viernes, 20 de junio de 2014

España de Isabel la católica a Letizia la agnóstica

¿La ausencia del catolicismo en España marcará su decadencia?
Inicia la era de Felipe VI
Su padre juraba por Dios y los Santos Evangelios, pero el hijo no cree en ellos.


Felipe VI se compromete con su nuevo cargo -no voy a entrar en la contradicción de un juramento ante un texto legal como es la Constitución, y no ante la Biblia- con presencia de un crucifijo o una biblia, como hizo su padre, porque va a ser un rey aconfesional. Esperemos que esa aconfesionalidad no signifique lo que suele significar:expulsar al cristianismo de la vida pública y recluir la fe a la conciencia particular. Dicho así queda bien, pero conste que eso lo único que significa es prohibir la libertad de expresión a los cristianos que siguen siendo mayoría en España. Me temo que este es Felipe VI.





Felipe VI comienza su reinado apartando a Cristo de su vida pública. Y me temo que la batalla que se avecina ahora es la de la formación -cristiana o no- de la futura reina, esa cría encantadora llamada Leonor. SM la Reina doña Letizia insiste en que no se la eduque cristianamente, porque la nueva reina no le gustan los curas, qué le vamos a hacer. Al menos, el aconfesional Felipe VI sí fue educado como cristiano, haya aprovechado mucho o poco esa formación en la fe.

El ahora Rey Felipe VI, al adquirir su mayoría de edad, juró ante la constutición al convertirse en Príncipe de Asturias y también en ausencia de los evangelios o la cruz.

Este es Felipe VI, un rey progre, que pretende hacer monárquicos a los progres, tarea en queno le auguro mucho éxito. Pero lo grave es lo otro: lo grave es haber apartado a Cristo de la vida pública. Empezando por el juramento: ¿por qué jura si no lo hace ante el Rey de Reyes? Una contradicción muy progresista.




Así juró Juan Carlos I



Y, así juró Felipe VI


Orden de alejamiento de la Monarquía para todo tipo de clérigos y católicos en general



Felipe VI da la orden de alejamiento para todo tipo de clérigos y de católicos en general. En su Coronación se efectuó un desfile militar, pero nada más. Militares poco, curas nada. A su padre no parecía importarle ser llamado el monarca católico. Al hijo, al parecer, le importa muchísimo. Su última concesión fue casarse por la Iglesia -no por lo civil, ni tan siquiera por lo militar- en la Catedral de La Almudena..
Y la cosa viene de lejos. Ejemplo, inauguración del centro de Investigación CIMA, dependiente de la Universidad de Navarra, un 17 de mayo de 2011. Los Príncipes de Asturias, don Felipe y doña Letizia, aceptan inaugurar el centro pero con una condición: exigen que no haya ningún cura bendiciendo las instalaciones, que no queda bien a un príncipe tan laico como el heredero al trono. La Universidad cede y le dice a monseñor Fernando Sebastián, entonces obispo de Pamplona, hoy cardenal, que se vaya a bendecir las instalaciones unas horas antes. Cuando su lamentable pestilencia -por cierto, hoy es eminencia, tras su nombramiento como cardenal- se hubo marchado, los príncipes inauguraron la muy laica institución.



Apartar a Cristo es un mal augurio para un comienzo de reinado





Un monárquico convencido, que también ha jugado su papel en el camino de Felipe VIhacia el Trono, me dice que no acudirá a los fastos de proclamación de Felipe VI (en la imagen) como nuevo rey España.

Asegura que no es buen augurio que la coronación aconfesional se haga en el Día del Corpus Christi. Y de paso, aún considera peor que se haya evitado cualquier manifestación o ceremonia cristiana en el recambio.

Sucede quetampoco yo puedo aplaudir a un rey que más que aconfesional pretende comenzar su reinado como un agnóstico cualquiera, y ya se sabe que el significado primero de diagnóstico es ‘ignorante’. Recuerde Alteza: a quien me negare delante de los hombres yo también le negaré delante de mi Padre que está en los Cielos.

Y aún más importante. “No hace falta ser católico ni creyente para compartir que en la monarquía española la Misa de la proclamación reivindica sus orígenes”.

Por otra parte, no sé si me preocupa más la progresía del nuevo Rey o la macedonia mental que adorna a la futura reina consorte. Sus declaraciones, recogidas por La Razón “Hay que ser menos cortesanos y más urbanos” revela toda suprofundidad intelectual. De ellos debemos deducir que no le gusta la Corte pero no renuncia a ser cabeza de la misma, ergo no se debe vivir tan mal. 


El Rey Don Juan Carlos el día de su proclamación

De lo segundo, esto es, más urbanos, entiendo que a doña Letizia no le gusta el campo. O quizás se refiera a la otra acepción del término ciudadanos, nacido de la Revolución Francesa, la inventora de ese instrumento tan monárquico llamadoguillotina. O, quién sabe, se refiera a la acepción monopolizada por los ‘ciudadanos’ de la II república española, cuyo saludo favorito era el de “salud y república”.

Y lo preocupante es que las declaraciones atribuidas a la próxima reina de España por el diarioLa Razón iban acompañadas de otras en las que se nos informaba de que Felipe VI y doña Letizia forman un “equipo”. Dos por el precio de uno, que diría Bill Clinton a cuenta deHillary. Sólo que Bill no era el Rey de los Estados Unidos (aunque para mí que le hubiera gustado mucho). El Rey de España será Felipe VI y la Reina consorte, aún con título majestad, será doña Letizia, pero no hay ‘equipo’ en la jefatura de Estado, porque el Jefe del Estado es uno, no dos. Doña Sofía tampoco ha sido nunca jefa de estado.


Tomado de hispanidad.com



Letizia Ortíz y el agnosticismo

doña Letizia Ortiz Rocasolano, ordenó al Colegio Los Rosales, donde cursan estudios sus hijas, que las Infantas Leonor y Sofía no reciban clases de Religión ni ninguna otra actividad de formación Católica;


Eulogio López, en el diario la Hispanidad, precisa que la Princesa de Asturias, doña Letizia Ortiz Rocasolano, ordenó al Colegio Los Rosales, donde cursan estudios sus hijas, que las Infantas Leonor y Sofía no reciban clases de Religión ni ninguna otra actividad de formación Católica; en este tema se ha manifestado rotundamente en contra; sin embargo no ha creado problemas con el currículo extraordinario de la Infanta Leonor, que cursa actividades, también extraordinarias, como por ejemplo: historia de los Borbones o ballet.

Entre los profesores del colegio de los Rosales de Madrid, colegio en el que estudió también el Príncipe Felipe, hay gran malestar pues parece ser que la Princesa Letizia está continuamente dando indicaciones respecto de la educación de sus hijas y fundamentalmente en este tema.

Ante ello parece ser que los profesores están evitando dar clase a las Infantas.

No parece ser esto un buen presagio para la futura Monarquía, teniendo en cuenta que la Monarquía Española tiene desde hace siglos una Tradición Católica innegable e indiscutible.

Por ejemplo Sofía siendo de otro rito se casó primero por su rito y después por el rito católico en la Catedral Católica de Atenas con el futuro Rey Juan Carlos I y cuando tomaron posesión de su cargo de Reyes, asistieron a una Misa en la Iglesia de los Jerónimos de Madrid; Misa que celebró el cardenal Tarancón, conocido por su aportación valiosa a la Transición Española.

La Princesa Letizia ya dio indicios de su agnosticismo o ateísmo cuando se casó por lo civil en Almendralejo en su primer matrimonio con Alonso Guerrero su Profesor de lengua.

Aquello quedó atrás, pero ahora nos volvemos a encontrar con la misma realidad en lo relativo a la educación de sus hijas y de entre ellas: Leonor, la futura Reina de España; lo cual quiere decir que la realidad entonces no fue una casualidad sino una evidencia de que la Princesa Letizia tiene sus raíces bien ancladas en su actitud contra la religión y que ello está claro que marcara el futuro de la Monarquía.

Tomado de La Nueva España



Letizia se niega a ser madrina de la hija de Magdalena de Suecia, Leonore


Letizia no termina de encontrar su hueco entre las princesas europeas y quizá por ello se ha negado a ser madrina de la hija de Magdalena de Suecia, Leonore, que será bautizada el próximo 8 de junio. Aunque había sido invitada, junto a Don Felipe, para formar parte del bautizo de manera activa, la princesa de Asturias ha declinado tal honor. La razón no es otra que su condición de agnóstica, que dejó a un lado para casarse con el príncipe. Sin embargo, y aunque acude a muchos actos religiosos, prefiere no participar más que en los protocolariamente obligatorios.

Según recoge la prensa sueca y adelanta V. de los Espadas en 'JM Noticias', dos de los propuestos habrían sido los príncipes de Asturias. Sin embargo, Doña Letizia se negaba a ser madrina, obligando a Don Felipe a renunciar también. Algo que ha trastocado los planes de Magdalena de Suecia, que confiaba en tener a dos de los padrinos 'atados' para el bautizo. Los medios suecos también apuntaban desde el principio a Don Felipe, asegurando que "si no pudo ser su hija, por lo menos que sea su ahijada", en alusión a los comentarios que durante años se hicieron sobre una posible boda entre la princesa Magdalena y el príncipe Felipe.

Sea como fuere, lo cierto es que Doña Letizia ha preferido negarse a ser madrina de la pequeña princesa, que será bautizada el mismo día en el que sus padres celebrarán su primer aniversario de boda.





 

 
 
 
 


Pasemos al Juramento...

Sin crucifijo
Jura de la Constutución
Sin jurar ante Dios y los Evangelios, siendo el rey de una Monarquía Católica. Pero ya sabemos quién manda ahí. Podrían cambiar el nombre a una "Monarquía Agnóstica".



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