Entre rumores sobre su separación, el rey Juan Carlos delicado y la controversia por un supuesto aborto voluntario, Felipe y Letizia siguen juntos, pero ‘distanciados’
La vida de las figuras públicas no sería lo mismo sin los escándalos, polémicas y hasta tragedias. El príncipe de Asturias, Felipe de Borbón y su esposa, la princesa Letizia, eran una de las pocas parejas reales que habían estado alejadas de rumores sobre crisis matrimonial y/o las consecuencias de un pasado que los atormentara en la actualidad, incluso eran envidiados por su matrimonio sólido… hasta hace poco.
Ni siquiera las especulaciones sobre la pérdida de peso de Letizia y su presunta adicción a la cirugía plástica, había irrumpido en su estabilidad marital.
A pesar de que se les ha visto juntos recientemente (tomando unos cócteles en un bar de Madrid la semana pasada), y visitando al rey Juan Carlos en el hospital –tras ser operado de la cadera–, Felipe y Letizia atraviesan una crisis en su matrimonio o al menos así lo indica la prensa española.
Para algunos, esto solamente es una “cortina de humo” para distraer al país –y a los medios fuera de España– de la difícil situación económica (incluso después de que la economía dejó de caer en el tercer trimestre, de acuerdo al Banco de España).
Ayer se dio a conocer que, pese a que tienen problemas en su matrimonio, el príncipe de Asturias y su esposa tendrían que permanecer juntos... pues siguen “compartiendo un proyecto”, pero no una relación de pareja.
El debacle comenzó cuando se publicó el libro “Adiós, princesa”, cuyo autor es David Rocasolano, primo de Letizia. Ellos fueron muy unidos hasta el año 2010, cuando se rompió la estrecha relación que tenían los primos hermanos.
En la publicación, Rocasolano (que es abogado de profesión y que en el 2009 estuvo involucrado, según La Gaceta, en blanqueo de capitales), asegura que la experiodista y ahora princesa cometió un aborto voluntario el 27 de octubre del 2002, antes de casarse con Felipe.
De hecho, Rocasolano cuenta que ella y el príncipe acudieron a él para que destruyera los documentos de a la Clínica Dator, en donde presuntamente abortó. La pareja quería evitar que el rey Juan Carlos y su esposa, la reina Sofía, se enteraran del aborto de Letizia. Y así evitar que el arzobispo Antonio María Rouco Varela, quien los casó, se negara a unirlos en matrimonio, ya que según el Derecho Canónico de la Iglesia Católica, “quien procura el aborto incurre en excomunión”. Su boda fue la primera que se celebró en la Catedral de la Almudena en Madrid, la cual fue consagrada en 1993.
En “Adiós, princesa”, también salen a la luz los “trapos” de la familia real española, pues David narra algunas cenas y comidas que pasó en el Palacio de la Zarzuela. Y describe a cada uno de los integrantes de la monarquía con los que convivió.
A su prima, a quien los detractores de la corona llaman “Fictizia”, la califica como una mujer “nerviosa, crispada y autoritaria”.
La princesa de Asturias es “fría, orgullosa, cabeza alta, indestructible”, dice su primo hermano, “y suele ser, con todo el mundo, bastante dictatorial”.
Su vida en la realeza la convirtió en una persona “más controladora y cruel”, agrega.
También habla del suicido de Érika, hermana de Letizia, asegurando que Antonio Vigo, quien fuera novio de Érika, le gritó al rey Juan Carlos “¡Vosotros la habéis matado!”, dada la presión mediática que sufrió su prima fallecida. Ante ese enfrentamiento, Letizia se arrodilló ante al rey y le pidió disculpas por el arrebato de su excuñado.
De la infanta Elena menciona que debe tener algo “desde el punto de vista médico (...) es callada, inalterable, ausente, ensimismada”. Mientras que a Cristina la considera “dicharachera y cariñosa”.
A la reina Sofía le elogia con adjetivos como “brillante, inteligente, encantadora, amable y correcta”.
La veracidad de la información del libro de David Rocasolano ha sido cuestionada porque se basa en su versión de los hechos y en una relación trastabillada con su prima. Además, no hay prueba suficiente de los documentos de la Clínica Dator, por ejemplo.
Aún así, “Adiós, princesa” despierta controversia entre la sociedad de un país afectado por una crisis económica terrible, dividido por la monarquía y el poder, un rey postrado en un hospital, en estado delicado. Y alimenta a un vaivén de rumores y especulaciones acerca del pasado de la princesa periodista, su familia y un divorcio que, para la prensa española, es inminente.
Rumores, polémica y agendas oficiales
Pese a que Felipe de Borbón y Doña Letizia se han visto juntos últimamente, algunas publicaciones aseguran que él la está pasando “muy mal” por los problemas que ha tenido con su mujer.
Incluso se dice que ella sale a solas, más que con su marido y que es princesa-esposa “de 8 de la mañana a 3 de la tarde”, como si se tratara de un trabajo.
Pese a los rumores, ambos siguen juntos y se apoyan en los eventos y agendas oficiales, sonriendo, con la misma entrega que acostumbran, siguiendo el protocolo que conlleva ser un príncipe y una princesa.
Cuento de hadas, crisis y ¿divorcio?
La boda de Felipe de Asturias y Letizia Ortiz, celebrada el 22 de mayo del 2004, fue el enlace nupcial con mayor audiencia en España, pese a que para muchos, la monarquía debería desaparecer en ese país. Alrededor de 25 millones 145 mil espectadores estuvieron al pendiente de la ceremonia que duró casi 94 minutos.
La pareja siempre fue vista unida, en familia y con sonrisas que no solo cumplían con los protocolos de las apariciones públicas, sino que demostraban que el matrimonio era sólido. De separarse oficialmente, Felipe de Borbón se quedaría con la custodia de las infantas Leonor y Sofía, de 7 y 6 años respectivamente. Mientras que Letizia recibiría una casa de verano en Mallorca, como el Palacio de Marivent.
De Doña Letizia a ‘Fictizia’
Los rumores son fuertes y, aunque todo parece indicar que no se separarán por el bien de las pequeñas infantas Leonor y Sofía, lo cierto es que ni siquiera los simpatizantes de la corona española toleran el cambio de la princesa Letizia, quien se caracteriza por una personalidad fría y actitud rígida, no en vano la llaman “Fictizia”. Su primo, David Rocasolano, subraya en su libro “Adiós, princesa” que la experiodista ni siquiera ha terminado de leer un libro, fuera del material que llevó en la escuela y que es “falsa e hipócrita”. Su adicción a las cirugías tampoco le ha ayudado y qué decir de sus costumbres... Este verano abandonó a sus hijas y al príncipe en Mallorca, para “perderse unos días” en Suiza
POR MARÍA ALESANDRA PÁMANES
La princesa Letizia pudo abortar en 2002 porque Aznar gobernaba con mayoría absoluta y cumplía su promesa de mantener el aborto legal Tal como recoge el libro "Adiós, princesa" de David Rocasolano*, primo de la mujer de Felipe Borbón, Leticia Ortíz abortó en la clínica Dator de Madrid el 27 de octubre de 2002
A su futuro suegro, Juan Carlos Borbón, que sancionó la ley del aborto vigente en 2002, a la cual se acogió
ENTREVISTA A DAVID ROCASOLANO, AUTOR DEL LIBRO "ADIÓS PRINCESA". Adiós princesa se ha convertido en uno de los libros más polémicos de los últimos tiempos. También en uno de los más vendidos. En él, su autor David Rocasolano, primo de la Princesa de Asturias Letizia Ortiz, habla sin tapujos sobre la Familia Real, los Príncipes y sobre todo, su prima Letizia. Es el libro más demoledor escrito hasta la fecha, el único capaz de contar el pasado de nuestra princesa sin maquillar los hechos. El único que se atreve a mostrar pruebas del aborto voluntario al que se sometió. El único que nos describe a una Letizia no tan perfecta como nos hacen ver.
En medio de la polémica sobre su publicación y el silencio por parte de los medios de comunicación a hacerse eco del libro, Dolce Vita XO XO ha tenido el privilegio de entrevistar a su autor, David Rocasolano. Hace unos meses, Dolce Vita XO XO también entevistó aAndrew Morton, autor Ladies of Spain, otro de los libros que causaron polémica por la descripción que hacía de la Familia Real.
PREGUNTA. ¿Por qué has escrito un libro tan polémico?
RESPUESTA. Necesitaba hacerlo, me apetecía. No le guardo rencor a Letizia, lo único que le pido es que esté a una distancia muy prudencial y lejos de mí.
P. Hay muchos asuntos en el libro que dejas en el aire, siempre con un halo de misterio y que no terminas de rematar.
R. El libro no solo está escrito para los lectores, también para otro tipo de gente que cuando lo lee, entiende lo que le estoy diciendo, por ejemplo, Letizia.
P. Ha sido un auténtico bombazo, cuentas cosas que jamás se habían contado, pero aún así, ¿te has callado otras muchas?
R. Sí, aproximadamente un 60%. Muchas de ellas sorprenderían a la gente. No las cuento porque en su momento entendí que el libro tendría que tener ese contenido y así se queda.
P. ¿Nos podrías contar alguna?
R. Por ejemplo, no narro nada de la boda. Una anécdota que ocurrió aquel día, fue el desbarajuste que hubo cuando entramos al Palacio Real. Se equivocaron con las tarjetas y yo la primera hora de la boda la pasé en la sala de los obispos. Fue un error informático de las tarjetas que nos dio Casa Real.
P. ¿Fue una boda feliz?
R. Para Letizia sí.
P. ¿Se casó enamorada?
R. Sí.
P. ¿Se enamoró del Príncipe o de su entorno?
R. No, yo creo que se enamoró de él. Aunque de los dos, él estaba más enamorado que ella. P. Circulan rumores sobre una supuesta crisis matrimonial.
R. No lo sé, ya no tengo contacto con Letizia.
"Lo único que me he llevado de Zarzuela es un tupperware de verduras" P. Vayamos al principio de la historia. Cuando tu familia se entera de que Letizia está saliendo con el Príncipe, ¿cómo reaccionáis?
R. La gran mayoría no sabía nada. Fue una sorpresa, al principio nos costaba creerlo.
P. ¿Os alegrásteis en el sentido económico?
R. No, eso fue mucho después. Al principio no terminábamos de creerlo. Una vez que se anuncia el compromiso y de darnos cuenta que iba en serio, creo que cada uno de nosotros de manera particular sí que pensó que su vida económica podría cambiar.
P. ¿Letizia os dio dinero alguna vez?
R. No, nunca. Al menos yo no recibí nada. Lo único que me he llevado de la Casa Real es un tupperware de verduras.
P. ¿Estaba encantada con su nueva vida?
R. Sí, estaba fascinada, pero por mucho que la critiquen, creo que muchísimas mujeres también se hubieran casado con el Príncipe.
P. ¿Cómo fue el cambio que tuvo que realizar recibiendo clases de protocolo, idiomas, etc?
R. Tenía un profesor durante seis horas al día. A mí me parece una oportunidad tremenda, pero supongo que es duro si es por obligación. Ahora bien, si no sabes nada de inglés...(risas). En la prensa yo he llegado a leer que sabía idiomas, pero eso es lo que los medios nos han querido vender.
P. Uno de los grandes misterios es cómo se conocieron los Príncipes. La versión oficial es que fue en una cena organizada por el periodista Pedro Erquicia. ¿Te contó Letizia cómo se conocieron?
R. Lo de la cena es mentira. ¿Cómo va a ser posible? Es por lógica. ¿Tú conoces a algún periodista que sepa guardar un secreto? ¿Cómo van a intimar en una cena llena de periodistas? Ella estaba relacionada con una serie de personas y se lo presentaron. Pero queda más intelectual decir que se conocieron en un cóctel organizado por el prestigioso y maravilloso periodista de TVE Pedro Erquicia.
P. ¿Cuánto tiempo duró el noviazgo?
R. A mí me consta que en la época en que Letizia se refería al Príncipe como Juan el diplomático, salieron siete u ocho meses antes de la pedida y yo diría que más.
P. ¿Es verdad que el Príncipe le echó un pulso a los Reyes, amenazando con renunciar al trono si no se casaba con Letizia?
R. No, no es verdad.
P. Llegamos al tema estrella de tu libro y que más ha escandalizado: el aborto de Letizia. Ella te pide que destruyas todas las pruebas que existen, sin embargo, en el libro se adjuntan los resguardos de la clínica.
R. Yo destruí mi parte, los documentos que saqué de la clínica. Sin embargo, lo que se publica en el libro, son documentos que pertenecen a la editorial Akal. No sé cómo los consiguió, supongo que le llegarían en un sobre cerrado, pero te aseguro que no es la primera vez que se comercia con documentos privados en este país.
P. En el programa El gato al agua, varios colaboradores te acusan de haber cometido algún tipo de irregularidad para conseguir esos documentos de la clínica.
R. No cometí ninguna ilegalidad. Letizia llamó a la clínica, yo fui y los recogí. A Jaime Peñafiel, por cierto, voy a demandarlo.
P. También te acusan de haber incumplido, como abogado, el secreto de profesión por haber publicado documentos íntimos de tu cliente, Letizia.
R. No tenía en ese momento con ella ningún tipo de relación profesional, con lo cual yo no he infringido el código deontológico. Acudí a la clínica como familiar de ella, no como abogado. Los papeles del divorcio los ha publicado la editorial, no yo. Tengo mi contrato con el editor donde le digo que esa responsabilidad es de la editorial y no mía.
P. Se anuncia el compromiso, la vida cambia en tu familia de la noche a la mañana, ¿cómo llevaban los padres de Letizia la nueva vida en palacio?
R. Con mucha sorpresa, mucho desconocimiento de lo que tenían que hacer, aunque todos aparentábamos que controlábamos la situación y yo creo que ninguno llegó a controlarla nunca del todo.
P. ¿Recibísteis instrucciones de la Casa Real en cuanto a cómo comportaros, protocolo y demás?
R. No. Letizia sí nos pedía discreción. Yo soy respetuoso con las personas pero por ejemplo a mí me pidieron que agachara la cabeza cuando saludara y no lo hice. No sé si soy mejor o peor, pero no lo entiendo así, no soy súbdito de la Casa Real. Mi familia lo hacía porque pensaba que era lo correcto.
"El Rey es un maleducado, no respeta a los demás. Vive para sí mismo" P. En el libro narras cenas y encuentros en La Zarzuela. ¿Cómo eran esas cenas?
R. Al principio flipábamos, pero pronto pasamos del flipamiento al aburrimiento.
P. ¿Se come bien en Zarzuela?
R. Mucha gente me lo pregunta.. Sí pero no. Quiero decir, se come bien pero estás incómodo. Tienes que mirar qué cuchillo coger, etc. En la intimidad, con Felipe y Letizia, era más cómodo.
P. ¿Viven con muchos lujos?
R. Sí, aunque es relativo. Si tú crees que tomarse botellas de 250 euros es lujo, pues sí, vivían con lujo.
P. Cuéntame cómo son los Reyes en la intimidad.
R. La Reina es la mejor, es muy detallista. El Rey es un maleducado, no respeta a los demás. Vive para sí mismo. Está comiendo y de repente se enciende un Cohiba de 25 centímetros. Ahí lo demuestra todo. No saluda, no se acuerda de tu nombre... La imagen que nos han vendido de él de campechano y cercano es mentira. Es una persona que se quiere mucho a sí mismo.
P. ¿Percibiste relación entre ellos?
R. Cero patatero. Conviven en la misma casa pero la indiferencia entre uno y otro se notaba.
P. Háblame de las Infantas.
R. Elena es una persona tirando a simple. Más simple que simple. De Urdangarín no voy a ser yo quien diga que es un trincón y un chorizo como hacen todos los periodistas de este país calificando a una persona y juzgándola en un procedimiento penal que aún no ha sido juzgado, porque existe una cosa que se llama presunción de inocencia y mientras no se demuestre que este señor es condenado por un delito, es inocente. No hay ni un solo periodista que conozca los autos que se están instruyendo en Palma y que tenga los conocimientos suficientes como para valorar si es un chorizo o no lo es. Yo también era un chorizo en el año 2009 y aquí estoy sentado. Es una persona agradable. Mi trato con él ha sido correcto, nos ha tratado bien y con cariño. Entre Marichalar y Urdangarín me quedo con Urdangarín y entre Elena y Cristina me quedo con Cristina.
P. ¿Quién tenía más poder, Zarzuela o Letizia?
R. El Rey. Él es quien decide lo que se hace y lo que no se hace, es una estructura jerárquica.
P. ¿Y el Príncipe? ¿No tiene poder? ¿Cómo lo describirías?
R. Cero. El Príncipe no tiene ningún poder allí. Es una persona muy normal. También nos han vendido muchas mentiras. No es del Atlético de Madrid. Ni siquiera le gusta el fútbol.
P. ¿Cómo era la relación del Príncipe con el Rey? ¿Es verdad que le llama jefe?
R. La relación era como la del capitán con el teniente. Sí, él y todos le llaman jefe, pero yo creo que es un término cariñoso.
P. ¿El listón de Juan Carlos está muy alto para Felipe si llega a reinar?
R. Está todo lo alto que ellos lo han puesto y vosotros os lo creéis, creo que Felipe está más preparado para ser mejor rey.
P. En el libro hablas también de una mala relación de Letizia con sus hermanas, cuando nos han vendido todo lo contrario.
R. Me parece muy bien. También se ha vendido que escucha a Tchaikovsky y yo en mi vida la he visto escucharlo. Tampoco es una lectora voraz, es mentira, cualquiera que entienda un poco de literatura sabe que el libro que le regaló al Príncipe en su compromiso, es una bazofia.
P. ¿Quién vende esas mentiras?
R. Una serie de periodistas que escriben lo que la Casa Real les pide y luego lo publican. "Culpo a Letizia de la muerte de su hermana por omisión, Tendría que haberse preocupado más por ella" P. Eres muy duro con Letizia, acusándola incluso de la muerte de su hermana Érika.
R. Sí. Por omisión. Tendría que de alguna manera haberse preocupado por la situación de su hermana y no lo hizo.
P. Narras un episodio bochornoso en el funeral en el que Antonio Vico (ex pareja de Érika y padre de su hija Carla) arremete contra la Familia Real e insulta al Rey acusándoles de ser los culpables de la muerte de Érika.
R. El episodio que cuento en el funeral es verdad y no veo a nadie desmintiendo los hechos. No dudo que Letizia sufriera pero lo que cuento es absolutamente verdad.
P. ¿Quién sufrió más?
R. Sin duda su madre Paloma. Sin embargo ella nunca acusó a Letizia de su muerte. En la Casa Real tú vas, haces el papel que te asignan y después sales por la puerta y vuelves a ser la misma persona y en mi caso lo puedo llegar a entender porque en realidad yo nunca fui nada pero por ejemplo, en el caso de Érika, habría que haberla preparado para circunstancias anómalas en su vida: la prensa, esa sensación que genera de que eres algo... Érika no solo tenía problemas económicos. Se mezclaron una serie de elementos como el desamor que tuvo con Antonio o el hecho de que Letizia no aceptara a su novio.
P. ¿Nunca fuisteis conscientes de que estaba tan mal como para quitarse la vida?
R. No, nadie. Si yo hubiera sido consciente hubiese hecho algo, no la hubiera dejado sola. Por eso culpo a Letizia, por omisión. También me puedo culpar a mí mismo, pero yo no era su hermano, era su primo. También me sentí culpable en su momento por la estupidez de mi familia.
P. También hablas de gestos feos por parte de Letizia hacia tu padre, pero no aclaras cuáles. ¿Qué tipo de gestos?
R. No lo invitó a la cena de despedida y en la boda colocó a mis padres en un banco que apenas se les veía.
P. ¿Y su madre Paloma, cómo reaccionaba ante estos detalles?
R. Ella decide lo que haga su hija. Lo que diga va a misa.
P. ¿Tus abuelos eran conscientes de estos feos?
R. Sí. Por ejemplo, en el famoso baile de la cena en el que mi abuelo sacó a bailar a las damas europeas. A Letizia no le hizo gracia y me pidió que me llevase al abuelo. Sin embargo, ellas estaban encantadas, se divirtieron, porque le echó mucho salero.
P. Dime algo bueno de Letizia.
R. Tiene muchas cosas buenas. Es muy luchadora, muy peleona y consigue sus metas. A mí eso me parece bueno. Hay gente que la llama trepa, yo no creo que sea trepa. Creo que todo el mundo es trepa en el sentido de que quiere mejorar. Ella ha llegado a determinados niveles laborales haciendo cosas que no se deben hacer. Yo sé cómo llegó a televisión pero no te lo voy a contar porque afecta a parte de la familia de mi ex mujer y no me apetece. Ahora, ¿qué Letizia no tiene escrúpulos para pisar? Pues no.
P. ¿Es buena madre?
R. Si ser buena madre es estar pegada a tus hijas, entonces es mala madre porque no está pegada a ellas. Nos venden lo que quieren. El periodismo de este país se basa en rumorologías, no se contrasta nada. Si el 90% de la gente de este país piensa que lo que se publica en los medios es verdad, el 90% de la gente de este país es gilipollas.
P. Llegamos quizás al detonante para que rompieras relaciones con tu prima. Se te acusa de estar implicado en el caso de corrupción "Ciempozuelos" donde llegan a decir que estás imputado.
R. A mí me citaron como testigo, declaré como tal y me fui a casa. Jamás estuve imputado. Tengo un certificado del Juzgado que dice que nunca estuve imputado. Puse una demanda por derecho al honor y después de seis años aún sigo pleiteándolo y tiene pinta de que queden otros cuatro años más. Pero ¿quién me resarce a mí? Tengo una sentencia de un derecho de rectificación contra El Confidencial y este se niega a publicarla. Además, Quico Alsedo, periodista de El Mundo que publicó esta noticia, acudió al juicio y afirmó que no había investigado nada acerca de este tema
P. ¿Por qué crees entonces que la prensa quiso atacarte a ti?
R. Porque atacaban a Letizia y me utilizaron a mí. El titular era: "El primo de la princesa Letizia..." No David Rocasolano, porque yo, no era nadie.
P. Cuentas en el libro que en aquel momento, Letizia en vez de mostrarte su apoyo tan solo se preocupó por cómo quedaría su imagen. ¿Fue el detonante para romper la relación con ella?
R. No, fue una de las muchas cosas que pasaron. Llega un momento determinado que después de haber hecho las cosas que yo he hecho (las que cuento en el libro y otras que no se cuentan), la institución siente que hay un elemento alrededor que puede enturbiar la imagen de la casa y por eso lo deja fuera.
P. ¿Ella te creyó en este tema?
R. No.
P. El Príncipe te envió un mensaje que aún conservas. En el libro no quieres comentar su contenido. ¿Qué te decía?
R. Era un mensaje de apoyo. Me decía que lo sentía mucho. Hasta ahí puedo leer.
P. ¿Letizia no te envió ningún mensaje?
R. Tuve una conversación con ella en la que su mayor preocupación no era mi estado de ánimo, si no, de qué manera le afectaría a ella en cuanto a su imagen. A raíz de eso, decidí cambiar mis números de teléfonos y romper con todo.
P. ¿No ha vuelto a ponerse en contacto contigo?
R. Tiempo después, lo intentó a través de mi pareja por aquel entonces, pero yo no quise. Si lo hiciera hoy, tampoco hablaría con ella. Tenemos caminos diferentes.
P. ¿Echas de menos ese mundo?
R. No. No volvería jamás, no me gusta. Para mí fue como entrar gratis a un museo. Me dieron una entrada, entré, vi el museo, me pareció divertido hasta que un día dije: "Se acabó". Pero no fue a raíz del caso de corrupción, fue progresivamente. Llegó un momento que aquello no tenía sentido. Tenía una sensación de que no estaba haciendo más que el tonto.
P. En tu blog y Twitter has publicado fotografías de los Príncipes que han despertado mucha curiosidad por ser fotos íntimas. ¿Cuántas tienes en tu poder?
R. 168. Tengo algunas peores, por ejemplo a Letizia en top less antes de ser princesa. O una foto de los Príncipes, al principio de su noviazgo en la que salen tumbados en una hamaca tomando el sol. No tengo ninguna intención de publicarlas. Además, los medios se aprovechan, las cogen y las cuelgan
P. ¿Has recibido amenazas?
R. He recibido amenazas de personas anónimas a través de correos en los que me insultan. Por parte de la Casa Real no me ha llamado nadie.
"Uno de los objetivos del libro es demostrar que en este país no se puede hablar de cualquier cosa"
P. ¿Crees que hay veto en los medios de comunicación para hablar de tu libro?
R. Hay determinados almacenes de libros que han decidido no venderlo porque imagino que tendrán otros intereses. Uno de los objetivos del libro es demostrar que en este país no se puede hablar de cualquier cosa. El límite de libertad de expresión está donde los poderes fácticos del poder deciden que esté.
P. ¿Será Letizia una buena reina?
R. No lo sé. Desconozco qué es ser una buena reina, al igual que no sé lo que es ser un buen rey. Así que no sé si tiene esa capacidad. Supongo que si un buen rey es Juan Carlos, no es muy difícil ser un buen rey. De todas formas, si algún día la veo reinar me alegraré por ella. Que lo haga lo mejor que pueda.
P. ¿Se ha cumplido el objetivo de tu libro?
R. No, aún no. Me quedan algunas cosas que cumplir...
Será por tanto insuceso que últimamente esta opacando a la familia real española que muchas personas no apoyan a la monarquía en el país y comienzan a hacerse sentir abucheando a los miembros de casa real en sus presentaciones. Para Letizia Ortíz el tema la ha sacado de casillas: por un lado, la relación del Rey Don Juan Carlos con la princesa alemana, por otro la vinculación de la infanta Cristina al caso Urdangarín, y quizás, el motivo más relevante, es el libro "adiós Princesa" que ha sido publicado por su primo David Rocasolano, donde se aclara el aborto que ella se efectuó antes de casarse con el Príncipe. Todo esto, y debido a su fuerte temperamento dominante, ha hecho que en la misa celebrada en la capilla del palacio en honor al centenario del nacimiento de Don Juan, el Conde de Barcelona, letizia luzca tensa.... haya incluso rechazado llevar a la infanta Leonor, como era obvio, haya ingresado a la iglesia sin hacer reverencia alguna ante el altar, y haya comulgado tal como lo indica el protocolo, además, no escondió su molestia al ver entre la familia real a la infanta Cristina, participando después de varios meses sin hacerlo, y de quien, al fin de cuentas Don Juan era su abuelo, no el de Letizia.... fuerte y antipático temperamento, donde ella cree ser incluso más que el mismo Rey.....
LETIZIA ATACA AHORA A SU FAMILIA POLITICA Letizia no oculta su enfado e incomodidad
El acto conmemorativo del centenario del nacimiento de don Juan de Borbón en la capilla del Palacio Real fue una celebración institucional presidida por los Reyes que sirvió para mostrar cierto resquebrajamiento de la monarquía. En el acto quedó patente la tensión que hoy mantienen los miembros de la Primera Familia entre sí. Ciertas actitudes no pasaron desapercibidas para muchos de los presentes ajenos al núcleo familiar del Jefe del Estado y se convirtieron después en tema de conversación por la tirantez que se plasmaba en el encuentro religioso. Se comentó especialmente la tensión que parecía apoderarse de la princesa Letizia, que obvió el protocolo que marcaba la liturgia religiosa y no comulgó. Según el entorno que rodea a la Familia Real, su falta de interés por las normas fue una manera de mostrar su enfado a su propia familia política. Al parecer, tenía que ver con la ausencia de su hija Leonor que, como infanta de España y heredera del heredero, debía de haber estado presente y así se planteó en un inicio. Mientras que el príncipe lo consideraba oportuno para dar una imagen de continuidad en un acto tan expuesto a la opinión pública, la princesa de Asturias se negó a llevar a la niña y no dio su consentimiento, según han confirmado a Vanitatis fuentes cercanas a ella.
La justificación de Letizia se basó en que Leonor tenía que acudir al colegio. La excusa fue rebatida por su entorno, ya que las clases habían terminado prácticamente. De hecho, el primo Froilán, que aún asiste al colegio dada su edad, sí que estuvo presente en la ceremonia pese a ser más mayor y ocupar un lugar menos destacado en la línea sucesoria. La princesa se negó en redondo y aunque hubo intentos de hacerla cambiar de opinión fundamentados en lo importante de la presencia de la niña, finalmente no quiso acceder a que esta acudiese al acto.
La decisión no supone nada nuevo: ya la tomó cuando nacieron sus dos hijas. Según ha manifestado en privado, pretende que ambas lleven una vida normal dentro de la anormalidad que puede caracterizar la infancia de un niño miembro de la Familia Real. Los que intentaron hacerla cambiar de opinión pusieron como ejemplo a otras herederas de herederos como Ingrid de Noruega (9 años) o Catalina de Holanda (10 años) que llevan ya tiempo acudiendo a actos institucionales como garantías de continuidad dentro de las monarquías a las que pertenecen. Ese mismo círculo ha asegurado que la presencia de Leonor habría supuesto una imagen positiva para estos tiempos convulsos en los que hasta la reina recibe pitadas a pesar de ser la más valorada de la Familia Real. Episodios de tensión
Hubo otros momentos dignos de mención en la ceremonia. Era muy esperado el regreso de la infanta Cristina a la agenda real. La imagen de la hija de los reyes, sin poder acercarse al príncipe para que no hubiera constancia gráfica, fue una de las estampas más notorias. Tanto fue así que los presentes comentaron el gesto de Cristina: visiblemente seria y con los ojos llorosos, la Reina siguió sus pasos como si quisiera consolarla.
Si la infanta Leonor provoca encendidas conversaciones sobre la herencia real, la que hace que solo una persona en el mundo reciba ese legado para después trasladarlo en línea directa a sus descendientes, en el caso del conde de Barcelona, el homenajeado en el acto, no hubo ese traspaso natural y democrático. En su caso, hubo un salto en el organigrama real por decreto. Años después, el 14 de mayo de 1977, don Juan renunciaba a sus derechos dinásticos en una emotiva ceremonia donde declaraba: “En virtud de esta mi renuncia, sucede en la plenitud de los derechos dinásticos como Rey de España a mi padre el Rey Alfonso XIII, mi hijo y heredero el Rey Don Juan Carlos I”.
La Familia Real –incluida la infanta Cristina– asistió al completo al tan esperado acto conmemorativo del centenario del nacimiento de Don Juan de Borbón. Según fuentes presentes, no se apreció gran fervor religioso por parte de la princesa Letizia, que ni comulgó –un acto ciertamente personal y voluntario– ni tampoco hizo la reverencia al Santísimo, algo que en cambio sí sorprendió, ya que esta inclinación es una cuestión meramente protocolaria y no un acto de fe.
El acto se celebró en la Capilla del Palacio Real. A él no faltó ni una personalidad política e institucional del panorama actual y pasado para mostrar apoyo a la Familia Real en uno de los momentos más difíciles de la monarquía española. La ceremonia consistió en una emotiva misa a cargo del arzobispo Juan del Río, en la que trasladó la "gratitud y reconocimiento" que España "debe" a don Juan
Ningún miembro de la familia real española asistió al enlace nupcial de la Princesa Magdalena de Suecia el pasado sábado... algo muy extraño, ya que cada casa real envió representantes, es quizás porque los últimos escandalos en que se han visto envueltos los miembros de la casa del Rey están encendiendo las alarmas:
1- Implicación de Iñaki Urdangarín y la infanta Cristina :
Los testaferros tiran de la manta y ponen a Iñaki Urdangarín contra las cuerdas
Afirman que la sociedad que comparte con la Infanta nunca tuvo empleados, que el duque falsificó facturas y que evadió capitales a Suiza Jornada judicial aciaga para Iñaki Urdangarin por partida triple. El día de las traiciones al duque se consumó, como había previsto el fiscal Pedro Horrach, y los tres principales testaferros del yerno del Rey, ante la amenaza de ir al banquillo y de una petición de varios años de cárcel, comenzaron a ser locuaces para terminar de poner la puntilla a Urdangarin en algunas de las cuestiones más espinosas. Los intermediarios hicieron revelaciones sobre el uso de una sociedad pantalla para defraudar a Hacienda y desviar dinero público, la falsificación de facturas y la evasión de capitales.
La 'puñalada' más sangrante fue la de Mario Sorribas, el otrora amigo íntimo de Urdangarin y a quien los duques de Palma confiaron cuando se marcharon a Washington el timón de Aizoon, la inmobiliaria del matrimonio usada para captar más de un millón de euros procedente de los contratos con las administraciones valenciana y balear. Sorribas, a quien los duques despidieron como apoderado de Aizoon el pasado enero, no se anduvo por las ramas. La sociedad de Cristina de Borbón y su marido, dijo ante el juez, no tenía empleados, más allá de él mismo. Aunque Urdangarin llegó a desgravarse por una veintena de trabajadores, Sorribas aseguró que, desde que comenzó a trabajar en 2009 para la supuesta inmobiliaria, jamás vio por allí a empleado alguno que justificara las abultadas nóminas que el duque presentó para desgravar a Hacienda o para justificar que endosara a la sociedad sus trabajos de asesoramiento a multinacionales.
Sorribas no se quedó ahí. El antiguo hombre de paja del yerno del Rey confirmó en el juzgado lo que era un secreto a voces, aunque el duque siempre se haya negado a reconocerlo, que Urdangarin era el alma máter de la Fundación Deporte, Cultura e Integración Social (FDCIS), la organización para niños discapacitados que sustituyó al Instituto Nóos y que sirvió para sacar dinero de España, amén de para percibir, por supuestos informes, más de 120.000 euros de la candidatura olímpica Madrid 2016. Sorribas, que fue responsable de Comunicación de la FDCIS, admitió que el Ayuntamiento de Madrid pagó a la fundación del marido de la Infanta 6.000 euros mensuales en concepto de subvención durante dos años, aunque durante los últimos 12 meses de ese convenio no entregaron ni un solo trabajo a la administración madrileña. Lo único que hizo FDCIS para Madrid 2016 fueron algunos trabajos de lobby que no se concretaron en nada.
Endosar gastos
Si mal le fueron las cosas a Urdangarin con Sorribas, peor aún con el interrogatorio de Miguel Zorío, el publicista valenciano acusado por Anticorrupción de facilitar facturas falsas a Nóos para tratar de cobrar de la Generalitat cientos de miles de euros por trabajos no realizados para los fallidos Juegos Europeos, un proyecto por el que Urdangarin ingresó 382.000 euros del Gobierno de Francisco Camps. Zorío, en busca de una declaración favorable a su desimputación, admitió que fue el propio Urdangarin quien le propuso cambiar de conceptos las facturas que por dos millones de euros habían presentado al Gobierno de Camps y que fueron rechazadas por injustificadas.
Según el empresario valenciano, Urdangarin planteó esos cambios en los conceptos y el duque endosó a la Generalitat una factura por 241.971 euros. La declaración del publicista, que situó al yerno del Rey en el epicentro de los fallidos Juegos Europeos aunque el duque siempre ha mantenido que fue un mero colaborador del proyecto, es clave para imputar a Urdangarin el delito de falsedad documental. Después de su declaración Zorío emitió un comunicado para rechazar la calificación de «arrepentido», negó haber sido el «testaferro de nadie» y defendió que todas las facturas que emitió su empresa «tenían un servicio que las justifica».
Clave fue también el interrogatorio del belga Robert Cockx, el intermediario internacional acusado de haber intervenido en la operación para evadir a Suiza dinero procedente de diferentes estudios a Aguas de Valencia. Según Anticorrupción, el marido de la Infanta llegó a cobrar 140.000 euros en el extranjero gracias a la ayuda de Cockx. El belga admitió que cedió por 17.000 euros su empresa pantalla, Alternative General Service, para que terceras personas pudieran cobrar diversas cantidades en el país helvético, pero que él desconocía que se tratara de Urdangarin.
El cuarto declarante fue el bróker barcelonés Alejandro Sánchez Mollinger. Este empresario, socio de Urdangarin en varios negocios desde 2008 y que declaró como testigo, no empeoró la situación judicial del duque, pero hizo un retrato muy ajustado sobre la actividad del marido de la Infanta. En el cierre de esta jornada aciaga para el yerno del Rey, Sánchez admitió que él mismo y Urdangarin lograron cobrar 30.000 euros al Valencia C.F. por el mero hecho de conseguir tres reuniones entre el club e hipotéticos patrocinadores, que luego no llegaron a nada. A 10.000 por reunión.
El juez solicita a la infanta Cristina y a Iñaky Urdangarín todas las actas de aizoon
El titular del Juzgado número 3 de Palma de Mallorca, José Castro, continúa la instrución del «caso Nóos» El titular del Juzgado de Instrucción número 3 de Palma, el juez José Castro, ha dictado y notificado este miércoles una providencia en la pieza 25 Nóos del "caso Palma Arena" en la que solicita a Iñaki Urdangarín y a la Infanta Cristina las actas de la mercantil Aizoon, propiedad de ambos al 50 pro ciento. Según la Aduencia Provincial de Baleares, permitió a los Duques de Palma beneficiarse de los ingresos procedentes del Instituto Nóos así como del dinero supuestamente defraudado a Hacienda a través de la empresa de la que ambos eran copropietarios.
El tribunal de la Sección Segunda dejaba así en suspenso la imputación de la Infanta en relación a posibles delitos fiscales, por cuanto, según recalcaba, el dinero que de forma presuntamente irregular percibió Aizoon desde Nóos no se quedó en la cuenta de la primera entidad, sino que se destinó a gastos particulares del matrimonio, como la reforma de su vivienda familiar, con su posible "conocimiento del origen ilícito y delictivo" de estos fondos.
Sin embargo, la Agencia Tributaria (AEAT) de Cataluña, mediante un reciente escrito en el que daba respuesta a varias de las peticiones efectuadas por el juez José Castro en cuanto a la necesidad de aclarar si la Infanta intervino en supuestas irregularidades fiscales, recalca que no puede considerarse a la hija del Rey Don Juan Carlos cooperadora o partícipe de un delito contra la Hacienda pública "por el sólo hecho" de ser socia no administradora de Aizoon, en contra del criterio expuesto por la Audiencia.
2- relación extramatrimonial del Rey Juan Carlos con una princesa Alemana Quién es la misteriosa "amiga" del rey Juan Carlos
Un diario italiano habla de la princesa Corinna zu Sayn-Wittgenstein, de 46, separada y amante desde hace cuatro años del rey español. En España aún se rehúsan a mencionar el tema, pero en Alemania ya se habla del "gran escándalo" tras los rumores en torno a la relación del rey Juan Carlos y la princesa alemana Corinna zu Sayn-Wittgenstein, quien habría participado en el último y polémico viaje de caza a Botswana.
La primera pista la dio el diario italiano La Stampa, en una nota en la que anunciaba que "en España hay dos reinas: la oficial, Sofía, de 73 años, casada desde 1962 con el rey Juan Carlos; y la oficiosa, la provocante y rubia princesa Corinna zu Sayn-Wittgenstein, de 46, separada y amante desde hace cuatro años del soberano más "tombeur de femmes de Europa". "Corinna Larson, su plebeyo nombre de soltera, nació en Ditzingen, y se ha vuelto de sangre azul gracias a su segundo matrimonio, en 2000, con el príncipe Casimir zu Sayn-Wittgenstein. Hace años que vive en Madrid con sus dos hijas. Es la aristócrata que acompaña al Rey en los viajes y hasta lo representa en el extranjero", destacó el periodista Antonio Orighi, autor del controvertido artículo.
.La ruptura de ese tabú llevó incluso a que medios digitales hablaran sin tapujos en la red de una presunta "amiga" del monarca, la princesa alemana Corinna zu Sayn-Wittgenstein. Los diarios nacionales no abordan abiertamente el tema, pero alguno hizo elegantes insinuaciones aludiendo a las desavenencias familiares.
De acuerdo al artículo, se conocieron en 2006, en un banquete en honor del monarca cuando visitó Ditzingen, un pueblo del sur de Alemania. Después ella viajó a Mallorca y a Valencia, para las competiciones de la Copa del América de vela, donde coincidió nuevamente con el rey.
3- El aborto hecho por la Princesa Letizia, conocido por el Príncipe Felipe, un año antes de su boda. Libro asegura que la princesa Letizia abortó
El primo y abogado de confianza de Letizia Ortíz revela los secretos de su pasado en ‘Adiós, Princesa’. Siempre que un príncipe se casa con una plebeya se habla de un cuento de hadas. Tal fue el caso de Letizia Ortíz, quien pasó de periodista y divorciada a princesa de Asturias, pero su historia cada vez tiene menos tintes rosas. Todo por cuenta de un libro que promete revelar la verdad detras del mito de Letizia, justo ahora, cuando los escándalos por corrupción y excesos tienen a la corona en la palestra pública.
El texto titulado ‘Adiós, Princesa’, fue escrito por David Rocasolano, nada más y nada menos que el abogado y primo de la esposa de Felipe de Asturias. Rocasolano, pese a ser un familiar cercano, se despacha contra Letizia y toda la corona: asegura que cuatro meses antes de casarse con el príncipe Felipe de Borbón, la presentadora quedó embarazada de su entonces novio, el periodista David Tejera, y decidió someterse a un aborto voluntario en la clínica Dator de Madrid.
El autor sostiene que por petición de Letizia y Felipe poco antes del matrimonio real él destruyó toda evidencia de este hecho, pues la pareja real temía que de hacerse público Leticia sería excomulgada y sus planes de boda se frustrarían por completo.
En sus páginas, afirma que la entonces periodista pagó la suma de 240 euros (incluye copia de la factura) para interrumpir su embarazo en la Clínica Dator, el 27 de octubre de 2002. El documento llegó a manos de Ramón Akal, dueño de la Editorial Foca, quien se encargó de convencer a David Rocasolano para que escribiera la historia oculta de su prima.
Rocasolano (quien durante años mantuvo una relación muy cercana con Letizia y hasta se encargó de llevar a cabo los procedimientos del divorcio de Letizia con su primer marido, Alonso Guerrero) narra que ella, en presencia del príncipe Felipe, le pidió que hiciera desaparecer toda la documentación relativa al aborto.
"La voz de Felipe elevó mis niveles de atención", asegura en el libro. "Aún no andaba yo muy habituado a que un príncipe se dirigiera a mí. Ni en esos términos ni en ninguno". "Lo que quiero es que desaparezcan todos los papeles. Todos", le dijo Letizia. Cumpliendo los deseos de la futura Princesa de Asturias, Rocasolano buscó los expedientes y los quemó. Sin embargo, alguien en la clínica guardó la mencionada copia de la factura.
"Si me habían elegido a mí para limpiar el rastro era porque no tenían a nadie más", confiesa Rocasolano. "Es decir, que Felipe no se había atrevido a encargárselo a alguien de su entorno porque temía que se le filtrara la información al rey. De todos es sabido que Juan Carlos y Sofía se opusieron frontalmente, desde el principio, a que Felipe se casara con una divorciada".
"Letizia no es tonta y sabía, como yo, que el problema más grave era la Iglesia", dice Rocasolano en el libro. "Según el Derecho canónico, mi prima estaba excomulgada. El canon de 1938 referido a los casos de excomunión es explícito: «Quien procura el aborto, si este se produce, incurre en excomunión latae sententiae» (...) Es decir, el cardenal casó a una joven excomulgada". El libro también revela que Letizia firmó obligada unas capitulaciones en las que se comprometió a que, en caso de separación matrimonial, renunciaba por completo a la custodia de sus hijos.
Rocasolano no ahorra adjetivos ni críticas para Letizia, a quien describe como una mujer arribista, colérica e impaciente que se siente profundamente avergonzada por la familia de clase media y republicana de la que procede. Así mismo, saca a la luz intimidades del palacio de La Zarzuela como que el rey es “huraño, maleducado y antipático”.
"Adiós, Princesa" también relata el origen modesto de los Ortiz-Rocasolano (“no había dinero suficiente ni para encender una estufa”), la clara vocación periodística de Letizia, sus cambios de personalidad (“la vida en Palacio la había transformado en una persona más controladora y cruel”), su obsesión casi enfermiza por las filtraciones a la prensa (puso a prueba a su familia para comprobar si existía un "topo" entre sus miembros) o su mala relación con sus hermanas, Telma y Érika, quien se suicidó en el año 2007, y con la segunda esposa de su padre.
También se revelan aspectos de la familia real, como que el rey es “huraño, maleducado y antipático” o que la infanta Elena (la mayor) “tiene algo desde el punto de vista médico” (en referencia al retraso mental del que siempre se ha rumoreado) y muestra a Letizia como una mujer colérica, impaciente y avergonzada de la familia de clase media-baja y republicana de la que procede.
Ante la pregunta evidente de porqué traicionar la confianza de Letizia y contarlo todo, Rocasolano asegura en la contraportada: “Este libro es la historia de un gran tren expreso, los Borbones, contra una modesta caravana de gitanos, los Ortiz-Rocasolano. Nos han arrollado y ni siquiera se han preocupado de mirar hacia atrás”.
‘Adiós, Princesa’ ya se agotó en tiendas virtuales como Amazon y es una de las obras más vendidas en el portal pese a que la corona presionó a los principales medios españoles para no mencionarlo y a las librerías para que no lo distribuyeran. Lo cierto es que muchos quieren ver que ocurre detrás del telón y del matrimonio ideal de Letizia y Felipe.
“Sé que la historia no tiene vuelta atrás. Pero esta historia, hasta ahora, solo ha sido contada de arriba abajo, con todo su glamour y su mentira. Ahora yo voy a contarla de abajo arriba (...) Advierto desde ya: no es una historia alegre”, concluye Rocasolano. Isidre Cunill acusa a Letizia de practicar un aborto
Gran escándalo ha desatado el libro Letizia Ortíz: una republicana en la corte de Juan Carlos I del periodista catalán Isidre Cunill quien entre otros escándalos revela ella abortó en México a principios de 1996 en el hospital Médica Sur del Distrito Federal.
La princesa de Asturias en esa época realizaba un master en periodismo en tierra Azteca. El periodista da como fidedigna esta información basado en un supuesto informe del Centro Nacional de Información (CNI) y agrega que luego de este episodio Letizia viajó a Nueva York.
Así también cuestiona la historia de amor entre el príncipe Felipe y Letizia ya que ella cuando era comentarista en Televisión Española lo llamaba”Felipito” o “El Borbón”.
Pero hay otro secreto revelado: Se le acusa de haber consumido drogas cuando era estudiante y en ese tiempo sostenía noviazgo con un profesor.
“Durante la etapa del instituto comienza su noviazgo con el profesor Alonso Guerrero Pérez … y es detenida por posesión de hachís”, detalla el libro.
Así también describe a Doña Letizia como una mujer “controvertida y polémica ante la opinión pública en general, que despierta entre sus futuros súbditos sentimientos y pasiones contradictorias que van del amor al odio, de la admiración a la envidia, del rechazo a la sumisión mediática”.
Es conocido que Letizia Ortiz fue presa de críticas por ser divorciada cuando conoció al príncipe Felipe, en ese entonces todo secreto en torno a su pasado fue resguardado.
También se recuerda que en su paso por México fue musa del pintor cubano Waldo Saavedra, y en la obra luce con los senos al descubierto, el artista dice que fue con su consentimiento al hacer una amistad cuando ella lo entrevistó como reportera del diario mexicano Siglo XXI. La imagen fue regalada como póster en el disco Sueños Líquidos(1997) del grupo mexicano Maná.
4- la implicación de las primas del Rey Juan Carlos por blanquear dinero Imputadas tres primas del Rey y 12 empresarios por blanquear dinero en Suiza El juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu ha citado como imputados desde este lunes hasta el próximo 17 de junio a 12 empresarios y tres primas lejanas del Rey Juan Carlos por participar presuntamente en el blanqueo de capitales que realizaba la trama mafiosa china dirigida por el empresasrio Gao Ping a través de cuentas bancarias en Suiza gestionadas por la denominada trama hebrea de la organización, informaron fuentes jurídicas.
Entre los imputados, a los que se atribuye un delito contra la Hacienda pública y otro de cooperación para el blanqueo de capitales, se encuentran el constructor Antonio Banús Ferré, el industrial Enrique Ortega Cedrón y tres parientes del monarca, María Margarita Borbón Dos Sicilias Lubomiska, su hermana María Inmaculada, y la hija de ésta, María Ilia García de Sáez.
María Inmaculada de Borbón Dos Sicilias Lubomiska durante su boda en Ibiza. Las tres primas del Rey habían sido citadas para este martes, aunque sólo María Illi García de Sáez acudirá, porque las otras han excusado su ausencia por motivos de salud, han informado fuentes jurídicas.
En las conversaciones telefónicas intervenidas a la trama se desprende que María Margarita y María Inmaculada, primas lejanas del Rey, se relacionaban con la trama a través de María Ilia García de Sáez, empresaria.
Las actividades de la trama hebrea corrían a cargo de la rama empresarial dirigida por la ciudadana israelí Malka Mamman Levy, a la que la Fiscalía Anticorrupción considera "eje vertebrador de la organización criminal especializada en blanqueo de capitales", "nexo de unión" entre la estructura internacional y los clientes españoles, y "enlace de una serie de intermediarios de ámbito nacional dedicados al mercado del dinero negro".
La imputada tenía una relación directa con el experto en diamantes Menachem Casif Fouzailoff, al que solía referirse con el apodo de 'Meni'. Se trata, según los fiscales del caso, Juan José Rosa y José Grinda, de "un reputado joyero y experto diamantero" que era "popular entre los miembros de la comunidad hebrea en España" y actuaba como "intermediario" para el blanqueo de capitales de joyeros asentados en el Diamond District de Tel Aviv, el complejo más grande del mundo de producción de diamantes. El joyero se habría granjeado "éxito en su ramo, no solo por su pericia y profesionalidad" sino también por su "influyente posición en un entramado criminal de origen hebreo asentado en España" dedicado al contrabando y la evasión fiscal, según un informe del Ministerio Público que obra en la causa.