La Princesa de Asturias, próxima reina de España, ya evidencia en ella el paso de los años...
Aunque Letizia se ha practicado más de una cirugía cosmética, el paso de los años se hace muy evidente, España recibe una reina madura...
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martes, 10 de junio de 2014
Letizia entrada en años
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PRINCESA DE ASTURIAS
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España
miércoles, 4 de junio de 2014
Letizia, la mujer del diente
La Mujer del Diente
Bueno, pues lo siguiente que supe de ella fue que Freddy Urdaci, que como todo el mundo sabe es todo, pero todo Corazón, la cogió de la mano, la tomó bajo su protección —porque Ella es ese tipo de Mujer Indefensa que reacciona muy, pero que muy bien al tratamiento Sugar Daddie—, la metió con calzador en TVE y, a los cinco minutos —¡sorpresa!— estaba presentando el Telediario al grito de: "¡Que echen a esa perra!" (esa perra era Anita Blanco, que cuando llegó de vacaciones le dijo: "Leti-tesoro-corazón-vida, ¿ves esa puerta? Pues ciérrala... por fuera").
Pero Papá Urdaci no iba permitir que la pobre e indefensa Leti Dentada se quedase "perdida / hasta el fango he rodado / después que destrozaron / mi virtud y mi honor", y volvió a emplear el calzador para que cubriese (¿en sentido literal?) ¡las elecciones made in USA! Chúpate esa, Teresa.
Y lo siguiente que sé de mi Leti Dentada es que, tras un divorcio que está narrado paso-a-paso en la novela de su ex marido (una novela execrable, todo sea dicho), ¡¡¡¡¡¡va a ser algo más que reina: va a ser emperadora!!!!!! O sea, una Cenicienta contemporánea. La sucesora de Ladidí en nuestros corazones y nuestras teúves. La versión ad hoc de Eugenia de Montijo y María de las Mercedes, pero en un solo kit, el kit pashmina. ¡Y con todos sus dientes!
Y Yo me pregunto: ¿se los quitará para algo? Mmmmmm, seguro que sí.
Y esto me lleva de nuevo a esas sabias palabras del Gran Chambelán JA: "Qué caro estamos pagando las paperas que tuvimos cuando impartieron el módulo Fellatio y Campanilla, ecuación de éxito."
Amén, hermano.
domingo, noviembre 02, 2003
"Qué caro estamos pagando las paperas que tuvimos cuando impartieron el módulo Fellatio y Campanilla, ecuación de éxito. Casi no he podido dormir".
Pues sí. Son palabras del Gran Chambelán JA. En realidad, no son palabras. Son el Oráculo. Son La Verdad Suprema. Son La Revelación.
Hoy hablaré de ella. De la futura SAR de España. De Leti Dentada. La Reina Leti. La Leti Queen. Queenie Leti Dentada.
Ella. Escalofriante Realidad.
Yo soy una de Esas Mujeres que tienen un Pasado. Lo dije el viernes y hoy lo repito. Y en mi pasado está Ella. La Mujer del Diente.
Cuando la conocí, claro, nadie podía imaginarse que iba a llegar a ser Reina de las Españas. Una especie de Paca Rico en versión Siglo XXI. Aunque ya entonces era Esclava de la Mecha. Claro, viviendo en Moratalaz y teniendo que pagar Un Capital para pagarse la matrícula —ella fue una de las Pioneras en poner a caldo a Esa Gran Dama de la Cultura llamadaGustavito Pillapalos por la Subida de las Tasas—, todo el dinero se le iba en peluquería y twin-sets de lana (con mucha pelotilla), así que no tenía para arreglar su problema: el diente. O más concretamente, la ausencia de diente. El primer molar del lado derecho. ¿O era el izquierdo? Da igual. Allí estaba, palmaria: La Mella Capital.
Leti Dentada, que se presentó a delegada de curso (porque ella era así, ese tipo de Mujer que quiere ser Delegada de su Clase), estudiaba por entonces La Carrera (Periodismo, no Prostitución... Aunque, bueno, en el fondo tampoco hay tanta diferencia: hay que tener una gran garganta y muuuuuchas tragaderas para llegar a algo en esa Casa de Putas llamada Periodismo... y TVE, ¿verdad, querida?). Pero Ya entonces Ella Aspiraba a llegar Muy Alto.
Tal vez por eso, cuando se enteró de que mi amiga M. era hija de la directora de una conocida revista femenina súper Cosmo-pausa-Polita, se pegó a ella como liendre a vaso capilar. Porque ella era así, súper sincera en sus afectos. Tan sincera que, si sabía que tú eras amigo de M., te perseguía, literalmente, por los pasillos para que se la presentases y luego, como ella era así, sincera, sí, pero un poco olvidadiza, pues luego If I see you, I don't remember you at all, dear. Claro. Súper. La más. Y sin diente. Mellada Viva. Pero con mucha mecha. Porque ella siempre, siempre, siempre presumió mucho de pelo. "Soy rubia natural" era una de sus divisas. Sí, bonita, tú eres rubia natural... Y Yo, María de Rumanía.
En fin, el caso es que, como soy Una Mujer que Tengo Un Corazón que no me cabe en el Pecho (y eso que Dios fue generoso conmigo en este y otros negociados), en el tercer curso de esa gymkana intelectual llamada Periodismo propuse hacer una colecta entre toda la clase para comprarle un diente. Porque, además, ella era de Ese Tipo de Mujer que se ríe con la boca Muy Abierta. Y claro, cuando le veía la encía desnuda, a mí me daba la erisipela. Porque Yo soy Súper Fan del Mundo Diente. Todos, a ser posible.
Bueno, pues propuse La Idea y cuál no sería mi sorpresa al comprobar que nadie estaba dispuesto a rascarse el bolsillo por Ella, conocida entre sus compañeros con el apodo de Leticia-La-Ficticia (hoy, Leti Dentada). Todos la odiaban a la pobre, que no le había hecho mal a nadie, que no se movía de su cloaca si no era para pegarte una Puñalada Trapera —porque Ella, Ya por entonces, era Muy de dar puñaladas a traición con una sonrisa tipo teclado de un Steinway o, mejor, de un clavicordio muy, muy baqueteado (sí, además de un implante odontológico, Leti Dentada echó la casa por la ventana cuando empezó a trabajar en CNN+ y se sometió a un rabioso blanqueado dental tipo Cal Viva)—, ella que no Ganó las Elecciones para Delegada, ella, que era Todo Corazón... Y Cabeza. Todos y cada uno de sus compañeros La Odiaban. De Ficticia pasó a ser conocida, simple y llanamente, como La Arpía. Pobre. Incomprendida, seguramente.
Luego (afortunadamente) la perdí de vista. Se fue a México a hacer un máster. Jajajajajajaja. Y lo siguiente que supe de ella es que estaba en CNN+, donde sus compañeros de plató (y de piso) la tenían por:
a) Una Perra Fría y Sin Corazón.
b) Una mujer casquivana... con la que más valía no enfrentarse.
c) Un monstruo con más caras que una Hidra.
Y la volví a peder de vista. Porque yo, en cuanto la vi en pantalla con Todos Los Dientes (algunos de ellos, evidentemente, un tanto artificiales), perdí todo interés en ella. Eso sí: el acento de Morataz —porque ella era muy de Moratalaz, pero muy, muy (Oviedo, Oviedo, jajajajajaja)— se había esfumado como por encanto. En su lugar, Leti Dentada había adquirido una pátina algo más satinada, una Adicción al Maquillaje Base ciertamente preocupante (y yo diría que hasta Letal), y una Slíquida bastante impostada que, como todo en ella, se ha ido puliendo con tiempo (todo, sí, incluido el paladar, ¿verdad, bonita?).
"Qué caro estamos pagando las paperas que tuvimos cuando impartieron el módulo Fellatio y Campanilla, ecuación de éxito. Casi no he podido dormir".
Pues sí. Son palabras del Gran Chambelán JA. En realidad, no son palabras. Son el Oráculo. Son La Verdad Suprema. Son La Revelación.
Hoy hablaré de ella. De la futura SAR de España. De Leti Dentada. La Reina Leti. La Leti Queen. Queenie Leti Dentada.
Ella. Escalofriante Realidad.
Yo soy una de Esas Mujeres que tienen un Pasado. Lo dije el viernes y hoy lo repito. Y en mi pasado está Ella. La Mujer del Diente.
Cuando la conocí, claro, nadie podía imaginarse que iba a llegar a ser Reina de las Españas. Una especie de Paca Rico en versión Siglo XXI. Aunque ya entonces era Esclava de la Mecha. Claro, viviendo en Moratalaz y teniendo que pagar Un Capital para pagarse la matrícula —ella fue una de las Pioneras en poner a caldo a Esa Gran Dama de la Cultura llamadaGustavito Pillapalos por la Subida de las Tasas—, todo el dinero se le iba en peluquería y twin-sets de lana (con mucha pelotilla), así que no tenía para arreglar su problema: el diente. O más concretamente, la ausencia de diente. El primer molar del lado derecho. ¿O era el izquierdo? Da igual. Allí estaba, palmaria: La Mella Capital.
Leti Dentada, que se presentó a delegada de curso (porque ella era así, ese tipo de Mujer que quiere ser Delegada de su Clase), estudiaba por entonces La Carrera (Periodismo, no Prostitución... Aunque, bueno, en el fondo tampoco hay tanta diferencia: hay que tener una gran garganta y muuuuuchas tragaderas para llegar a algo en esa Casa de Putas llamada Periodismo... y TVE, ¿verdad, querida?). Pero Ya entonces Ella Aspiraba a llegar Muy Alto.
Tal vez por eso, cuando se enteró de que mi amiga M. era hija de la directora de una conocida revista femenina súper Cosmo-pausa-Polita, se pegó a ella como liendre a vaso capilar. Porque ella era así, súper sincera en sus afectos. Tan sincera que, si sabía que tú eras amigo de M., te perseguía, literalmente, por los pasillos para que se la presentases y luego, como ella era así, sincera, sí, pero un poco olvidadiza, pues luego If I see you, I don't remember you at all, dear. Claro. Súper. La más. Y sin diente. Mellada Viva. Pero con mucha mecha. Porque ella siempre, siempre, siempre presumió mucho de pelo. "Soy rubia natural" era una de sus divisas. Sí, bonita, tú eres rubia natural... Y Yo, María de Rumanía.
En fin, el caso es que, como soy Una Mujer que Tengo Un Corazón que no me cabe en el Pecho (y eso que Dios fue generoso conmigo en este y otros negociados), en el tercer curso de esa gymkana intelectual llamada Periodismo propuse hacer una colecta entre toda la clase para comprarle un diente. Porque, además, ella era de Ese Tipo de Mujer que se ríe con la boca Muy Abierta. Y claro, cuando le veía la encía desnuda, a mí me daba la erisipela. Porque Yo soy Súper Fan del Mundo Diente. Todos, a ser posible.
Bueno, pues propuse La Idea y cuál no sería mi sorpresa al comprobar que nadie estaba dispuesto a rascarse el bolsillo por Ella, conocida entre sus compañeros con el apodo de Leticia-La-Ficticia (hoy, Leti Dentada). Todos la odiaban a la pobre, que no le había hecho mal a nadie, que no se movía de su cloaca si no era para pegarte una Puñalada Trapera —porque Ella, Ya por entonces, era Muy de dar puñaladas a traición con una sonrisa tipo teclado de un Steinway o, mejor, de un clavicordio muy, muy baqueteado (sí, además de un implante odontológico, Leti Dentada echó la casa por la ventana cuando empezó a trabajar en CNN+ y se sometió a un rabioso blanqueado dental tipo Cal Viva)—, ella que no Ganó las Elecciones para Delegada, ella, que era Todo Corazón... Y Cabeza. Todos y cada uno de sus compañeros La Odiaban. De Ficticia pasó a ser conocida, simple y llanamente, como La Arpía. Pobre. Incomprendida, seguramente.
Luego (afortunadamente) la perdí de vista. Se fue a México a hacer un máster. Jajajajajajaja. Y lo siguiente que supe de ella es que estaba en CNN+, donde sus compañeros de plató (y de piso) la tenían por:
a) Una Perra Fría y Sin Corazón.
b) Una mujer casquivana... con la que más valía no enfrentarse.
c) Un monstruo con más caras que una Hidra.
Y la volví a peder de vista. Porque yo, en cuanto la vi en pantalla con Todos Los Dientes (algunos de ellos, evidentemente, un tanto artificiales), perdí todo interés en ella. Eso sí: el acento de Morataz —porque ella era muy de Moratalaz, pero muy, muy (Oviedo, Oviedo, jajajajajaja)— se había esfumado como por encanto. En su lugar, Leti Dentada había adquirido una pátina algo más satinada, una Adicción al Maquillaje Base ciertamente preocupante (y yo diría que hasta Letal), y una Slíquida bastante impostada que, como todo en ella, se ha ido puliendo con tiempo (todo, sí, incluido el paladar, ¿verdad, bonita?).
"LetiCia" con ortodoncia
Bueno, pues lo siguiente que supe de ella fue que Freddy Urdaci, que como todo el mundo sabe es todo, pero todo Corazón, la cogió de la mano, la tomó bajo su protección —porque Ella es ese tipo de Mujer Indefensa que reacciona muy, pero que muy bien al tratamiento Sugar Daddie—, la metió con calzador en TVE y, a los cinco minutos —¡sorpresa!— estaba presentando el Telediario al grito de: "¡Que echen a esa perra!" (esa perra era Anita Blanco, que cuando llegó de vacaciones le dijo: "Leti-tesoro-corazón-vida, ¿ves esa puerta? Pues ciérrala... por fuera").
Pero Papá Urdaci no iba permitir que la pobre e indefensa Leti Dentada se quedase "perdida / hasta el fango he rodado / después que destrozaron / mi virtud y mi honor", y volvió a emplear el calzador para que cubriese (¿en sentido literal?) ¡las elecciones made in USA! Chúpate esa, Teresa.
Y lo siguiente que sé de mi Leti Dentada es que, tras un divorcio que está narrado paso-a-paso en la novela de su ex marido (una novela execrable, todo sea dicho), ¡¡¡¡¡¡va a ser algo más que reina: va a ser emperadora!!!!!! O sea, una Cenicienta contemporánea. La sucesora de Ladidí en nuestros corazones y nuestras teúves. La versión ad hoc de Eugenia de Montijo y María de las Mercedes, pero en un solo kit, el kit pashmina. ¡Y con todos sus dientes!
Y Yo me pregunto: ¿se los quitará para algo? Mmmmmm, seguro que sí.
Y esto me lleva de nuevo a esas sabias palabras del Gran Chambelán JA: "Qué caro estamos pagando las paperas que tuvimos cuando impartieron el módulo Fellatio y Campanilla, ecuación de éxito."
Amén, hermano.
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miércoles, 24 de julio de 2013
Entrevista a David Rocasolano primo de Letizia
ENTREVISTA A DAVID ROCASOLANO, AUTOR DEL LIBRO "ADIÓS PRINCESA".
Adiós princesa se ha convertido en uno de los libros más polémicos de los últimos tiempos. También en uno de los más vendidos. En él, su autor David Rocasolano, primo de la Princesa de Asturias Letizia Ortiz, habla sin tapujos sobre la Familia Real, los Príncipes y sobre todo, su prima Letizia. Es el libro más demoledor escrito hasta la fecha, el único capaz de contar el pasado de nuestra princesa sin maquillar los hechos. El único que se atreve a mostrar pruebas del aborto voluntario al que se sometió. El único que nos describe a una Letizia no tan perfecta como nos hacen ver.
Los Príncipes en una escena muy íntima.
Fuente Adiós princesa
En medio de la polémica sobre su publicación y el silencio por parte de los medios de comunicación a hacerse eco del libro, Dolce Vita XO XO ha tenido el privilegio de entrevistar a su autor, David Rocasolano. Hace unos meses, Dolce Vita XO XO también entevistó aAndrew Morton, autor Ladies of Spain, otro de los libros que causaron polémica por la descripción que hacía de la Familia Real.
PREGUNTA. ¿Por qué has escrito un libro tan polémico?
RESPUESTA. Necesitaba hacerlo, me apetecía. No le guardo rencor a Letizia, lo único que le pido es que esté a una distancia muy prudencial y lejos de mí.
P. Hay muchos asuntos en el libro que dejas en el aire, siempre con un halo de misterio y que no terminas de rematar.
R. El libro no solo está escrito para los lectores, también para otro tipo de gente que cuando lo lee, entiende lo que le estoy diciendo, por ejemplo, Letizia.
P. Ha sido un auténtico bombazo, cuentas cosas que jamás se habían contado, pero aún así, ¿te has callado otras muchas?
R. Sí, aproximadamente un 60%. Muchas de ellas sorprenderían a la gente. No las cuento porque en su momento entendí que el libro tendría que tener ese contenido y así se queda.
P. ¿Nos podrías contar alguna?
R. Por ejemplo, no narro nada de la boda. Una anécdota que ocurrió aquel día, fue el desbarajuste que hubo cuando entramos al Palacio Real. Se equivocaron con las tarjetas y yo la primera hora de la boda la pasé en la sala de los obispos. Fue un error informático de las tarjetas que nos dio Casa Real.
P. ¿Fue una boda feliz?
R. Para Letizia sí.
P. ¿Se casó enamorada?
R. Sí.
P. ¿Se enamoró del Príncipe o de su entorno?
R. No, yo creo que se enamoró de él. Aunque de los dos, él estaba más enamorado que ella.
P. Circulan rumores sobre una supuesta crisis matrimonial.
R. No lo sé, ya no tengo contacto con Letizia.
"Lo único que me he llevado de Zarzuela es un tupperware de verduras"
P. Vayamos al principio de la historia. Cuando tu familia se entera de que Letizia está saliendo con el Príncipe, ¿cómo reaccionáis?
R. La gran mayoría no sabía nada. Fue una sorpresa, al principio nos costaba creerlo.
P. ¿Os alegrásteis en el sentido económico?
R. No, eso fue mucho después. Al principio no terminábamos de creerlo. Una vez que se anuncia el compromiso y de darnos cuenta que iba en serio, creo que cada uno de nosotros de manera particular sí que pensó que su vida económica podría cambiar.
P. ¿Letizia os dio dinero alguna vez?
R. No, nunca. Al menos yo no recibí nada. Lo único que me he llevado de la Casa Real es un tupperware de verduras.
P. ¿Estaba encantada con su nueva vida?
R. Sí, estaba fascinada, pero por mucho que la critiquen, creo que muchísimas mujeres también se hubieran casado con el Príncipe.
P. ¿Cómo fue el cambio que tuvo que realizar recibiendo clases de protocolo, idiomas, etc?
R. Tenía un profesor durante seis horas al día. A mí me parece una oportunidad tremenda, pero supongo que es duro si es por obligación. Ahora bien, si no sabes nada de inglés...(risas). En la prensa yo he llegado a leer que sabía idiomas, pero eso es lo que los medios nos han querido vender.
P. Uno de los grandes misterios es cómo se conocieron los Príncipes. La versión oficial es que fue en una cena organizada por el periodista Pedro Erquicia. ¿Te contó Letizia cómo se conocieron?
R. Lo de la cena es mentira. ¿Cómo va a ser posible? Es por lógica. ¿Tú conoces a algún periodista que sepa guardar un secreto? ¿Cómo van a intimar en una cena llena de periodistas? Ella estaba relacionada con una serie de personas y se lo presentaron. Pero queda más intelectual decir que se conocieron en un cóctel organizado por el prestigioso y maravilloso periodista de TVE Pedro Erquicia.
P. ¿Cuánto tiempo duró el noviazgo?
R. A mí me consta que en la época en que Letizia se refería al Príncipe como Juan el diplomático, salieron siete u ocho meses antes de la pedida y yo diría que más.
P. ¿Es verdad que el Príncipe le echó un pulso a los Reyes, amenazando con renunciar al trono si no se casaba con Letizia?
R. No, no es verdad.
P. Llegamos al tema estrella de tu libro y que más ha escandalizado: el aborto de Letizia. Ella te pide que destruyas todas las pruebas que existen, sin embargo, en el libro se adjuntan los resguardos de la clínica.
R. Yo destruí mi parte, los documentos que saqué de la clínica. Sin embargo, lo que se publica en el libro, son documentos que pertenecen a la editorial Akal. No sé cómo los consiguió, supongo que le llegarían en un sobre cerrado, pero te aseguro que no es la primera vez que se comercia con documentos privados en este país.
P. En el programa El gato al agua, varios colaboradores te acusan de haber cometido algún tipo de irregularidad para conseguir esos documentos de la clínica.
R. No cometí ninguna ilegalidad. Letizia llamó a la clínica, yo fui y los recogí. A Jaime Peñafiel, por cierto, voy a demandarlo.
P. También te acusan de haber incumplido, como abogado, el secreto de profesión por haber publicado documentos íntimos de tu cliente, Letizia.
R. No tenía en ese momento con ella ningún tipo de relación profesional, con lo cual yo no he infringido el código deontológico. Acudí a la clínica como familiar de ella, no como abogado. Los papeles del divorcio los ha publicado la editorial, no yo. Tengo mi contrato con el editor donde le digo que esa responsabilidad es de la editorial y no mía.
P. Se anuncia el compromiso, la vida cambia en tu familia de la noche a la mañana, ¿cómo llevaban los padres de Letizia la nueva vida en palacio?
R. Con mucha sorpresa, mucho desconocimiento de lo que tenían que hacer, aunque todos aparentábamos que controlábamos la situación y yo creo que ninguno llegó a controlarla nunca del todo.
P. ¿Recibísteis instrucciones de la Casa Real en cuanto a cómo comportaros, protocolo y demás?
R. No. Letizia sí nos pedía discreción. Yo soy respetuoso con las personas pero por ejemplo a mí me pidieron que agachara la cabeza cuando saludara y no lo hice. No sé si soy mejor o peor, pero no lo entiendo así, no soy súbdito de la Casa Real. Mi familia lo hacía porque pensaba que era lo correcto.
"El Rey es un maleducado, no respeta a los demás. Vive para sí mismo"
P. En el libro narras cenas y encuentros en La Zarzuela. ¿Cómo eran esas cenas?
R. Al principio flipábamos, pero pronto pasamos del flipamiento al aburrimiento.
P. ¿Se come bien en Zarzuela?
R. Mucha gente me lo pregunta.. Sí pero no. Quiero decir, se come bien pero estás incómodo. Tienes que mirar qué cuchillo coger, etc. En la intimidad, con Felipe y Letizia, era más cómodo.
P. ¿Viven con muchos lujos?
R. Sí, aunque es relativo. Si tú crees que tomarse botellas de 250 euros es lujo, pues sí, vivían con lujo.
P. Cuéntame cómo son los Reyes en la intimidad.
R. La Reina es la mejor, es muy detallista. El Rey es un maleducado, no respeta a los demás. Vive para sí mismo. Está comiendo y de repente se enciende un Cohiba de 25 centímetros. Ahí lo demuestra todo. No saluda, no se acuerda de tu nombre... La imagen que nos han vendido de él de campechano y cercano es mentira. Es una persona que se quiere mucho a sí mismo.
P. ¿Percibiste relación entre ellos?
R. Cero patatero. Conviven en la misma casa pero la indiferencia entre uno y otro se notaba.
P. Háblame de las Infantas.
R. Elena es una persona tirando a simple. Más simple que simple. De Urdangarín no voy a ser yo quien diga que es un trincón y un chorizo como hacen todos los periodistas de este país calificando a una persona y juzgándola en un procedimiento penal que aún no ha sido juzgado, porque existe una cosa que se llama presunción de inocencia y mientras no se demuestre que este señor es condenado por un delito, es inocente. No hay ni un solo periodista que conozca los autos que se están instruyendo en Palma y que tenga los conocimientos suficientes como para valorar si es un chorizo o no lo es. Yo también era un chorizo en el año 2009 y aquí estoy sentado. Es una persona agradable. Mi trato con él ha sido correcto, nos ha tratado bien y con cariño. Entre Marichalar y Urdangarín me quedo con Urdangarín y entre Elena y Cristina me quedo con Cristina.
P. ¿Quién tenía más poder, Zarzuela o Letizia?
R. El Rey. Él es quien decide lo que se hace y lo que no se hace, es una estructura jerárquica.
P. ¿Y el Príncipe? ¿No tiene poder? ¿Cómo lo describirías?
R. Cero. El Príncipe no tiene ningún poder allí. Es una persona muy normal. También nos han vendido muchas mentiras. No es del Atlético de Madrid. Ni siquiera le gusta el fútbol.
P. ¿Cómo era la relación del Príncipe con el Rey? ¿Es verdad que le llama jefe?
R. La relación era como la del capitán con el teniente. Sí, él y todos le llaman jefe, pero yo creo que es un término cariñoso.
P. ¿El listón de Juan Carlos está muy alto para Felipe si llega a reinar?
R. Está todo lo alto que ellos lo han puesto y vosotros os lo creéis, creo que Felipe está más preparado para ser mejor rey.
P. En el libro hablas también de una mala relación de Letizia con sus hermanas, cuando nos han vendido todo lo contrario.
R. Me parece muy bien. También se ha vendido que escucha a Tchaikovsky y yo en mi vida la he visto escucharlo. Tampoco es una lectora voraz, es mentira, cualquiera que entienda un poco de literatura sabe que el libro que le regaló al Príncipe en su compromiso, es una bazofia.
P. ¿Quién vende esas mentiras?
R. Una serie de periodistas que escriben lo que la Casa Real les pide y luego lo publican.
"Culpo a Letizia de la muerte de su hermana por omisión, Tendría que haberse preocupado más por ella"
P. Eres muy duro con Letizia, acusándola incluso de la muerte de su hermana Érika.
R. Sí. Por omisión. Tendría que de alguna manera haberse preocupado por la situación de su hermana y no lo hizo.
P. Narras un episodio bochornoso en el funeral en el que Antonio Vico (ex pareja de Érika y padre de su hija Carla) arremete contra la Familia Real e insulta al Rey acusándoles de ser los culpables de la muerte de Érika.
R. El episodio que cuento en el funeral es verdad y no veo a nadie desmintiendo los hechos. No dudo que Letizia sufriera pero lo que cuento es absolutamente verdad.
P. ¿Quién sufrió más?
R. Sin duda su madre Paloma. Sin embargo ella nunca acusó a Letizia de su muerte. En la Casa Real tú vas, haces el papel que te asignan y después sales por la puerta y vuelves a ser la misma persona y en mi caso lo puedo llegar a entender porque en realidad yo nunca fui nada pero por ejemplo, en el caso de Érika, habría que haberla preparado para circunstancias anómalas en su vida: la prensa, esa sensación que genera de que eres algo... Érika no solo tenía problemas económicos. Se mezclaron una serie de elementos como el desamor que tuvo con Antonio o el hecho de que Letizia no aceptara a su novio.
P. ¿Nunca fuisteis conscientes de que estaba tan mal como para quitarse la vida?
R. No, nadie. Si yo hubiera sido consciente hubiese hecho algo, no la hubiera dejado sola. Por eso culpo a Letizia, por omisión. También me puedo culpar a mí mismo, pero yo no era su hermano, era su primo. También me sentí culpable en su momento por la estupidez de mi familia.
P. También hablas de gestos feos por parte de Letizia hacia tu padre, pero no aclaras cuáles. ¿Qué tipo de gestos?
R. No lo invitó a la cena de despedida y en la boda colocó a mis padres en un banco que apenas se les veía.
P. ¿Y su madre Paloma, cómo reaccionaba ante estos detalles?
R. Ella decide lo que haga su hija. Lo que diga va a misa.
P. ¿Tus abuelos eran conscientes de estos feos?
R. Sí. Por ejemplo, en el famoso baile de la cena en el que mi abuelo sacó a bailar a las damas europeas. A Letizia no le hizo gracia y me pidió que me llevase al abuelo. Sin embargo, ellas estaban encantadas, se divirtieron, porque le echó mucho salero.
P. Dime algo bueno de Letizia.
R. Tiene muchas cosas buenas. Es muy luchadora, muy peleona y consigue sus metas. A mí eso me parece bueno. Hay gente que la llama trepa, yo no creo que sea trepa. Creo que todo el mundo es trepa en el sentido de que quiere mejorar. Ella ha llegado a determinados niveles laborales haciendo cosas que no se deben hacer. Yo sé cómo llegó a televisión pero no te lo voy a contar porque afecta a parte de la familia de mi ex mujer y no me apetece. Ahora, ¿qué Letizia no tiene escrúpulos para pisar? Pues no.
P. ¿Es buena madre?
R. Si ser buena madre es estar pegada a tus hijas, entonces es mala madre porque no está pegada a ellas. Nos venden lo que quieren. El periodismo de este país se basa en rumorologías, no se contrasta nada. Si el 90% de la gente de este país piensa que lo que se publica en los medios es verdad, el 90% de la gente de este país es gilipollas.
P. Llegamos quizás al detonante para que rompieras relaciones con tu prima. Se te acusa de estar implicado en el caso de corrupción "Ciempozuelos" donde llegan a decir que estás imputado.
R. A mí me citaron como testigo, declaré como tal y me fui a casa. Jamás estuve imputado. Tengo un certificado del Juzgado que dice que nunca estuve imputado. Puse una demanda por derecho al honor y después de seis años aún sigo pleiteándolo y tiene pinta de que queden otros cuatro años más. Pero ¿quién me resarce a mí? Tengo una sentencia de un derecho de rectificación contra El Confidencial y este se niega a publicarla. Además, Quico Alsedo, periodista de El Mundo que publicó esta noticia, acudió al juicio y afirmó que no había investigado nada acerca de este tema
P. ¿Por qué crees entonces que la prensa quiso atacarte a ti?
R. Porque atacaban a Letizia y me utilizaron a mí. El titular era: "El primo de la princesa Letizia..." No David Rocasolano, porque yo, no era nadie.
P. Cuentas en el libro que en aquel momento, Letizia en vez de mostrarte su apoyo tan solo se preocupó por cómo quedaría su imagen. ¿Fue el detonante para romper la relación con ella?
R. No, fue una de las muchas cosas que pasaron. Llega un momento determinado que después de haber hecho las cosas que yo he hecho (las que cuento en el libro y otras que no se cuentan), la institución siente que hay un elemento alrededor que puede enturbiar la imagen de la casa y por eso lo deja fuera.
P. ¿Ella te creyó en este tema?
R. No.
P. El Príncipe te envió un mensaje que aún conservas. En el libro no quieres comentar su contenido. ¿Qué te decía?
R. Era un mensaje de apoyo. Me decía que lo sentía mucho. Hasta ahí puedo leer.
P. ¿Letizia no te envió ningún mensaje?
R. Tuve una conversación con ella en la que su mayor preocupación no era mi estado de ánimo, si no, de qué manera le afectaría a ella en cuanto a su imagen. A raíz de eso, decidí cambiar mis números de teléfonos y romper con todo.
P. ¿No ha vuelto a ponerse en contacto contigo?
R. Tiempo después, lo intentó a través de mi pareja por aquel entonces, pero yo no quise. Si lo hiciera hoy, tampoco hablaría con ella. Tenemos caminos diferentes.
P. ¿Echas de menos ese mundo?
R. No. No volvería jamás, no me gusta. Para mí fue como entrar gratis a un museo. Me dieron una entrada, entré, vi el museo, me pareció divertido hasta que un día dije: "Se acabó". Pero no fue a raíz del caso de corrupción, fue progresivamente. Llegó un momento que aquello no tenía sentido. Tenía una sensación de que no estaba haciendo más que el tonto.
P. En tu blog y Twitter has publicado fotografías de los Príncipes que han despertado mucha curiosidad por ser fotos íntimas. ¿Cuántas tienes en tu poder?
R. 168. Tengo algunas peores, por ejemplo a Letizia en top less antes de ser princesa. O una foto de los Príncipes, al principio de su noviazgo en la que salen tumbados en una hamaca tomando el sol. No tengo ninguna intención de publicarlas. Además, los medios se aprovechan, las cogen y las cuelgan
P. ¿Has recibido amenazas?
R. He recibido amenazas de personas anónimas a través de correos en los que me insultan. Por parte de la Casa Real no me ha llamado nadie.
"Uno de los objetivos del libro es demostrar que en este país no se puede hablar de cualquier cosa"
P. ¿Crees que hay veto en los medios de comunicación para hablar de tu libro?
R. Hay determinados almacenes de libros que han decidido no venderlo porque imagino que tendrán otros intereses. Uno de los objetivos del libro es demostrar que en este país no se puede hablar de cualquier cosa. El límite de libertad de expresión está donde los poderes fácticos del poder deciden que esté.
P. ¿Será Letizia una buena reina?
R. No lo sé. Desconozco qué es ser una buena reina, al igual que no sé lo que es ser un buen rey. Así que no sé si tiene esa capacidad. Supongo que si un buen rey es Juan Carlos, no es muy difícil ser un buen rey. De todas formas, si algún día la veo reinar me alegraré por ella. Que lo haga lo mejor que pueda.
P. ¿Se ha cumplido el objetivo de tu libro?
R. No, aún no. Me quedan algunas cosas que cumplir...
Tomado de DOLCEVITAXOXO.com
Adiós princesa se ha convertido en uno de los libros más polémicos de los últimos tiempos. También en uno de los más vendidos. En él, su autor David Rocasolano, primo de la Princesa de Asturias Letizia Ortiz, habla sin tapujos sobre la Familia Real, los Príncipes y sobre todo, su prima Letizia. Es el libro más demoledor escrito hasta la fecha, el único capaz de contar el pasado de nuestra princesa sin maquillar los hechos. El único que se atreve a mostrar pruebas del aborto voluntario al que se sometió. El único que nos describe a una Letizia no tan perfecta como nos hacen ver.
Los Príncipes en una escena muy íntima.
Fuente Adiós princesa
En medio de la polémica sobre su publicación y el silencio por parte de los medios de comunicación a hacerse eco del libro, Dolce Vita XO XO ha tenido el privilegio de entrevistar a su autor, David Rocasolano. Hace unos meses, Dolce Vita XO XO también entevistó aAndrew Morton, autor Ladies of Spain, otro de los libros que causaron polémica por la descripción que hacía de la Familia Real.
PREGUNTA. ¿Por qué has escrito un libro tan polémico?
RESPUESTA. Necesitaba hacerlo, me apetecía. No le guardo rencor a Letizia, lo único que le pido es que esté a una distancia muy prudencial y lejos de mí.
P. Hay muchos asuntos en el libro que dejas en el aire, siempre con un halo de misterio y que no terminas de rematar.
R. El libro no solo está escrito para los lectores, también para otro tipo de gente que cuando lo lee, entiende lo que le estoy diciendo, por ejemplo, Letizia.
P. Ha sido un auténtico bombazo, cuentas cosas que jamás se habían contado, pero aún así, ¿te has callado otras muchas?
R. Sí, aproximadamente un 60%. Muchas de ellas sorprenderían a la gente. No las cuento porque en su momento entendí que el libro tendría que tener ese contenido y así se queda.
P. ¿Nos podrías contar alguna?
R. Por ejemplo, no narro nada de la boda. Una anécdota que ocurrió aquel día, fue el desbarajuste que hubo cuando entramos al Palacio Real. Se equivocaron con las tarjetas y yo la primera hora de la boda la pasé en la sala de los obispos. Fue un error informático de las tarjetas que nos dio Casa Real.
P. ¿Fue una boda feliz?
R. Para Letizia sí.
P. ¿Se casó enamorada?
R. Sí.
P. ¿Se enamoró del Príncipe o de su entorno?
R. No, yo creo que se enamoró de él. Aunque de los dos, él estaba más enamorado que ella.
P. Circulan rumores sobre una supuesta crisis matrimonial.
R. No lo sé, ya no tengo contacto con Letizia.
"Lo único que me he llevado de Zarzuela es un tupperware de verduras"
P. Vayamos al principio de la historia. Cuando tu familia se entera de que Letizia está saliendo con el Príncipe, ¿cómo reaccionáis?
R. La gran mayoría no sabía nada. Fue una sorpresa, al principio nos costaba creerlo.
P. ¿Os alegrásteis en el sentido económico?
R. No, eso fue mucho después. Al principio no terminábamos de creerlo. Una vez que se anuncia el compromiso y de darnos cuenta que iba en serio, creo que cada uno de nosotros de manera particular sí que pensó que su vida económica podría cambiar.
P. ¿Letizia os dio dinero alguna vez?
R. No, nunca. Al menos yo no recibí nada. Lo único que me he llevado de la Casa Real es un tupperware de verduras.
P. ¿Estaba encantada con su nueva vida?
R. Sí, estaba fascinada, pero por mucho que la critiquen, creo que muchísimas mujeres también se hubieran casado con el Príncipe.
P. ¿Cómo fue el cambio que tuvo que realizar recibiendo clases de protocolo, idiomas, etc?
R. Tenía un profesor durante seis horas al día. A mí me parece una oportunidad tremenda, pero supongo que es duro si es por obligación. Ahora bien, si no sabes nada de inglés...(risas). En la prensa yo he llegado a leer que sabía idiomas, pero eso es lo que los medios nos han querido vender.
P. Uno de los grandes misterios es cómo se conocieron los Príncipes. La versión oficial es que fue en una cena organizada por el periodista Pedro Erquicia. ¿Te contó Letizia cómo se conocieron?
R. Lo de la cena es mentira. ¿Cómo va a ser posible? Es por lógica. ¿Tú conoces a algún periodista que sepa guardar un secreto? ¿Cómo van a intimar en una cena llena de periodistas? Ella estaba relacionada con una serie de personas y se lo presentaron. Pero queda más intelectual decir que se conocieron en un cóctel organizado por el prestigioso y maravilloso periodista de TVE Pedro Erquicia.
P. ¿Cuánto tiempo duró el noviazgo?
R. A mí me consta que en la época en que Letizia se refería al Príncipe como Juan el diplomático, salieron siete u ocho meses antes de la pedida y yo diría que más.
P. ¿Es verdad que el Príncipe le echó un pulso a los Reyes, amenazando con renunciar al trono si no se casaba con Letizia?
R. No, no es verdad.
P. Llegamos al tema estrella de tu libro y que más ha escandalizado: el aborto de Letizia. Ella te pide que destruyas todas las pruebas que existen, sin embargo, en el libro se adjuntan los resguardos de la clínica.
R. Yo destruí mi parte, los documentos que saqué de la clínica. Sin embargo, lo que se publica en el libro, son documentos que pertenecen a la editorial Akal. No sé cómo los consiguió, supongo que le llegarían en un sobre cerrado, pero te aseguro que no es la primera vez que se comercia con documentos privados en este país.
P. En el programa El gato al agua, varios colaboradores te acusan de haber cometido algún tipo de irregularidad para conseguir esos documentos de la clínica.
R. No cometí ninguna ilegalidad. Letizia llamó a la clínica, yo fui y los recogí. A Jaime Peñafiel, por cierto, voy a demandarlo.
P. También te acusan de haber incumplido, como abogado, el secreto de profesión por haber publicado documentos íntimos de tu cliente, Letizia.
R. No tenía en ese momento con ella ningún tipo de relación profesional, con lo cual yo no he infringido el código deontológico. Acudí a la clínica como familiar de ella, no como abogado. Los papeles del divorcio los ha publicado la editorial, no yo. Tengo mi contrato con el editor donde le digo que esa responsabilidad es de la editorial y no mía.
P. Se anuncia el compromiso, la vida cambia en tu familia de la noche a la mañana, ¿cómo llevaban los padres de Letizia la nueva vida en palacio?
R. Con mucha sorpresa, mucho desconocimiento de lo que tenían que hacer, aunque todos aparentábamos que controlábamos la situación y yo creo que ninguno llegó a controlarla nunca del todo.
P. ¿Recibísteis instrucciones de la Casa Real en cuanto a cómo comportaros, protocolo y demás?
R. No. Letizia sí nos pedía discreción. Yo soy respetuoso con las personas pero por ejemplo a mí me pidieron que agachara la cabeza cuando saludara y no lo hice. No sé si soy mejor o peor, pero no lo entiendo así, no soy súbdito de la Casa Real. Mi familia lo hacía porque pensaba que era lo correcto.
"El Rey es un maleducado, no respeta a los demás. Vive para sí mismo"
P. En el libro narras cenas y encuentros en La Zarzuela. ¿Cómo eran esas cenas?
R. Al principio flipábamos, pero pronto pasamos del flipamiento al aburrimiento.
P. ¿Se come bien en Zarzuela?
R. Mucha gente me lo pregunta.. Sí pero no. Quiero decir, se come bien pero estás incómodo. Tienes que mirar qué cuchillo coger, etc. En la intimidad, con Felipe y Letizia, era más cómodo.
P. ¿Viven con muchos lujos?
R. Sí, aunque es relativo. Si tú crees que tomarse botellas de 250 euros es lujo, pues sí, vivían con lujo.
P. Cuéntame cómo son los Reyes en la intimidad.
R. La Reina es la mejor, es muy detallista. El Rey es un maleducado, no respeta a los demás. Vive para sí mismo. Está comiendo y de repente se enciende un Cohiba de 25 centímetros. Ahí lo demuestra todo. No saluda, no se acuerda de tu nombre... La imagen que nos han vendido de él de campechano y cercano es mentira. Es una persona que se quiere mucho a sí mismo.
P. ¿Percibiste relación entre ellos?
R. Cero patatero. Conviven en la misma casa pero la indiferencia entre uno y otro se notaba.
P. Háblame de las Infantas.
R. Elena es una persona tirando a simple. Más simple que simple. De Urdangarín no voy a ser yo quien diga que es un trincón y un chorizo como hacen todos los periodistas de este país calificando a una persona y juzgándola en un procedimiento penal que aún no ha sido juzgado, porque existe una cosa que se llama presunción de inocencia y mientras no se demuestre que este señor es condenado por un delito, es inocente. No hay ni un solo periodista que conozca los autos que se están instruyendo en Palma y que tenga los conocimientos suficientes como para valorar si es un chorizo o no lo es. Yo también era un chorizo en el año 2009 y aquí estoy sentado. Es una persona agradable. Mi trato con él ha sido correcto, nos ha tratado bien y con cariño. Entre Marichalar y Urdangarín me quedo con Urdangarín y entre Elena y Cristina me quedo con Cristina.
P. ¿Quién tenía más poder, Zarzuela o Letizia?
R. El Rey. Él es quien decide lo que se hace y lo que no se hace, es una estructura jerárquica.
P. ¿Y el Príncipe? ¿No tiene poder? ¿Cómo lo describirías?
R. Cero. El Príncipe no tiene ningún poder allí. Es una persona muy normal. También nos han vendido muchas mentiras. No es del Atlético de Madrid. Ni siquiera le gusta el fútbol.
P. ¿Cómo era la relación del Príncipe con el Rey? ¿Es verdad que le llama jefe?
R. La relación era como la del capitán con el teniente. Sí, él y todos le llaman jefe, pero yo creo que es un término cariñoso.
P. ¿El listón de Juan Carlos está muy alto para Felipe si llega a reinar?
R. Está todo lo alto que ellos lo han puesto y vosotros os lo creéis, creo que Felipe está más preparado para ser mejor rey.
P. En el libro hablas también de una mala relación de Letizia con sus hermanas, cuando nos han vendido todo lo contrario.
R. Me parece muy bien. También se ha vendido que escucha a Tchaikovsky y yo en mi vida la he visto escucharlo. Tampoco es una lectora voraz, es mentira, cualquiera que entienda un poco de literatura sabe que el libro que le regaló al Príncipe en su compromiso, es una bazofia.
P. ¿Quién vende esas mentiras?
R. Una serie de periodistas que escriben lo que la Casa Real les pide y luego lo publican.
"Culpo a Letizia de la muerte de su hermana por omisión, Tendría que haberse preocupado más por ella"
P. Eres muy duro con Letizia, acusándola incluso de la muerte de su hermana Érika.
R. Sí. Por omisión. Tendría que de alguna manera haberse preocupado por la situación de su hermana y no lo hizo.
P. Narras un episodio bochornoso en el funeral en el que Antonio Vico (ex pareja de Érika y padre de su hija Carla) arremete contra la Familia Real e insulta al Rey acusándoles de ser los culpables de la muerte de Érika.
R. El episodio que cuento en el funeral es verdad y no veo a nadie desmintiendo los hechos. No dudo que Letizia sufriera pero lo que cuento es absolutamente verdad.
P. ¿Quién sufrió más?
R. Sin duda su madre Paloma. Sin embargo ella nunca acusó a Letizia de su muerte. En la Casa Real tú vas, haces el papel que te asignan y después sales por la puerta y vuelves a ser la misma persona y en mi caso lo puedo llegar a entender porque en realidad yo nunca fui nada pero por ejemplo, en el caso de Érika, habría que haberla preparado para circunstancias anómalas en su vida: la prensa, esa sensación que genera de que eres algo... Érika no solo tenía problemas económicos. Se mezclaron una serie de elementos como el desamor que tuvo con Antonio o el hecho de que Letizia no aceptara a su novio.
P. ¿Nunca fuisteis conscientes de que estaba tan mal como para quitarse la vida?
R. No, nadie. Si yo hubiera sido consciente hubiese hecho algo, no la hubiera dejado sola. Por eso culpo a Letizia, por omisión. También me puedo culpar a mí mismo, pero yo no era su hermano, era su primo. También me sentí culpable en su momento por la estupidez de mi familia.
P. También hablas de gestos feos por parte de Letizia hacia tu padre, pero no aclaras cuáles. ¿Qué tipo de gestos?
R. No lo invitó a la cena de despedida y en la boda colocó a mis padres en un banco que apenas se les veía.
P. ¿Y su madre Paloma, cómo reaccionaba ante estos detalles?
R. Ella decide lo que haga su hija. Lo que diga va a misa.
P. ¿Tus abuelos eran conscientes de estos feos?
R. Sí. Por ejemplo, en el famoso baile de la cena en el que mi abuelo sacó a bailar a las damas europeas. A Letizia no le hizo gracia y me pidió que me llevase al abuelo. Sin embargo, ellas estaban encantadas, se divirtieron, porque le echó mucho salero.
P. Dime algo bueno de Letizia.
R. Tiene muchas cosas buenas. Es muy luchadora, muy peleona y consigue sus metas. A mí eso me parece bueno. Hay gente que la llama trepa, yo no creo que sea trepa. Creo que todo el mundo es trepa en el sentido de que quiere mejorar. Ella ha llegado a determinados niveles laborales haciendo cosas que no se deben hacer. Yo sé cómo llegó a televisión pero no te lo voy a contar porque afecta a parte de la familia de mi ex mujer y no me apetece. Ahora, ¿qué Letizia no tiene escrúpulos para pisar? Pues no.
P. ¿Es buena madre?
R. Si ser buena madre es estar pegada a tus hijas, entonces es mala madre porque no está pegada a ellas. Nos venden lo que quieren. El periodismo de este país se basa en rumorologías, no se contrasta nada. Si el 90% de la gente de este país piensa que lo que se publica en los medios es verdad, el 90% de la gente de este país es gilipollas.
P. Llegamos quizás al detonante para que rompieras relaciones con tu prima. Se te acusa de estar implicado en el caso de corrupción "Ciempozuelos" donde llegan a decir que estás imputado.
R. A mí me citaron como testigo, declaré como tal y me fui a casa. Jamás estuve imputado. Tengo un certificado del Juzgado que dice que nunca estuve imputado. Puse una demanda por derecho al honor y después de seis años aún sigo pleiteándolo y tiene pinta de que queden otros cuatro años más. Pero ¿quién me resarce a mí? Tengo una sentencia de un derecho de rectificación contra El Confidencial y este se niega a publicarla. Además, Quico Alsedo, periodista de El Mundo que publicó esta noticia, acudió al juicio y afirmó que no había investigado nada acerca de este tema
P. ¿Por qué crees entonces que la prensa quiso atacarte a ti?
R. Porque atacaban a Letizia y me utilizaron a mí. El titular era: "El primo de la princesa Letizia..." No David Rocasolano, porque yo, no era nadie.
P. Cuentas en el libro que en aquel momento, Letizia en vez de mostrarte su apoyo tan solo se preocupó por cómo quedaría su imagen. ¿Fue el detonante para romper la relación con ella?
R. No, fue una de las muchas cosas que pasaron. Llega un momento determinado que después de haber hecho las cosas que yo he hecho (las que cuento en el libro y otras que no se cuentan), la institución siente que hay un elemento alrededor que puede enturbiar la imagen de la casa y por eso lo deja fuera.
P. ¿Ella te creyó en este tema?
R. No.
P. El Príncipe te envió un mensaje que aún conservas. En el libro no quieres comentar su contenido. ¿Qué te decía?
R. Era un mensaje de apoyo. Me decía que lo sentía mucho. Hasta ahí puedo leer.
P. ¿Letizia no te envió ningún mensaje?
R. Tuve una conversación con ella en la que su mayor preocupación no era mi estado de ánimo, si no, de qué manera le afectaría a ella en cuanto a su imagen. A raíz de eso, decidí cambiar mis números de teléfonos y romper con todo.
P. ¿No ha vuelto a ponerse en contacto contigo?
R. Tiempo después, lo intentó a través de mi pareja por aquel entonces, pero yo no quise. Si lo hiciera hoy, tampoco hablaría con ella. Tenemos caminos diferentes.
P. ¿Echas de menos ese mundo?
R. No. No volvería jamás, no me gusta. Para mí fue como entrar gratis a un museo. Me dieron una entrada, entré, vi el museo, me pareció divertido hasta que un día dije: "Se acabó". Pero no fue a raíz del caso de corrupción, fue progresivamente. Llegó un momento que aquello no tenía sentido. Tenía una sensación de que no estaba haciendo más que el tonto.
P. En tu blog y Twitter has publicado fotografías de los Príncipes que han despertado mucha curiosidad por ser fotos íntimas. ¿Cuántas tienes en tu poder?
R. 168. Tengo algunas peores, por ejemplo a Letizia en top less antes de ser princesa. O una foto de los Príncipes, al principio de su noviazgo en la que salen tumbados en una hamaca tomando el sol. No tengo ninguna intención de publicarlas. Además, los medios se aprovechan, las cogen y las cuelgan
P. ¿Has recibido amenazas?
R. He recibido amenazas de personas anónimas a través de correos en los que me insultan. Por parte de la Casa Real no me ha llamado nadie.
"Uno de los objetivos del libro es demostrar que en este país no se puede hablar de cualquier cosa"
P. ¿Crees que hay veto en los medios de comunicación para hablar de tu libro?
R. Hay determinados almacenes de libros que han decidido no venderlo porque imagino que tendrán otros intereses. Uno de los objetivos del libro es demostrar que en este país no se puede hablar de cualquier cosa. El límite de libertad de expresión está donde los poderes fácticos del poder deciden que esté.
P. ¿Será Letizia una buena reina?
R. No lo sé. Desconozco qué es ser una buena reina, al igual que no sé lo que es ser un buen rey. Así que no sé si tiene esa capacidad. Supongo que si un buen rey es Juan Carlos, no es muy difícil ser un buen rey. De todas formas, si algún día la veo reinar me alegraré por ella. Que lo haga lo mejor que pueda.
P. ¿Se ha cumplido el objetivo de tu libro?
R. No, aún no. Me quedan algunas cosas que cumplir...
Tomado de DOLCEVITAXOXO.com
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martes, 16 de julio de 2013
LA VERDAD DE LA PRINCESA DE ASTURIAS LETIZIA ORTÍZ
Una republicana en la corte del Rey
El Príncipe Felipe
- "Felipe era un joven despreocupado, mal estudiante y con más ganas de diversión
que de 'poner los codos' y, mucho menos, de pasarse el día pendiente de su
futuro predestinado por herencia genética".
-En los estudios y las continuas malas notas que acostumbraba a llevar a Palacio"
preocupaban tanto a sus profesores como a los que estaban encargados de su
formación como futuro jefe de Estado. Para evitar que se siguiera chismorreando
de esto, y de sus primeros escarceos eróticos, decidieron mandarlo a Canadá a
hacer el COU, el curso preuniversitario.
- Los amigotes de juventud del Príncipe. Dice
que la imagen del heredero en sus años mozos era "frívola con un punto de
prepotencia". No tenía especial inclinación por guardar la tradición monárquica
"ni en la elección de sus novias ni en la de sus amigos, entre los que
predominarían los ociosos hijos de papá, (...) herederos de grandes fortunas
empresariales y jóvenes adinerados que se arriman al poder que representa la
Corona y que, en muchos casos, han influido negativamente en el Príncipe". Estos
niños pijos generaron "una subcorte" que buscaba "prosperar en los negocios a
costa de la imagen de la Corona, planteando incertidumbres institucionales poco
deseables".

- Don Felipe no estaba por la labor y prefería disfrutar de las ventajas de
la soltería privilegiada que le propocionaba ser el heredero de un trono.
El entorno monárquico español y los propios Reyes estaban "profundamente
preocupados". Y otra preocupada -atentos los Elenistas- era la hermana mayor del
interesado:
El hecho de que tardara tanto en decidirse ponía de los nervios a toda la
Familia Real, empezando por los Reyes y acabando por la Infanta Elena, que no
tenía ningunas ganas de ceñirse la corona ante cualquier eventualidad de la
vida.

Tatiana de Linchtentein

![[IMG]](https://lh3.googleusercontent.com/blogger_img_proxy/AEn0k_uaQjpqKr0ARbN5AUfz-Ww8KqmFSWQz0B79EZDLuuS1MYqKbT_FRXzzphKvSLlgbRTC5wiBWBai6tT8B6LJ_CmteyIp_g6gsASZzWD95rJCSfiU-OquEjETkNCavcxp5o8Ig-m9U49HK5ojITCoTlzJBuu69Ze0wr5gPKg=s0-d)
- La candidata deseada por los Reyes era Tatiana de Linchtentein. "Fuentes
próximas a la Casa real afirmaron que a los Reyes, especialmente a la Reina, le
complace la candidatura de la princesa Tatiana y así se lo han hecho llegar
discretamente al Príncipe Felipe".
Así pues, trajeron a la virginal y rubicunda princesa del paraiso fiscal
centro europeo a Madrid, a ver si Felipe se animaba. "Pero el heredero ni caso.
Cansada del menosprecio de don Felipe, la princesa Tatiana abandonó toda
esperanza y con cierto aire de despechada, declaró a la prensa francesa: 'No es
cierto que haya existido nada entre el Príncipe Felipe y yo, además... no me
gusta'. A continuación abandonó Madrid y se transladó a París para finalizar sus
estudios".
- La única mujer de la realeza con quien Felipe llegó, no a comprometerse, pero sí
a liarse, fue la princesa alemana Carolina de Waldburg. El retrato de la
alemana, sin embargo, no es precisamente elegante. Parecía ser una mujer del
tipo frivolón y pilinguis que le va al heredero para sus líos.

Durante el otoño de 1997, la prensa del corazón dedicaba portadas a la supuesta
relación entre el Heredero y Catalina de Augsburgo, descendiente de la mítica
Sissí. Mientras tanto el Príncipe se lo montaba con Carolina (...) [que] quemaba
adrenalina en el gimnasio, en las pistas de esqui de Sierra Nevada, en las
pistas de baile de Pachá y Boom y en la cama del pisito madrileño que compartían
ambas princesas europeas. Se dijo que Catalina fue la carabina de ambos.
ISABEL SARTORIUS
La hija del marqués de Mariño y de la argentina Isabel Zorraquín del Corral es de sobras conocida por todos.
Se veían hasta 5 veces por semana. Eran habituales las estancias de fin de
semana del Príncipe en la finca que el marqués de Mariño tenía en la localidad
extremeña de Perelada de la Mata. Las visitas de Isabel al Palacio de la
Zarzuela eran continuas...
Las posibilidades de que la relación terminara en boda empezaron a torcerse
cuando la prensa destapó "una vieja causa judicial, sobreseída en su momento,
que relacionaba a los Sartorius con el tráfico de drogas. El 7 de agosto de 1992
el general Sabino Fernández Campo había tenido que negociar con el diario
sensacionalista Claro para que censurasen un reportaje que iba a publicarse
-firmado por José Ayala- con el título de 'Drogas: la razón por la que Isabel
Sartorius nunca será Reina de España'. Allí se hablaba del consumo de drogas de
Isabel y de su hermano". Fue entonces cuando la Reina "se
desmarcó de aquella familia" que podía descomponer los por entonces sólidos
cimientos de la Monarquía juancarlista.
La presión sobre la pareja se intensificó y Sartorius le dio un ultimátum al
Príncipe para que peleara por un compromiso oficial con ella: "Esto no puede
seguir así, debes tomar una decisión". El compromiso nunca llegó y ella se fue a
Londres.
Refiere todas las especulaciones sobre la paternidad de su hija Mencía. Dice que
Javier Soto era "íntimo amigo del Príncipe", que se enteró del nacimiento de la
niña por la prensa y que dijo "que antes de reconocerla pediría una prueba de
ADN" (lo que implica -interpreto yo- que trato carnal había habido, pero que
Soto no estaba seguro de ser el único). Por entonces el Príncipe se encontraba
completando estudios en Washington.

GIGI HOWARD
El Príncipe conoció a la modelo estadounidense Gigi Howard en Nueva York, en una
exposición del pintor español Antoni Tápies en el Museo Guggenhein. "Los lugares
de moda y los lujosos restaurantes de la Quinta Avenida fueron téstigos de los
continuos encuentros públicos de la pareja". En la Semana Santa de 1996 la Casa
Real anunció que el Príncipe no pasaría aquel periodo vacacional en España
porque debía permanecer en Washington preparando sus exámenes. Pero una
exclusiva de la revista Pronto lo pilló en el Caribe con la Howard, jugueteando
en el agua de una playa paradisiaca.
Tras acabar sus estudios en Washington y retornar a España, la Howard sería
traída con frecuencia a España. La alojaban en casas de los amigos íntimos del
Príncipe y llegó a visitar La Zarzuela. Hasta que no la trajeron más.
EVA SANNUM
La modelo noruega formaba parte del catálogo de señoritas de la agencia de
Javier Hidalgo, amigo del Príncipe. Él se la facilitó y los encuentros se
producían en las casas de los amigotes principescos. Cunill no dice literalmente
que fuera una prostituta de lujo, pero dice sibilinamente que "era muy dada a
relacionarse con jóvenes adinerados". Se había hecho fotos semidesnuda y la
revista Interviú las publicó, con lo cual la imagen de la amante principesca
"colgaba ya de talleres mecánicos y cabinas de camiones".
Desde la Casa Real presionaron al Príncipe para que cesara aquella relación tan
poco conveniente y él se limitó a seguirla clandestinamente. Los entornos
monárquicos empezaron a promover nuevas candidatas de la realeza y Felipito se
enfadó, "harto de que todo el mundo quisiera casarlo sin contar con él". Así que
sacó a Sannum de la clandestinidad y se exhibió con ella vacacionando por medio
mundo.sta nueva actitud del Príncipe provocó la desesperación de la
Casa Real, que veía como la relación con una mujer de este tipo iba contra los
intereses monárquicos. El propio Rey estaba en contra de esta ya demasiado larga
aventura de su hijo. Pero al Príncipe le importaba un pito".
Sannum visitó con frecuencia las obras de la nueva mansión del Príncipe en el
complejo del Palacio de la Zarzuela, permitiéndose dar opiniones sobre las
mismas. En la boda de Haakon de Noruega, el Príncipe se empeñó en presentarla de
forma oficial. El Rey dijo hasta aquí hemos llegado.
El Rey creía que la aventura de su hijo iba adquiriendo tal importancia que si
nadie lo remediaba la Sannum se le metía en Palacio como Princesa de Asturias,
algo que no estaba dispuesto a aceptar. Don Juan Carlos no aceptaba ni la forma
atrevida de vestirse de Eva, ni su fracasada carrera de modelo, ni su extrato
social, ni que fuera hija de divorciados, ni la poca categoría personal de la
candidata, ni su falta de preparación para acceder al rango de princesa, ni el
espectáculo que dio en la boda de Haakon de Noruega, luciendo aquel escote
descomunal...
Se le encomendó al Jefe de la Casa del Rey, Fernando Almansa, poner fin a
aquella relación. El Rey se salió con la suya, "pero iba a ser la última vez". Y
el Príncipe exigió la cabeza del Vizconde de Almansa a cambio de haber tenido
que dar a torcer su voluntad.
Mientras llegaba su siguiente favorita, Felipe siguió con su lista de amantes de
paso. Flor Valero, nieta de un ex-Presidente de Venezuela, Diana Martínez-Bordíu
y la actriz Gwyneth Paltrow, de quien Cunill dice que "fue la elegida para
entretenerle".
LA JOYA DE LA CORONA


La favorita que finalmente llegaría a conseguir el trofeo de
esposa legal "iba a dejar a todos con la boca abierta, incluidos los Reyes. Una
periodista televisiva autóctona, plebeya, divorciada, con un pasado más que
turbio y, lo más impactante para la Monarquía, activa militante republicana de
izquierdas. Toda una joya para la Corona".
Letizia Ortiz: la cenicienta roja
Los grandes secretos -que son muchos- están celosamente guardados por los
poderes más altos del Estado, cerrados bajo todas las llaves del Reino y, por
supuesto, vetados a la inmensa mayoría de los mortales de este país.
Al Príncipe a las mujeres que le interesaban sexualmente.
Siempre ha usado la misma táctica: la de utilizar a sus amigos o a terceras
personas que han intermediado sin rechistar para provocar un encuentro 'casual',
de tal manera que el Heredero pudiera iniciar luego un acercamiento más íntimo a
la fémina de turno en la que había puesto sus reales ojos. Del resto se
encargarían sus indiscutibles encantos y sus dotes borbónicas en materia de
amoríos. En esta ocasión, el método no fue diferente.
Sobre la famosa cena en casa del periodista Pedro Erquicia donde, según la
versión oficial, la Ortiz y el Príncipe se conocieron 'casualmente', se da
por bueno que el encuentro fue allí. Uno de los asistentes, el director adjunto
del programa televisivo Informe Semanal, recibió el encargó de llevar "chicas
guapas de la tele" a la misma. Eso hace preguntarse a Cunill "qué tipo de fiesta
era aquella a la que acudía un personaje como el Príncipe de Asturias y por qué
se solicitaba la presencia de mujeres guapas".
Una vez producido el 'acercamiento íntimo' "Ortiz tenía muy claro cuál era su
meta a perseguir. Nunca se ha detenido ante nada ni ante nadie ni ha prescindido
de sus irrenunciables ambiciones".
No sé cuenta nada de qué influencias llevaron a la Ortiz desde el Grupo Prisa a
Televisión Española en el año 2000. Sí se dice que cuando llevaba "cuatro días
en el telediario", Urdaci le dio -según sus palabras- un "discurso paternalista
al que me sentía obligado. Le dije que salir en pantalla la iba a convertir en
un personaje público y que se cuidará, porque la prensa del corazón podía
tomarla con ella. 'Aquí somos conocidos, pero no famosos', le dije. Y entonces
vi que le cambió la cara. 'Oye, ¿tú que sabes de mí?', me dice. Y yo, 'nada, ni
quiero saber nada de tu vida privada'. 'Tú sabes algo, sabes algo', repetía. 'Lo
único que me han contado de ti', le dije, 'en que te vieron una noche en un
local con un grupo de gente entre la que estaba el Príncipe'". El rumor de que
el Príncipe quería ir a por todas con la locutora, estalló en los mentideros de
Madrid la tarde del 23 de octubre de 2003. Ocho días después se anunció
oficialmente el compromiso matrimonial.
Una vez en la Familia Real
la Ortiz "tiene verdadero pánico" a
que se hable de su pasado. Los Servicios de Información del Estado elaboraron
para la Casa Real diversas investigaciones confidenciales sobre esa cuestión y,
cosa interesante, asegura que muchos de los rumores sobre ese pasado que han
circulado provienen de "filtraciones de esos informes". También llama la
atención sobre el sorprendente silencio que han guardado todas las personas que
conocieron a la Ortiz en su primera vida. Ni siquiera sus compañeras de colegio
en Asturias han accedido a hablar. Un periodista de la revista Pronto que logró
hablar con una, dijo que todas se habían juramentado para cerrar la boca porque
eso era 'secreto de Estado'.
El rápido camino de la tele al trono de la Ortiz. Entre la
'fiesta' en casa de Erquicia (17 de octubre de 2002) y el compromiso oficial (1
de noviembre de 2003) pasó poco más de un año. Después del primer encuentro, el
Príncipe telefoneó a la Ortiz para una cita al regreso de ésta como enviada
especial de TVE a Irak. La Ortiz había viajado con los militares españoles a
bordo de la fragata Galicia. Cunill no refiere ningún lance de 'capa y espada'
de la locutora durante sus viajes profesionales, pero hace algún comentario
malicioso: "Atrás quedaron los viajes para cubrir -informativamente hablando-
cualquier evento periodístico...". Sobre la llamada telefónica del Príncipe,

el número de la Ortiz se lo proporcionó un amigo de
él... Uno de los regalos más visibles que la locutora recibió de su nuevo
acompañante fue un Audi A3, sobre el que se hacían cruces sus colegas de
trabajo.
Aunque al Príncipe no le importaban ni el visto bueno de los Reyes ni el de los
monárquicos, si le importaba el del "clan amiguil", como llama el autor a su
camarilla de pijos adinerados. En el verano de 2003 el Príncipe y sus amigotes
se van por el Mediterráneo en el yate de uno de los miembros de la panda. La
Ortiz -y se supone que otras señoritas de compañía- viajaban con ellos. Fue
entonces cuando la camarilla dio su aprobación a la Ortiz e hicieron piña para
ayudar a que los deseos del Príncipe -que había empezado a pensar en casarse con
aquella mujer- prosperaran. Desde ese momento los encuentros clandestinos entre
los tórtolos "contaron con la complicidad de aquellos treinteañeros de la jet e
incluso de la mismísima Infanta Cristina", que le dejaba a su hermano su casa
barcelonesa para que la usara de picadero.
Después del verano de 2003, "junto a los amigos y complices del idilio", el
Príncipe y la Ortiz empezaron a hacer "proyectos de futuro". Idearon dos
operaciones: una llamada "Jaque al Rey", dirigida a minar el rechazo frontal que
esperaban de los Reyes y otra llamada "Operación Silenzio" (con Z), para impedir
que la prensa y la opinión pública se enteraran de la relación y que con su
presión y su rechazo la abortaran. Cuando el Príncipe comunicó sus pretensiones
a los Reyes, la reacción de rechazo fue la esperada. De entonces es la conocida
bronca en la que el Heredero lanzó un órdago a los Reyes con aquello de "Esto es
lo que hay: esto o lo dejo todo".

A partir de aquel septiembre el secretismo de la relación se hizo aún más
implacable. Los cómplices "tenían orden de callar como si en ello les fuera la
propia vida. Había que aguantar hasta que la Casa Real, que ya había tragado a
regañadientes, decidiera hacer público el compromiso de manera oficial". El
carácter calculador de la Ortiz queda de manifiesto en el hecho de que permitió
que el Príncipe se dejara ver y fotografiar con alguna de sus viejas compañeras
de cama para despistar a la prensa.el ocultamiento y la simulación fueron tan logrados que ni
siquiera el compañero sentimental que la Ortiz tenía por entonces, el periodista
de Prisa David Tejera, sospechó en ningún momento lo que estaba ocurriendo.
DAVID TEJERA
Tejera había sido "el máximo apoyo" de la Ortiz cuando se
divorció de Alonso Guerrero a finales de 1999. El Príncipe le había regalado un
móvil a la Ortiz "destinado exclusivamente a recibir llamadas suyas" como medida
precautoria.
![[letizia+y+la+reina.jpg]](https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhrLfc4n33BVtI436b9UI-_hVP1dEWYuEDG7XJnnxyaJ6J68M2Hhlv9Y4eT8nTX9UCY43OkPGOXEKtD1vfeQJMjkJ9A_MeR_cpKe8bvKl6vqASkC2uwG0qmM9Z22uUE_dnviLGEOAPBkhI/s640/letizia+y+la+reina.jpg)
Parece que su relación con el Príncipe alimentó el carácter ya de por sí
altanero de la Ortiz. En su trabajo "no hablaba con cualquiera. Técnicos de
sonido, cámaras y algunos redactores dan cuenta de que se comportaba como un ser
superior. En los pasillos de TVE la apodaron Letizia la Ficticia". Cuando llegó
a la Televisión Española y la colocaron a presentar Informe Semanal, la Ortiz
accedió "a un círculo mucho más selecto. Conoció a personas más importantes y
siguió estableciendo amistades con todos los profesionales interesantes que le
salieron al encuentro".
Cuando salió de CNN Plus, sus jefes no intentaron retenerla.
"Diríase que en el fondo respiraron aliviados. Porque Letizia -ya en el Olimpo-
no era una persona de carácter fácil cuando aparecía en carne y hueso.
Meticulosa, perfeccionista, fría, pesada, nerviosa, parlanchina, curiosa,
inquietante, testaruda, agobiante, coqueta, seductora, engatusadora, agobiante,
vanidosa, calculadora, lanzada, sobrada... Todos estos adjetivos vienen a la
mente de sus conocidos a la hora de definirla.

'Sabía dorar la píldora', dice
uno. 'Siempre caminó tres palmos por encima del suelo', asegura otro. 'Se la
está presentando como una periodista de raza, cuando no lo era. Aunque sí tenía
un porte majestuoso', señala un tercero".
![[letizia+de+azul.bmp]](https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjyxptrM0BCSiYhclWxZoPV37ax1nUrnfIYMJOhZ5T9prdG1jOwmH9FlOhWn_Hhuhogx-dLrf6rFDgECkF23UQTqHXlzoHADKgcC3eqlNJodjOYLIVGtPFXiUyB9RPf20QshHqAGKxaN0w/s640/letizia+de+azul.bmp)
Algunos más perspicaces veían, sin embargo, la cara oculta que se escondía tras
esta fachada: no era una persona tan sólida como parecía y se intuía un
desequilibrio emocional. "No es una persona tan segura como parece".

la ceremonia de petición de mano y los
sucedidos entorno a ella. Cosas conocidas, en su mayoría. La conmoción que
causaron las patadas al protocolo de la Ortiz (el famoso "déjame términar" y
demás), el enfado de los modistos españoles porque apareció con un traje de
Armani. O la 'joya literaria' de Larra que le regaló a su prometido, en la cual
se puede leer este pasaje: "Tolerancia y libertad de conciencia; libertad civil;
igualdad completa ante la ley e igualdad que abra los cargos públicos para los
hombres todos, según su idoneidad, y sin necesidad de otra aristocracia que la
del talento, la virtud y el mérito; y libertad absoluta de pensamiento escrito".
Muy idóneo para personas que se colocan en la cúspide del Estado en razón de
nacimiento -él- y de matrimonio -ella- y que controlan férreamente todo lo que
se puede y no se puede decir de ellos.

De la pedida
la paciencia del Rey -"dolido por las amenazas
entre bastidores de su hijo"- acabó por colmarse durante el coloquio de los
tórtolos con los periodistas, en el que el protagonismo absoluto fue asumido por
la Ortiz. Cuando le preguntaron al Heredero cómo se declara un Príncipe, el
Bobón no supo qué responder y la Ortiz lo hizo por él: "Como un hombre que ama a
una mujer". Don Juan Carlos requirió entonces a Juan González Cebrián y
preguntó, con tono de orden, cuánto tiempo más iba a durar aquella incómoda
escena. Cebrián se acercó a la pareja y dio por concluidas las preguntas.
Cuando se colocaron para la foto, la Ortiz se olvidó de saludar a los monarcas
con la exigida reverencia. "Aquel era SU acto, no el de su familia política. El
Príncipe, cogido de la mano de la asturiana, tomó también la mano de doña Sofía
y la apretó con fuerza, como buscando la complicidad y aprobación de su madre.
Don Felipe había lanzado un pulso a la Monarquía, pero era consciente de que sin
el apoyo de doña Sofía su futuro iba a ser muy comprometido".
Con la familia de la Ortiz no había habido ningún contacto previo. Los trajeron
para la ocasión, los Reyes posaron con ellos sin intercambiar palabra y fue
luego, en el almuerzo posterior, cuando por primera vez se encontraron.
No sé sabe cómo terminó aquel día en Palacio. Lo cierto es que al día siguiente,
4 de noviembre, la Reina celebraba su cumpleaños y "vivió un día triste". Su
amadísimo hijo no estuvo con ella. "La misma noche del viernes, Letizia Ortiz se
había reunido con don Felipe en un país extranjero lejos de las miradas de los
periodistas y de la compañia de su nueva familia política. Letizia no da puntada
sin hilo y quería marcar el territorio desde el comienzo. Sabía que los Reyes
estaban disconformes con su matrimonio y que habían aceptado a regañadientes el
pulso lanzado por su hijo". De acuerdo con la Constitución de 1978, don Felipe
podía casarse con quien él eligiera, siempre que el Rey y las Cortes no se
opusieran a ese matrimonio. Y no se opusieron, dice Cunill (aunque en realidad
-añado yo- las Cortes rechazaron pronunciarse en ningún sentido, fuera a favor o
en contra). Por tanto, el Príncipe podía conservar los derechos a la Jefatura
del Estado a pesar de su matrimonio. Pero no ocurre lo mismo -
La primera entrevista a la Ortiz tras la petición de mano apareció en el diario
monárquico ABC. En ella dijo cosas como éstas: "Hasta ahora he sido consciente
de todo lo que me está pasando porque ha sido una decisión meditada y fruto del
amor que nos profesamos, aunque quiero mantenerme al margen de la vorágine". La
anécdota es que su obsesión por controlar la información que circulaba sobre
ella ya había comenzado. "Lo que dicen de mí es bueno, ¿no?", preguntó a su
entrevistador.
las capitulaciones matrimoniales.
Más interesante es lo que cuenta sobre los líos que para la
Iglesia católica supuso casar a la simpar pareja. Aquí sí que hay un pedazo de
revelación en el que el barullo mediático no ha puesto el acento, a pesar de ser
del mismo calibre que el tema de las drogas y los abortos. Vamos a ello.
La Ortiz SI estaba bautizada y también había recibido la comunión. Pero dice que después de la comunión, su relación religiosa con la
Iglesia Católica terminó por completo. En su época estudiantil y periodística
fueron muchos las que la oyeron alardear de agnóstica (no creía en nada) y,
específicamente, de atea (no creía en Dios). Pero lo que yo no había oído nunca
-no sé si vosotr@s sí- es el rumor de que la Ortiz había llegado a apostatar
formalmente. "En la actualidad es una práctica frecuente entre snobs próximos a
la izquierda radical y a los planteamientos laicistas", dice Cunill. Demostrar
si esta apostasía fue cierta es casi imposible, "dado el secreto debido de la
Iglesia a quien apostata, sea quien sea". De modo que a menos que el apostata
haga declaración pública de ello, no hay modo de saberlo. "El dictamen de la
solicitud de apostasía se anota en el libro de registro de bautismos de la
parroquia donde se celebró el sacramento y el expediente se archiva en el
obispado al que pertenece dicha parroquia. No es accesible al público,
únicamente a petición del propio interesado, y se trata con la misma reserva que
un secreto de confesión". Un apostata que quisiera volver a la Iglesia Católica
tendría que volverse a bautizar.
Evidentemente, si esa apostasía existió el expediente de la misma estará
guardado bajo millones de llaves. Lo mismo que el "trámite especial antes de
casarse" -si es que a ella se lo pidieron- que se exige a los casados
previamente por lo civil, divorciados, y que luego demandan matrimonio católico
con otro cónyuge, en dónde se deben de responder formalmente una serie de
preguntas.

las peleas teológicas que
entre eclesiásticos provocó el matrimonio ortizero del Príncipe. Los teólogos
más honrados se oponían a que se casara canónicamente a la pareja, alegando que
el matrimonio civil de un católico es matrimonio real en cualquier caso (al fin
y al cabo la Iglesia no exigió un rito religioso para considerar al matrimonio
como cierto hasta muy tardíamente en su historia) y, por tanto, un segundo
matrimonio debía considerarse católicamente no válido. Los teólogos más
hipócritas, en cambio, se acogieron al derecho canónico para decir que un
matrimonio civil es no existente y no real para la Iglesia y, por tanto, no
había impedimento legal para que la Ortiz maridara canónicamente. Al final
prevaleció la segunda opinión, que es la que se aplica normalmente a la gente
corriente. Pero los contrarios a este subterfugio legalista "siguieron en sus
trece" y no dejaron de criticar, más o menos discretamente, la decisión tomada
por la Conferencia Episcopal de casar canónicamente a la Ortiz y al Príncipe.
Previamente hubo que darle la confirmación a la Ortiz en una ceremonia en
Zarzuela.
El Vaticano apuntaló la posición de la jerarquía eclesial española cuando el
Papa recibió en audiencia al Príncipe y su ya esposa -de negro riguroso, con
mantilla y banda azul para besarle el anillo a Juan Pablo II- un mes después de
su boda.
Fuera cual fuere el pasado de la Ortiz en esta materia, ahora era
oficialmente católica. El cronista de asuntos religiosos de El Mundo escribía
este gaudeamus a propósito de la nueva situación religiosa de la Ortiz:
En época de sequía secularizadora, cuando en vez de conversiones, lo que abunda
es la apostasía o, al menos, la indiferencia religiosa, la conversión de la
Princesa de Asturias es una perla para la Iglesia Católica.
La presencia en Roma de Letizia Ortiz es un auténtico spot publicitario planetario para el catolicismo. Don Felipe y Letizia, arrodillados ante el Papa, que los bendice.
Es el broche de oro de la conversión de la Princesa".
MEXICO
la Ortiz a la Guadalajara mexicana y de su trabajo
en el periódico Siglo XXI. No era su primera visita a Hispanoamérica. En 1994
estuvo en Colombia, en Cali, en un encuentro iberoamericano de Facultades de
Comunicación Social. Se costeó el viaje con su trabajo en una pizzería de Madrid
durante un año (mi primera noticia de que la Cosorte Regia fue pizzera).
La Ortiz se presenta y explica sus motivaciones para emprender la aventura
mexicana. Luego reproduce los testimonios de personas que trabajaron con ella en
Siglo XXI, entre ellos Fran Ruiz, un periodista español. Cuando en una
entrevista le preguntaron: "¿Por qué crees que se ha interesado por Felipe, si
su mundo es otro?", Fran Ruiz contestó: "Cualquier mujer de 30 años que se
acerque al Príncipe podría dejarlo todo si el Príncipe se fija en ella. Es un
dulce demasiado atractivo para rechazarlo". Y cuando le interrogaron sobre si la
Ortiz se había transformado, Ruiz respondió: "Maduró evidentemente, se ve más
fina. Su carrera fue meteórica". También profetizo que "Letizia no aceptará una
vida pasiva, porque no forma parte de su personalidad periodística. La futura
monarquía de Felipe VI va a dar que hablar con Letizia en ella".
en Siglo XXI la pusieron en la sección de ocio y cultura y así
fue como conoció al pintor cubano Waldo Saavedra, cuando tuvo que visitar y
reseñar una de sus exposiciones. Este artista fue quien la pintó desnuda. A
parte del cuadro que aparece en uno de los discos del grupo Maná, Waldo pintó
otro cuadro alusivo a Francisco de Goya con la Ortiz desvestida de cintura para
arriba. "No es ni la maja desnuda ni la vestida". El pintor cubano señaló en una
entrevista que "Leti no sólo es una chica guapa, tiene un carácter del carajo".
Puede valer como testimonio de esto la anécdota del cigarrillo que se ofreció a
encenderle un camarero de un local. "Tía, coño, ¿cómo me voy a dejar encender un
cigarro? ¿Acaso estoy inválida?", le espetó la aspirante a reina al galán. rechazaba la 'excesiva cortesía' de los hombres hacia las
mujeres.
Fher, el cantante de Maná, donde éste
reconoce su amistad de aquella época con la Ortiz. Ésta los entrevistó varias
veces y el rockero dice que se echaron más de un tequila.


Aborto mexicano en la clínica Médica
Sur de la capital y de su posterior estancia en Nueva York.
por entonces la legislación del país hermano consideraba la interrupción
voluntaria del embarazo un delito y, de hecho, entre el año 2000 y el 2009
fueron procesadas y sentenciadas 139 mujeres por delito de aborto.
El autor afirma que la Ortiz "ha manifestado en más de una ocasión antes de ser
princesa que el aborto es 'un derecho fundamental'. El tema de la interrupción
del embarazo ha sido recurrente en su vida. En numerosos círculos se ha
comentado que el aborto que padeció, y que conllevó una ligadura de trompas, fue
fruto de su relación con el periodista David Tejera". Vea más informacion en LETIZIA NO PUEDE TENER HIJOS
y en Se acaba la monarquía española?????
También se reseña un artículo que la Ortiz publicó durante su estancia en México
en la revista Comunicación y Sociedad, editada por la Universidad de
Guadalajara,donde hacía gala de su militancia pro-aborto. Vea Letizia capaz de hablar con apertura del tema del aborto
La Ortiz analizaba las
preguntas realizadas por un redactor de El País a la Comisaria de Pesca de la
Unión Europea, la italiana Emma Bonino, quien, además de ser una significada
militante pro-aborto, hablaba públicamente y con naturalidad de como había
abortado porque no deseaba tener hijos. La Ortiz escribía "Emma Bonino no
encuentra reparos en hablar de esa experiencia, que en una sociedad como la
española puede aún causar estragos en los estamentos más tradicionales. Mientras
que ABC (...) jamás hubiera publicado este dato (no lo permite su código ético y
deontológico), El País Semanal lo usa convenientemente como una pieza más del
producto final llamado Emma Bonino".
Nada se dice de quién pudo ser el coautor del engendramiento mexicano.
Aunque sí recoge las indagaciones de la prensa local de que las relaciones de la
Ortiz con Luis-Miguel Gómez, redactor-jefe del diario Público, supusieron la
ruptura del matrimonio del periodista.
Letizia era 'festera' y
'desenvuelta'. "Disfrutaba del clima de Jalisco en la playa hippie de Maloapa,
rodeada de jóvenes desinhibidos que, al igual que Letizia, acampaban al aire
libre para gozar de la vida y del ambiente desenfadado en aquel lugar
paradisiaco". Tal vez algún forero mexicano pueda aclararnos qué era exactamente
esa 'playa hippie': ¿una comuna? ¿una playa nudista?
Letizia llegó a Jalisco en 1995. Recién desempacada comenzó a buscar trabajo. Lo consiguió en el periódico Siglo 21 (hoy llamado Público) como reportera del suplemento “Tentaciones”. Fue entonces cuando conoció a su compatriota Fran y a la mexicana Sara Cuéllar, actual directora de la agencia Comunicación & Relaciones Públicas y la amiga más cercana de Letizia en México. Trabajaban juntas, pues ambas cubrían la misma fuente, sólo que Sara para la sección cultural del mismo periódico.
En la Perla Tapatía la española era una estudiante común que se transportaba en camiones. De hecho, a sus allegados les comentó que quería comprarse una moto porque “Guadalajara es una ciudad muy grande para mí”.
Cuentan sus amigos que Letizia no era la típica niña guapa que va a todos los sitios y se viste con lo último. Sara recuerda: “Era muy bailadora. Le encantaba la salsa. Íbamos al Salón Veracruz, que no estaba de moda”.
A la futura Reina de España le gustaba comer en la fonda Irma Corajes, que se encontraba a la vuelta de las oficinas del periódico. Le encantaba la carne asada con tortillas recién hechas que ahí servían. En el Bar Barbanegra pasaba largas horas escuchando música en vivo y a su cantante favorita, Sara Valenzuela, del grupo La Dosis. La mayoría de las veces pedía tequila o vino tinto, bebidas que le fascinaban.
Otro de sus escondites era el mercado de Guadalajara, donde compró regalos para su madre y hermana antes de volver a España, entre ellos varias bolsas de cuero grabadas. También dominaba Puerto Vallarta y Maloapa, una playa hippie donde solía acampar.
Y entre tanto, ¿qué pasaba con su compañero Alonso, que la esperaba en España?.
"De aquel tiempo son también las constantes broncas con su marido, que la
llamaba con frecuencia desde España. Según Teresa González, encargada de
documentación de la Universidad de Guadalajara, aquellas llamadas no pasaban
desapercibidas y aunque Letizia admiraba a su 'chico' español, también se
peleaba con él con frecuencia. "En una ocasión le habló por teléfono desde la
oficina y los gritos se oían desde fuera".
Apuntes sobre la ideología política de Letizia Ortiz.

En el tiempo en que trabajó en televisión la Ortiz "dejó claro
a sus compañeros que ella se sentía republicana y de izquierdas. Alguno incluso
llegó a escuchar que se refería al Príncipe de Asturias como 'Felipito' o 'El
Borbón'".
En México la escucharon criticar al Rey y tacharlo de
mujeriego y censurar a 'Felipito' por "su falta de preparación". Además, como
hombre el Príncipe no le parecía atractivo: "decía que no le atraían nada los
hombres de pelo chino".
los archivos fotográficos de varias agencias ha desaparecido
una foto en la que una joven Letizia Ortiz -imagen que muchos afirman haber
visto- está envuelta en la bandera tricolor (de la II República) durante una
manifestación. Tal foto existe pero, por razones obvias, no está al alcance del
público"
Algunos sugieren que se trataba de una manifestación contra la
Guerra de Irak (y contra el Gobierno español de aquel momento).
También parece haber abundantes rastros de su simpatía por el Ejército Zapatista
de Liberación Nacional y por el Subcomandante Marcos. De hecho, "Letizia Ortiz
hacía suyas algunas de las reivindicaciones de los zapatistas".
En sus años de facultad la Ortiz empezó a trabajar como becaria en
varios medios, entre ellos ABC y el periódico asturiano La Nueva España, y en
este último conoce "a elementos del PSOE y se hace militante del propio partido,
ingresando también en la UGT"

"había coqueteado con Izquierda Unida"
, pero parece que no
pasó la cosa de ahí. Políticamente, pues, no se trataba de una persona con
ciertas tendencias políticas, sino de una militante partisana de dos
organizaciones concretas. El informe también señalaba que Ortiz tuvo contactos
"con grupos antisistema"

"Es de lo más normal que una persona tenga la ideología
política que le venga en gana, por eso estamos, teóricamente, en democracia y
gozamos de libertad". El primer problema viene cuando una persona militante en
estas o aquellas organizaciones, y por tanto, políticamente sesgada, se
introduce en la Familia Real. Una Jefatura del Estado hereditaria por razones de
sangre debe evitar absolutamente toda identificación partidista y mantenerse
neutral -al menos en teoría- para evitar favoritismos y para no ganarse
animadversiones. En el caso de la Ortiz esa neutralidad no puede alegarse.
El segundo problema es cómo una republicana militante puede, de la noche a la
mañana y porque el Príncipe heredero se le pone a tiro, querer ser Princesa de
Asturias y convertirse en 'el activo' de la institución monárquica. "esto si choca un poco, bastante, es la
negación de la racionalidad intrínseca. Pero parece que al Príncipe de Asturias
no le importa e incluso le hace gracia. No así a otros miembros de la Familia
Real".

"A Felipe de Borbón no le ha importado nunca que su
matrimonio con Ortiz fuera desigual. Ni que erosione la monarquía. Ni que
Letizia Ortiz sea divorciada, hija de divorciados y nieta de divorciados, ni que
estadísticamente sea casi obligado que se pueda volver a divorciar (...) Los
Reyes trataron de hacer ver al Príncipe la inconveniencia de aquel matrimonio,
pero la respuesta del Príncipe fue lanzar el ultimátum (...) Las paredes de La
Zarzuela se agrietaron porque era la constatación de los que muchos, dentro fuera, sospechaban: que el Príncipe de Asturias no estaba dispuesto a sacrificarse por una institución a la que no tiene el respeto que se merece,
porque no cree en ella. Muchos monárquicos ya se lo habían advertido al Rey..."

LOS ANCESTROS DE LETIZIA ORTIZ
Un genealogista hizo -por encargo- para intentar encontrarle ancestros de alcurnia a la Ortiz.
"Las críticas de los monárquicos sobre la democratización de esta institución, sobre todo a raíz del matrimonio del heredero al trono con unaplebeya -y además, divorciada-, podrían tener las horas contadas. Al menos así se desprende del resultado del estudio que ha llevado a cabo el genealogista Javier Cordero, teniente coronel en la reserva, cuyo resultado ha sido que, aunque en muy escasa cantidad, Letizia Ortiz tiene sangre azul.
Tras seis meses de arduo trabajo y una investigación rigurosa en la que ha tenido que bucear por un sin fin de archivos eclesiásticos, legajos del Archivo Histórico Nacional, reales chancillerías y hasta en la tradición oral, Cordero ha concluido que la princesa desciende de una estirpe real que se remonta al Rey Fernando II, monarca de León y conocido por su política repobladora durante la Reconquista.
Para ello, hay que remontarse a mediados del siglo XVIII, cuando un antepasado del abuelo paterno de doña Letizia, José Luis Ortiz, fallecido en 2005 víctima de un cáncer. Según este especialista de reconocido prestigio, Agustina de Castro Serrano, quien dota precisamente a doña Letizia del linaje real, desciende de este Rey del siglo XII y conocido por sus batallas contra los portugueses, castellanos y musulmanes con el fin de repoblar las zonas que conquistaba. Esta mujer, natural de Espejo (Córdoba), se casó en 1749 con Tomás Gil de Torres-Pardo, nacido en la misma localidad cordobesa y fue funcionario de profesión."
Los antepasados cercanos de la Ortiz, empezando por
su bisabuela La Patatina. Nada que no haya circulado por la red, pero la verdad
es que impresiona un poco verlo en letra impresa. "Mucho se ha especulado con la
vida alegre que esta vallisoletana llevaba en su pueblo natal, incluso se ha llegado a afirmar que se dedicaba a la prostitución para sacar adelante a su
familia, ya que no tenía marido. La leyenda de esta mujer corre por la zona mucho antes de que se supiera que su biznieta sería algún día Princesa de Asturias".
" Plácida del Valle conocida como "La Patatina" una mujer de reputación dudosa(prostituta) y bisabuela paterna de Letizia era de "Aldea de San Miguel -Valladolid (Castilla y Leon)" y alli es donde reposan sus restos mortales .. La Menchu tambien nació y se crió en Aldea de San Miguel.. Fueron después de muchas correrías a Asturias .. El fallecido Jose Luis Ortiz no era el padre de Jesus Ortiz este lo aceptó como hijo suyo al unirse a Menchu .. Se dice que el verdadero abuelo de Letizia es un famoso oftalmologo de Asturias que aun vive pero ya será muy mayor y estará jubilado ..Al no saberse nada de el, pues tampoco sabemos si realmente es de Asturias o como tanta gente en aquella época se trasladó allí buscando un mejor nivel de vida
Los abuelos Francisco y Enriqueta son de Alicante (Valencia) alli nació y se crió Paloma Rocasolano la cual segun se dice se caso con Jesus Ortiz embarazada y acabó viviendo en Madrid
Por cierto la página de ALDEA DE SAN MIGUEL sigue existiendo y yo la veo perfectamente .. Se puede haber suprimido la parte de información que hubiese (si es que existia) sobre "La Patatina" pero nada mas ... "
" Cuando se conoció oficialmente que Doña Letizia Ortíz Rocasolano iba a ser la futura Princesa de Asturias, a finales de 2003, otro nombre ligado a ella salía del anonimato involuntario y no elegido hacía más de diez años: María del Carmen Alvarez del Valle, su abuela paterna, más conocida por Menchu. Una mujerzuela que nunca alcanzó popularidad en la radio entre los años 50 y 80 en el pasado siglo XX."
" La fuerte personalidad de su abuela, su ambición por ser la mejor en su profesión de servidora sexual, su exceso depromiscuidad, su carácter a veces endiablado y también una vulgaridad natural que siempre la ayudó a no ocultar sutrepez... Éstas son algunas de las facetas que la vieja indecente pseudo-locutora transmitió a su nieta Letizia."
El padre de la abuela Menchu reconoció su paternidad y le dió su
apellido, Álvarez. Otro bisabuelo, Miguel Rocasolano, era albañil y tuvo once hijos, tres de ellos futbolistas.
En cuanto a los abuelos, la famosa abuela Menchu, locutora de radio en Asturias,
se casó con un hombre llamado José-Luis Ortiz, agente comercial de la marca
Olivetti. Se dice que el padre de la Ortiz, Jesús, era un hijo
extramatrimonial de Menchu al que su marido reconoció como propio. Se comenta
que Menchu había sido amante de un médico oftalmólogo asturiano y que ese hombre podría ser el abuelo biológico de la Ortiz.
El abuelo Rocasolano es el ya conocido 'Paco el taxista'.

".... Al abuelito Paco no lo han matado por orden del rey, aunque su nieta Leti ha sentido ganas de hacerlo más de una vez, para que no desacredite a la familia. Es que ella presume de su alta alcurnia, y ahí no encaja el abuelito taxista.
Que además de taxista era republicanísimo. A él sí que le hubiera gustado, hace tiempo, estrangular con sus propias manos proletarias al rey designado sucesor por el dictadorísimo, ya que despreciaba tanto al uno como al otro. Cada vez que, hace tiempo, su majestad católica aparecía en la pantalla de su televisor cambiaba de canal, mientras le dedicaba un rosario de epítetos malsonantes. Sentía un desprecio absoluto por todos los borbones, antiguos y actuales, mayores y pequeños. Se consideraba un hijo del Cid, como dice el Himno de Riego. Sus ideas republicanas estaban muy acendradas en él, porque las había heredado de sus ancestros. Hasta que se enteró por un telediario de que su nieta iba a casarse con el tripríncipe Borbón, y cambió sus arraigadas ideas republicanas por una fe monárquica de toda la vida. Es decir, como cualquier español vulgar.

La abuela de la Princesa Enriqueta Rodríguez Figarredo , como a otros muchos españoles, pasó hambre y privaciones, más aún en su condición de joven viuda. Por eso la llegada de Francisco Rocasolano Camacho a su vida fue como una bendición. Hijo de un albañil, nacido en 1918 en el castizo barrio madrileño de Prosperidad, «al ladito del barrio de Salamanca» como él mismo subraya con orgullo, Paco, que durante la Guerra Civil había combatido en el bando republicano, ejerció como mecánico y posteriormente, logró agenciarse una licencia de taxi, profesión que ejerció en Madrid hasta 1991, año en que se jubiló. Simpático y dicharachero, cuando conoció a Enriqueta su corazón se rindió ante aquella joven madre viuda. Se casaron en 1950.
La propia Enriqueta había confesado que tenía «dos hijas y un hijo» , una de las cuales era Otilia, ya que de la unión de Paco y Enriqueta existen sólo dos hijos: Paloma la madre de la princesa Letizia, y un varón, Francisco, que inicialmente heredó la licencia de taxi de su padre y hoy reside en Luxemburgo.

SOBRE SUS PADRES

Sobre los padres se casaron cuando Paloma quedó embarazada muy joven, con solo 18 años. Se casó de minifalda y con un cura progresista que luego abandonaría el sacerdocio. La Z del nombre de la Ortiz es responsabilidad
directa de las 'genialidades' de su madre. Se dice que el cuento del error
ortográfico cometido por un funcionario italiano del Registro Civil es una
leyenda absurda. Paloma no sabía como se escribía " Leticia ".
Paloma era enfermera, pero pasó gran parte de su vida ¿laboral? como liberada
sindical, primero del sindicato socialista UGT y luego del sindicato de
enfermería SATSE. Cuando su hija se convirtió en Consorte Regia le dieron un
cargo en una ONG dependiente de SATSE llamada Vacaciones Solidarias.
Vive -no se
cuenta cómo puede permitírselo- en un piso del Barrio de Salamanca madrileño y
ha cambiado radicalmente su imagen. "Ha abandonado aquella melena rizado de
estilo afro, que tan progresista la hacía, y viste ropa de modistos reconocidos
más acorde con el estatus que se le supone como madre de la futura Reina de
España". También ha subido el estatus de sus amantes.
Se relaciona con el arquitecto José-Carlos Fernández del Rey, ex-presidente del Colegio de
Arquitectos de Asturias, y dueño de diversas propiedades y fincas. En 2005 se le
concedió la Gran Cruz al Mérito Humanitario.

la hazaña de doña Paloma, que se ha puesto a
estudiar Historia en la UNED, cuando fue cazada in fraganti copiando en un
examen de Historia Antigua. "Al parecer hizo valer su condición de 'Madre de'
para amedentrar a la presidenta del tribunal, con aquella famosa frase de "usted
no sabe con quién está hablando". A lo que, según cuentan las lenguas viperinas,
la presidenta respondió: "Sí, con una persona que está copiando". Aquí no acabó
la cosa, pues la alumna prosiguió con su prepotencia: "Soy la madre de doña
Letizia Ortiz Rocasolano", a lo que la otra parte replicó: "Y yo la presidenta
del tribunal, salga de la sala".
![[IMG]](https://lh3.googleusercontent.com/blogger_img_proxy/AEn0k_s7T6TlkQbpSohFkVzXr29FxAttOyw4CGfCJqW_3311lU4ZAcAeTg7BTCBzjo4EjO6DFMffII6_nkBEFp2CifbXo41L6u8WAQ6ccyM-6yEwVRVxeP7aVcVedRE=s0-d)
Posteriormente aparecieron en los medios
versiones que intentaban corregir esta primera, diciendo que doña Paloma, si
bien es cierto que estaba copiando, abandonó la sala discretamente y muy
acongojada.
En resumen, que a Doña Paloma "se la ha llegado a acusar de prepotente y de que
se le ha subido a la cabeza el actual rango de su hija, contrariamente a lo que
ha sucedido con su ex-marido".
JESÚS ORTÍZ, SU NUEVA ESPOSA Y TELMA AL CENTRO
De Jesús Ortiz, en efecto, se dice que la nueva situación de su hija le ha
perjudicado. Trabaja en el gabinete de comunicación de Lalo Azcona. Cuando se
casó su hija manejaba una importante cartera de clientes, pero las acusaciones
de que estaba beneficiándose de su nueva situación social lo llevaron a
abandonar ese puesto, perdiendo los pluses que cobraba y pasando a otro donde
ganaba menos. "Es un hombre serio, introvertido pero auténtico, y ese tipo de
correveidiles le espantan. Es una pena, porque es un buen consultor y ahora ha
caído en cierto ostracismo. Ahora se encierra en su despacho de 9 a 3 y de 4 a
8. Ser padre de la Princesa le ha perjudicado".
Letizia Ortiz, la nuera incómoda, y las complicadas relaciones reales.
Los problemas internos que la llegada de
Letizia Ortiz ha desatado en la Casa Real. El ultimátum principesco a los Reyes
y el difícil trago de aceptar a la Ortiz "atribulaban especialmente a don Juan
Carlos, que no entendía la falta de responsabilidad del Heredero". Que una
decisión de semejante gravedad se hubiera tomado tras un noviazgo -descontando
las citas esporádicas iniciales- de apenas 5 meses, agravaba el asunto. La
relación había sido muy corta, casi meteórica, con poco tiempo compartido a
solas y en un trato reposado, de modo que el Príncipe imponía a aquella mujer
sin apenas conocerla como persona.

Con su hijo, cuando éste le puso en bandeja la renuncia al trono si no aceptaba
a Letizia". Ante la negativa del Monarca, el Príncipe se largó de España ese
mismo día y se reunió en Nueva York con la Ortiz negándose a retornar hasta que
los Reyes no cedieran. "Siete días más tarde, con toda la Casa Real preocupada
por la actitud del niño, el Príncipe no se presentó en el desfile y las
conmemoraciones de la Fiesta de la Hispanidad, provocando el pánico del Rey y,
sobre todo, de la Reina, su máxima defensora en la familia". Cuando el Heredero
se dignó a volver varios días más tarde, "les hizo comprender a sus padres que
estaba dispuesto a todo y el Rey no tuvo más remedio que claudicar".
durante un tiempo la Ortiz tuvo serias dudas de que el
Príncipe fuera a salirse con la suya y ella lograra, por tanto, convertirse en
Princesa de Asturias. "Seis semanas antes del anuncio del compromiso Ortiz firmó
su adhesión a la Academia de Televisión, el órgano que agrupa a los
profesionales del sector -firmaron el aval dos reporteros del Grupo Prisa".

Tras su regreso de Irak, la Ortiz pidió unas semanas de vacaciones y se fue a
Costa Rica. "Los encuentros con don Felipe eran más frecuentes, pero ella
necesitaba meditar su futuro. Se llevó un diario donde anotó sus reflexiones
íntimas".

A su regreso a España, aún
pasó una semana de vacaciones en Tarragona y allí "decidió continuar la
relación" . ¿Motivo?
"No tenía nada que perder y sí mucho que
ganar".



Su deterioro físico tras la entrada en la Casa Real a la
situación de ansiedad que vive, precisamente por su turbio pasado. "Los rumores
sobre su vida se han disparado como la pólvora y a ella, tan taxativa y
controladora de todo cuanto la rodea, le han producido un gran daño moral y
emocional. Tener pasado y tratar de ocultarlo tiene esas cosas". "Todo este
conjunto de situaciones la ha ido endureciendo. Si ya era controladora e inflexible durante su época de periodista, ahora se ha convertido en una mujer
déspota, dominante y autoritaria, que mantiene una actitud altanera respecto a la Familia Real y que actúa con autoritarismo con el personal de Zarzuela, que le ha colocado el mote de 'La Jefa'".
COMENTARIOS DE LA PRENSA ESPAÑOLA
Diez minutos pasa revista a Letizia Ortíz
Urdangarín enturbia aún más las tensas relaciones entre Don Juan Carlos y Doña Sofía

El estallido del caso Urdangarín ha enrarecido aún más las ya tensas y distantes relaciones entre Don Juan Carlos y Doña Sofía, que hacen vidas prácticamente separadas, más allá de los actos oficiales compartidos por el jefe del Estado y su esposa, desde hace más de una década.
Así lo han revelado a El Confidencial fuentes muy cercanas a La Zarzuela, que sostienen que las insólitas medidas adoptadas por la Casa del Rey en las últimas semanas -hacer públicas sus finanzas y apartar a Iñaki Urdangarínde la agenda oficial- tal vez hayan amortiguado el desgaste de la Corona, pero a costa de envenenar las relaciones personales entre los miembros de la Familia Real.
La prueba más palpable de la brecha que el caso Urdangarín ha abierto entre el monarca y su esposa es que, casi por primera vez en los 36 años de reinado de Juan Carlos I, las desavenencias entre ambos, lejos de resolverse en el ámbito privado, se han aireado de forma ostentosa. El detonante de ese público desencuentro fue el viaje de Doña Sofía a Washington el pasado 30 de noviembre -en plena eclosión del escándalo por los negocios privados del duque de Palma- para visitar a su yerno, a su hija, la infanta Cristina de Borbón, y a sus cuatro nietos.
La Reina no sólo viajó a EEUU para respaldar a los Urdangarín-Borbón en contra del criterio de Don Juan Carlos -partidario de aislar al duque de Palma para proteger a la Corona-, sino que autorizó expresamente al semanario ¡Hola! a publicar unas fotografías en las que Doña Sofía aparecía con los Duques de Palma en las calles de la capital estadounidense. Sin ese gesto, es muy probable que ni el viaje ni el enfrentamiento entre los Reyes por el caso Urdangarín hubiesen trascendido a la opinión pública, pero aquel reportaje fue un claro desafío a la voluntad del monarca por parte de su consorte.
Ese episodio, que trascendió con mucho el ámbito de lo estrictamente privado, representa, según las fuentes consultadas, la última muesca de un largo historial de desencuentros entre los Reyes, que vivieron uno de sus más agrios enfrentamientos a raíz del compromiso matrimonial del heredero de la Corona, Felipe de Borbón, con la entonces periodista y actual Princesa de Asturias, Letizia Ortiz. Don Juan Carlos se opuso firmemente a ese enlace, pero Doña Sofía se enfrentó a él y se puso en todo momento del lado de su hijo.
Sólo la agenda oficial
Los Reyes suelen compartir no más de uno o dos actos oficiales a la semana y otros tantos viajes de Estado anuales. Pero, más allá de esa agenda oficial, el monarca y su esposa viven prácticamente separados. Doña Sofía, según las fuentes consultadas, pasa desde hace más de una década gran parte de los fines de semana en Londres en compañía de su hermano, el depuesto rey Constantino de Grecia, y la esposa de éste, Ana María de Dinamarca, ambos en el exilio desde que el golpe de los coroneles derribó la monarquía griega en 1967. La Reina también viaja con frecuencia fuera de España junto a su hermana, Irene de Grecia.
"La separación de facto de los Reyes viene de muy lejos, aunque después de la muerte de Don Juan de Borbón se produjo un pequeño acercamiento entre ambos", aseguran las fuentes consultadas. El padre del Rey falleció en 1993, y su madre, Doña María de las Mercedes, en 2000, a los 89 años de edad. "A partir de entonces, las agendas privadas de los Reyes se separaron definitivamente", añaden las mismas fuentes.
A raíz del caso Urdangarín, la Reina, sus hermanos y sus sobrinos han arropado al duque de Palma en público y en privado, mientras que el Rey y los Príncipes de Asturias han optado por marcar distancias, tanto en el ámbito familiar como, sobre todo, en el institucional.


El Príncipe Felipe
- "Felipe era un joven despreocupado, mal estudiante y con más ganas de diversión
que de 'poner los codos' y, mucho menos, de pasarse el día pendiente de su
futuro predestinado por herencia genética".
-En los estudios y las continuas malas notas que acostumbraba a llevar a Palacio"
preocupaban tanto a sus profesores como a los que estaban encargados de su
formación como futuro jefe de Estado. Para evitar que se siguiera chismorreando
de esto, y de sus primeros escarceos eróticos, decidieron mandarlo a Canadá a
hacer el COU, el curso preuniversitario.
- Los amigotes de juventud del Príncipe. Dice
que la imagen del heredero en sus años mozos era "frívola con un punto de
prepotencia". No tenía especial inclinación por guardar la tradición monárquica
"ni en la elección de sus novias ni en la de sus amigos, entre los que
predominarían los ociosos hijos de papá, (...) herederos de grandes fortunas
empresariales y jóvenes adinerados que se arriman al poder que representa la
Corona y que, en muchos casos, han influido negativamente en el Príncipe". Estos
niños pijos generaron "una subcorte" que buscaba "prosperar en los negocios a
costa de la imagen de la Corona, planteando incertidumbres institucionales poco
deseables".
- Don Felipe no estaba por la labor y prefería disfrutar de las ventajas de
la soltería privilegiada que le propocionaba ser el heredero de un trono.
El entorno monárquico español y los propios Reyes estaban "profundamente
preocupados". Y otra preocupada -atentos los Elenistas- era la hermana mayor del
interesado:
El hecho de que tardara tanto en decidirse ponía de los nervios a toda la
Familia Real, empezando por los Reyes y acabando por la Infanta Elena, que no
tenía ningunas ganas de ceñirse la corona ante cualquier eventualidad de la
vida.
Tatiana de Linchtentein
- La candidata deseada por los Reyes era Tatiana de Linchtentein. "Fuentes
próximas a la Casa real afirmaron que a los Reyes, especialmente a la Reina, le
complace la candidatura de la princesa Tatiana y así se lo han hecho llegar
discretamente al Príncipe Felipe".
Así pues, trajeron a la virginal y rubicunda princesa del paraiso fiscal
centro europeo a Madrid, a ver si Felipe se animaba. "Pero el heredero ni caso.
Cansada del menosprecio de don Felipe, la princesa Tatiana abandonó toda
esperanza y con cierto aire de despechada, declaró a la prensa francesa: 'No es
cierto que haya existido nada entre el Príncipe Felipe y yo, además... no me
gusta'. A continuación abandonó Madrid y se transladó a París para finalizar sus
estudios".
- La única mujer de la realeza con quien Felipe llegó, no a comprometerse, pero sí
a liarse, fue la princesa alemana Carolina de Waldburg. El retrato de la
alemana, sin embargo, no es precisamente elegante. Parecía ser una mujer del
tipo frivolón y pilinguis que le va al heredero para sus líos.
Durante el otoño de 1997, la prensa del corazón dedicaba portadas a la supuesta
relación entre el Heredero y Catalina de Augsburgo, descendiente de la mítica
Sissí. Mientras tanto el Príncipe se lo montaba con Carolina (...) [que] quemaba
adrenalina en el gimnasio, en las pistas de esqui de Sierra Nevada, en las
pistas de baile de Pachá y Boom y en la cama del pisito madrileño que compartían
ambas princesas europeas. Se dijo que Catalina fue la carabina de ambos.
ISABEL SARTORIUS
La hija del marqués de Mariño y de la argentina Isabel Zorraquín del Corral es de sobras conocida por todos.
Se veían hasta 5 veces por semana. Eran habituales las estancias de fin de
semana del Príncipe en la finca que el marqués de Mariño tenía en la localidad
extremeña de Perelada de la Mata. Las visitas de Isabel al Palacio de la
Zarzuela eran continuas...
Las posibilidades de que la relación terminara en boda empezaron a torcerse
cuando la prensa destapó "una vieja causa judicial, sobreseída en su momento,
que relacionaba a los Sartorius con el tráfico de drogas. El 7 de agosto de 1992
el general Sabino Fernández Campo había tenido que negociar con el diario
sensacionalista Claro para que censurasen un reportaje que iba a publicarse
-firmado por José Ayala- con el título de 'Drogas: la razón por la que Isabel
Sartorius nunca será Reina de España'. Allí se hablaba del consumo de drogas de
Isabel y de su hermano". Fue entonces cuando la Reina "se
desmarcó de aquella familia" que podía descomponer los por entonces sólidos
cimientos de la Monarquía juancarlista.
La presión sobre la pareja se intensificó y Sartorius le dio un ultimátum al
Príncipe para que peleara por un compromiso oficial con ella: "Esto no puede
seguir así, debes tomar una decisión". El compromiso nunca llegó y ella se fue a
Londres.
Refiere todas las especulaciones sobre la paternidad de su hija Mencía. Dice que
Javier Soto era "íntimo amigo del Príncipe", que se enteró del nacimiento de la
niña por la prensa y que dijo "que antes de reconocerla pediría una prueba de
ADN" (lo que implica -interpreto yo- que trato carnal había habido, pero que
Soto no estaba seguro de ser el único). Por entonces el Príncipe se encontraba
completando estudios en Washington.

GIGI HOWARD
El Príncipe conoció a la modelo estadounidense Gigi Howard en Nueva York, en una
exposición del pintor español Antoni Tápies en el Museo Guggenhein. "Los lugares
de moda y los lujosos restaurantes de la Quinta Avenida fueron téstigos de los
continuos encuentros públicos de la pareja". En la Semana Santa de 1996 la Casa
Real anunció que el Príncipe no pasaría aquel periodo vacacional en España
porque debía permanecer en Washington preparando sus exámenes. Pero una
exclusiva de la revista Pronto lo pilló en el Caribe con la Howard, jugueteando
en el agua de una playa paradisiaca.
Tras acabar sus estudios en Washington y retornar a España, la Howard sería
traída con frecuencia a España. La alojaban en casas de los amigos íntimos del
Príncipe y llegó a visitar La Zarzuela. Hasta que no la trajeron más.
EVA SANNUM
La modelo noruega formaba parte del catálogo de señoritas de la agencia de
Javier Hidalgo, amigo del Príncipe. Él se la facilitó y los encuentros se
producían en las casas de los amigotes principescos. Cunill no dice literalmente
que fuera una prostituta de lujo, pero dice sibilinamente que "era muy dada a
relacionarse con jóvenes adinerados". Se había hecho fotos semidesnuda y la
revista Interviú las publicó, con lo cual la imagen de la amante principesca
"colgaba ya de talleres mecánicos y cabinas de camiones".
Desde la Casa Real presionaron al Príncipe para que cesara aquella relación tan
poco conveniente y él se limitó a seguirla clandestinamente. Los entornos
monárquicos empezaron a promover nuevas candidatas de la realeza y Felipito se
enfadó, "harto de que todo el mundo quisiera casarlo sin contar con él". Así que
sacó a Sannum de la clandestinidad y se exhibió con ella vacacionando por medio
mundo.sta nueva actitud del Príncipe provocó la desesperación de la
Casa Real, que veía como la relación con una mujer de este tipo iba contra los
intereses monárquicos. El propio Rey estaba en contra de esta ya demasiado larga
aventura de su hijo. Pero al Príncipe le importaba un pito".
Sannum visitó con frecuencia las obras de la nueva mansión del Príncipe en el
complejo del Palacio de la Zarzuela, permitiéndose dar opiniones sobre las
mismas. En la boda de Haakon de Noruega, el Príncipe se empeñó en presentarla de
forma oficial. El Rey dijo hasta aquí hemos llegado.
El Rey creía que la aventura de su hijo iba adquiriendo tal importancia que si
nadie lo remediaba la Sannum se le metía en Palacio como Princesa de Asturias,
algo que no estaba dispuesto a aceptar. Don Juan Carlos no aceptaba ni la forma
atrevida de vestirse de Eva, ni su fracasada carrera de modelo, ni su extrato
social, ni que fuera hija de divorciados, ni la poca categoría personal de la
candidata, ni su falta de preparación para acceder al rango de princesa, ni el
espectáculo que dio en la boda de Haakon de Noruega, luciendo aquel escote
descomunal...
Se le encomendó al Jefe de la Casa del Rey, Fernando Almansa, poner fin a
aquella relación. El Rey se salió con la suya, "pero iba a ser la última vez". Y
el Príncipe exigió la cabeza del Vizconde de Almansa a cambio de haber tenido
que dar a torcer su voluntad.
Mientras llegaba su siguiente favorita, Felipe siguió con su lista de amantes de
paso. Flor Valero, nieta de un ex-Presidente de Venezuela, Diana Martínez-Bordíu
y la actriz Gwyneth Paltrow, de quien Cunill dice que "fue la elegida para
entretenerle".
LA JOYA DE LA CORONA

La favorita que finalmente llegaría a conseguir el trofeo de
esposa legal "iba a dejar a todos con la boca abierta, incluidos los Reyes. Una
periodista televisiva autóctona, plebeya, divorciada, con un pasado más que
turbio y, lo más impactante para la Monarquía, activa militante republicana de
izquierdas. Toda una joya para la Corona".
Letizia Ortiz: la cenicienta roja
Los grandes secretos -que son muchos- están celosamente guardados por los
poderes más altos del Estado, cerrados bajo todas las llaves del Reino y, por
supuesto, vetados a la inmensa mayoría de los mortales de este país.
Al Príncipe a las mujeres que le interesaban sexualmente.
Siempre ha usado la misma táctica: la de utilizar a sus amigos o a terceras
personas que han intermediado sin rechistar para provocar un encuentro 'casual',
de tal manera que el Heredero pudiera iniciar luego un acercamiento más íntimo a
la fémina de turno en la que había puesto sus reales ojos. Del resto se
encargarían sus indiscutibles encantos y sus dotes borbónicas en materia de
amoríos. En esta ocasión, el método no fue diferente.
Sobre la famosa cena en casa del periodista Pedro Erquicia donde, según la
versión oficial, la Ortiz y el Príncipe se conocieron 'casualmente', se da
por bueno que el encuentro fue allí. Uno de los asistentes, el director adjunto
del programa televisivo Informe Semanal, recibió el encargó de llevar "chicas
guapas de la tele" a la misma. Eso hace preguntarse a Cunill "qué tipo de fiesta
era aquella a la que acudía un personaje como el Príncipe de Asturias y por qué
se solicitaba la presencia de mujeres guapas".
Una vez producido el 'acercamiento íntimo' "Ortiz tenía muy claro cuál era su
meta a perseguir. Nunca se ha detenido ante nada ni ante nadie ni ha prescindido
de sus irrenunciables ambiciones".
No sé cuenta nada de qué influencias llevaron a la Ortiz desde el Grupo Prisa a
Televisión Española en el año 2000. Sí se dice que cuando llevaba "cuatro días
en el telediario", Urdaci le dio -según sus palabras- un "discurso paternalista
al que me sentía obligado. Le dije que salir en pantalla la iba a convertir en
un personaje público y que se cuidará, porque la prensa del corazón podía
tomarla con ella. 'Aquí somos conocidos, pero no famosos', le dije. Y entonces
vi que le cambió la cara. 'Oye, ¿tú que sabes de mí?', me dice. Y yo, 'nada, ni
quiero saber nada de tu vida privada'. 'Tú sabes algo, sabes algo', repetía. 'Lo
único que me han contado de ti', le dije, 'en que te vieron una noche en un
local con un grupo de gente entre la que estaba el Príncipe'". El rumor de que
el Príncipe quería ir a por todas con la locutora, estalló en los mentideros de
Madrid la tarde del 23 de octubre de 2003. Ocho días después se anunció
oficialmente el compromiso matrimonial.
Una vez en la Familia Real
la Ortiz "tiene verdadero pánico" a
que se hable de su pasado. Los Servicios de Información del Estado elaboraron
para la Casa Real diversas investigaciones confidenciales sobre esa cuestión y,
cosa interesante, asegura que muchos de los rumores sobre ese pasado que han
circulado provienen de "filtraciones de esos informes". También llama la
atención sobre el sorprendente silencio que han guardado todas las personas que
conocieron a la Ortiz en su primera vida. Ni siquiera sus compañeras de colegio
en Asturias han accedido a hablar. Un periodista de la revista Pronto que logró
hablar con una, dijo que todas se habían juramentado para cerrar la boca porque
eso era 'secreto de Estado'.
El rápido camino de la tele al trono de la Ortiz. Entre la
'fiesta' en casa de Erquicia (17 de octubre de 2002) y el compromiso oficial (1
de noviembre de 2003) pasó poco más de un año. Después del primer encuentro, el
Príncipe telefoneó a la Ortiz para una cita al regreso de ésta como enviada
especial de TVE a Irak. La Ortiz había viajado con los militares españoles a
bordo de la fragata Galicia. Cunill no refiere ningún lance de 'capa y espada'
de la locutora durante sus viajes profesionales, pero hace algún comentario
malicioso: "Atrás quedaron los viajes para cubrir -informativamente hablando-
cualquier evento periodístico...". Sobre la llamada telefónica del Príncipe,
el número de la Ortiz se lo proporcionó un amigo de
él... Uno de los regalos más visibles que la locutora recibió de su nuevo
acompañante fue un Audi A3, sobre el que se hacían cruces sus colegas de
trabajo.
Aunque al Príncipe no le importaban ni el visto bueno de los Reyes ni el de los
monárquicos, si le importaba el del "clan amiguil", como llama el autor a su
camarilla de pijos adinerados. En el verano de 2003 el Príncipe y sus amigotes
se van por el Mediterráneo en el yate de uno de los miembros de la panda. La
Ortiz -y se supone que otras señoritas de compañía- viajaban con ellos. Fue
entonces cuando la camarilla dio su aprobación a la Ortiz e hicieron piña para
ayudar a que los deseos del Príncipe -que había empezado a pensar en casarse con
aquella mujer- prosperaran. Desde ese momento los encuentros clandestinos entre
los tórtolos "contaron con la complicidad de aquellos treinteañeros de la jet e
incluso de la mismísima Infanta Cristina", que le dejaba a su hermano su casa
barcelonesa para que la usara de picadero.
Después del verano de 2003, "junto a los amigos y complices del idilio", el
Príncipe y la Ortiz empezaron a hacer "proyectos de futuro". Idearon dos
operaciones: una llamada "Jaque al Rey", dirigida a minar el rechazo frontal que
esperaban de los Reyes y otra llamada "Operación Silenzio" (con Z), para impedir
que la prensa y la opinión pública se enteraran de la relación y que con su
presión y su rechazo la abortaran. Cuando el Príncipe comunicó sus pretensiones
a los Reyes, la reacción de rechazo fue la esperada. De entonces es la conocida
bronca en la que el Heredero lanzó un órdago a los Reyes con aquello de "Esto es
lo que hay: esto o lo dejo todo".
A partir de aquel septiembre el secretismo de la relación se hizo aún más
implacable. Los cómplices "tenían orden de callar como si en ello les fuera la
propia vida. Había que aguantar hasta que la Casa Real, que ya había tragado a
regañadientes, decidiera hacer público el compromiso de manera oficial". El
carácter calculador de la Ortiz queda de manifiesto en el hecho de que permitió
que el Príncipe se dejara ver y fotografiar con alguna de sus viejas compañeras
de cama para despistar a la prensa.el ocultamiento y la simulación fueron tan logrados que ni
siquiera el compañero sentimental que la Ortiz tenía por entonces, el periodista
de Prisa David Tejera, sospechó en ningún momento lo que estaba ocurriendo.
Tejera había sido "el máximo apoyo" de la Ortiz cuando se
divorció de Alonso Guerrero a finales de 1999. El Príncipe le había regalado un
móvil a la Ortiz "destinado exclusivamente a recibir llamadas suyas" como medida
precautoria.
![[letizia+y+la+reina.jpg]](https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhrLfc4n33BVtI436b9UI-_hVP1dEWYuEDG7XJnnxyaJ6J68M2Hhlv9Y4eT8nTX9UCY43OkPGOXEKtD1vfeQJMjkJ9A_MeR_cpKe8bvKl6vqASkC2uwG0qmM9Z22uUE_dnviLGEOAPBkhI/s640/letizia+y+la+reina.jpg)
Parece que su relación con el Príncipe alimentó el carácter ya de por sí
altanero de la Ortiz. En su trabajo "no hablaba con cualquiera. Técnicos de
sonido, cámaras y algunos redactores dan cuenta de que se comportaba como un ser
superior. En los pasillos de TVE la apodaron Letizia la Ficticia". Cuando llegó
a la Televisión Española y la colocaron a presentar Informe Semanal, la Ortiz
accedió "a un círculo mucho más selecto. Conoció a personas más importantes y
siguió estableciendo amistades con todos los profesionales interesantes que le
salieron al encuentro".
Cuando salió de CNN Plus, sus jefes no intentaron retenerla.
"Diríase que en el fondo respiraron aliviados. Porque Letizia -ya en el Olimpo-
no era una persona de carácter fácil cuando aparecía en carne y hueso.
Meticulosa, perfeccionista, fría, pesada, nerviosa, parlanchina, curiosa,
inquietante, testaruda, agobiante, coqueta, seductora, engatusadora, agobiante,
vanidosa, calculadora, lanzada, sobrada... Todos estos adjetivos vienen a la
mente de sus conocidos a la hora de definirla.
'Sabía dorar la píldora', dice
uno. 'Siempre caminó tres palmos por encima del suelo', asegura otro. 'Se la
está presentando como una periodista de raza, cuando no lo era. Aunque sí tenía
un porte majestuoso', señala un tercero".
![[letizia+de+azul.bmp]](https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjyxptrM0BCSiYhclWxZoPV37ax1nUrnfIYMJOhZ5T9prdG1jOwmH9FlOhWn_Hhuhogx-dLrf6rFDgECkF23UQTqHXlzoHADKgcC3eqlNJodjOYLIVGtPFXiUyB9RPf20QshHqAGKxaN0w/s640/letizia+de+azul.bmp)
Algunos más perspicaces veían, sin embargo, la cara oculta que se escondía tras
esta fachada: no era una persona tan sólida como parecía y se intuía un
desequilibrio emocional. "No es una persona tan segura como parece".
la ceremonia de petición de mano y los
sucedidos entorno a ella. Cosas conocidas, en su mayoría. La conmoción que
causaron las patadas al protocolo de la Ortiz (el famoso "déjame términar" y
demás), el enfado de los modistos españoles porque apareció con un traje de
Armani. O la 'joya literaria' de Larra que le regaló a su prometido, en la cual
se puede leer este pasaje: "Tolerancia y libertad de conciencia; libertad civil;
igualdad completa ante la ley e igualdad que abra los cargos públicos para los
hombres todos, según su idoneidad, y sin necesidad de otra aristocracia que la
del talento, la virtud y el mérito; y libertad absoluta de pensamiento escrito".
Muy idóneo para personas que se colocan en la cúspide del Estado en razón de
nacimiento -él- y de matrimonio -ella- y que controlan férreamente todo lo que
se puede y no se puede decir de ellos.
De la pedida
la paciencia del Rey -"dolido por las amenazas
entre bastidores de su hijo"- acabó por colmarse durante el coloquio de los
tórtolos con los periodistas, en el que el protagonismo absoluto fue asumido por
la Ortiz. Cuando le preguntaron al Heredero cómo se declara un Príncipe, el
Bobón no supo qué responder y la Ortiz lo hizo por él: "Como un hombre que ama a
una mujer". Don Juan Carlos requirió entonces a Juan González Cebrián y
preguntó, con tono de orden, cuánto tiempo más iba a durar aquella incómoda
escena. Cebrián se acercó a la pareja y dio por concluidas las preguntas.
Cuando se colocaron para la foto, la Ortiz se olvidó de saludar a los monarcas
con la exigida reverencia. "Aquel era SU acto, no el de su familia política. El
Príncipe, cogido de la mano de la asturiana, tomó también la mano de doña Sofía
y la apretó con fuerza, como buscando la complicidad y aprobación de su madre.
Don Felipe había lanzado un pulso a la Monarquía, pero era consciente de que sin
el apoyo de doña Sofía su futuro iba a ser muy comprometido".
Con la familia de la Ortiz no había habido ningún contacto previo. Los trajeron
para la ocasión, los Reyes posaron con ellos sin intercambiar palabra y fue
luego, en el almuerzo posterior, cuando por primera vez se encontraron.
No sé sabe cómo terminó aquel día en Palacio. Lo cierto es que al día siguiente,
4 de noviembre, la Reina celebraba su cumpleaños y "vivió un día triste". Su
amadísimo hijo no estuvo con ella. "La misma noche del viernes, Letizia Ortiz se
había reunido con don Felipe en un país extranjero lejos de las miradas de los
periodistas y de la compañia de su nueva familia política. Letizia no da puntada
sin hilo y quería marcar el territorio desde el comienzo. Sabía que los Reyes
estaban disconformes con su matrimonio y que habían aceptado a regañadientes el
pulso lanzado por su hijo". De acuerdo con la Constitución de 1978, don Felipe
podía casarse con quien él eligiera, siempre que el Rey y las Cortes no se
opusieran a ese matrimonio. Y no se opusieron, dice Cunill (aunque en realidad
-añado yo- las Cortes rechazaron pronunciarse en ningún sentido, fuera a favor o
en contra). Por tanto, el Príncipe podía conservar los derechos a la Jefatura
del Estado a pesar de su matrimonio. Pero no ocurre lo mismo -
La primera entrevista a la Ortiz tras la petición de mano apareció en el diario
monárquico ABC. En ella dijo cosas como éstas: "Hasta ahora he sido consciente
de todo lo que me está pasando porque ha sido una decisión meditada y fruto del
amor que nos profesamos, aunque quiero mantenerme al margen de la vorágine". La
anécdota es que su obsesión por controlar la información que circulaba sobre
ella ya había comenzado. "Lo que dicen de mí es bueno, ¿no?", preguntó a su
entrevistador.
las capitulaciones matrimoniales.
Más interesante es lo que cuenta sobre los líos que para la
Iglesia católica supuso casar a la simpar pareja. Aquí sí que hay un pedazo de
revelación en el que el barullo mediático no ha puesto el acento, a pesar de ser
del mismo calibre que el tema de las drogas y los abortos. Vamos a ello.
La Ortiz SI estaba bautizada y también había recibido la comunión. Pero dice que después de la comunión, su relación religiosa con la
Iglesia Católica terminó por completo. En su época estudiantil y periodística
fueron muchos las que la oyeron alardear de agnóstica (no creía en nada) y,
específicamente, de atea (no creía en Dios). Pero lo que yo no había oído nunca
-no sé si vosotr@s sí- es el rumor de que la Ortiz había llegado a apostatar
formalmente. "En la actualidad es una práctica frecuente entre snobs próximos a
la izquierda radical y a los planteamientos laicistas", dice Cunill. Demostrar
si esta apostasía fue cierta es casi imposible, "dado el secreto debido de la
Iglesia a quien apostata, sea quien sea". De modo que a menos que el apostata
haga declaración pública de ello, no hay modo de saberlo. "El dictamen de la
solicitud de apostasía se anota en el libro de registro de bautismos de la
parroquia donde se celebró el sacramento y el expediente se archiva en el
obispado al que pertenece dicha parroquia. No es accesible al público,
únicamente a petición del propio interesado, y se trata con la misma reserva que
un secreto de confesión". Un apostata que quisiera volver a la Iglesia Católica
tendría que volverse a bautizar.
Evidentemente, si esa apostasía existió el expediente de la misma estará
guardado bajo millones de llaves. Lo mismo que el "trámite especial antes de
casarse" -si es que a ella se lo pidieron- que se exige a los casados
previamente por lo civil, divorciados, y que luego demandan matrimonio católico
con otro cónyuge, en dónde se deben de responder formalmente una serie de
preguntas.
las peleas teológicas que
entre eclesiásticos provocó el matrimonio ortizero del Príncipe. Los teólogos
más honrados se oponían a que se casara canónicamente a la pareja, alegando que
el matrimonio civil de un católico es matrimonio real en cualquier caso (al fin
y al cabo la Iglesia no exigió un rito religioso para considerar al matrimonio
como cierto hasta muy tardíamente en su historia) y, por tanto, un segundo
matrimonio debía considerarse católicamente no válido. Los teólogos más
hipócritas, en cambio, se acogieron al derecho canónico para decir que un
matrimonio civil es no existente y no real para la Iglesia y, por tanto, no
había impedimento legal para que la Ortiz maridara canónicamente. Al final
prevaleció la segunda opinión, que es la que se aplica normalmente a la gente
corriente. Pero los contrarios a este subterfugio legalista "siguieron en sus
trece" y no dejaron de criticar, más o menos discretamente, la decisión tomada
por la Conferencia Episcopal de casar canónicamente a la Ortiz y al Príncipe.
Previamente hubo que darle la confirmación a la Ortiz en una ceremonia en
Zarzuela.
El Vaticano apuntaló la posición de la jerarquía eclesial española cuando el
Papa recibió en audiencia al Príncipe y su ya esposa -de negro riguroso, con
mantilla y banda azul para besarle el anillo a Juan Pablo II- un mes después de
su boda.
Fuera cual fuere el pasado de la Ortiz en esta materia, ahora era
oficialmente católica. El cronista de asuntos religiosos de El Mundo escribía
este gaudeamus a propósito de la nueva situación religiosa de la Ortiz:
En época de sequía secularizadora, cuando en vez de conversiones, lo que abunda
es la apostasía o, al menos, la indiferencia religiosa, la conversión de la
Princesa de Asturias es una perla para la Iglesia Católica.
La presencia en Roma de Letizia Ortiz es un auténtico spot publicitario planetario para el catolicismo. Don Felipe y Letizia, arrodillados ante el Papa, que los bendice.
Es el broche de oro de la conversión de la Princesa".
MEXICO
la Ortiz a la Guadalajara mexicana y de su trabajo
en el periódico Siglo XXI. No era su primera visita a Hispanoamérica. En 1994
estuvo en Colombia, en Cali, en un encuentro iberoamericano de Facultades de
Comunicación Social. Se costeó el viaje con su trabajo en una pizzería de Madrid
durante un año (mi primera noticia de que la Cosorte Regia fue pizzera).
La Ortiz se presenta y explica sus motivaciones para emprender la aventura
mexicana. Luego reproduce los testimonios de personas que trabajaron con ella en
Siglo XXI, entre ellos Fran Ruiz, un periodista español. Cuando en una
entrevista le preguntaron: "¿Por qué crees que se ha interesado por Felipe, si
su mundo es otro?", Fran Ruiz contestó: "Cualquier mujer de 30 años que se
acerque al Príncipe podría dejarlo todo si el Príncipe se fija en ella. Es un
dulce demasiado atractivo para rechazarlo". Y cuando le interrogaron sobre si la
Ortiz se había transformado, Ruiz respondió: "Maduró evidentemente, se ve más
fina. Su carrera fue meteórica". También profetizo que "Letizia no aceptará una
vida pasiva, porque no forma parte de su personalidad periodística. La futura
monarquía de Felipe VI va a dar que hablar con Letizia en ella".
en Siglo XXI la pusieron en la sección de ocio y cultura y así
fue como conoció al pintor cubano Waldo Saavedra, cuando tuvo que visitar y
reseñar una de sus exposiciones. Este artista fue quien la pintó desnuda. A
parte del cuadro que aparece en uno de los discos del grupo Maná, Waldo pintó
otro cuadro alusivo a Francisco de Goya con la Ortiz desvestida de cintura para
arriba. "No es ni la maja desnuda ni la vestida". El pintor cubano señaló en una
entrevista que "Leti no sólo es una chica guapa, tiene un carácter del carajo".
Puede valer como testimonio de esto la anécdota del cigarrillo que se ofreció a
encenderle un camarero de un local. "Tía, coño, ¿cómo me voy a dejar encender un
cigarro? ¿Acaso estoy inválida?", le espetó la aspirante a reina al galán. rechazaba la 'excesiva cortesía' de los hombres hacia las
mujeres.
Fher, el cantante de Maná, donde éste
reconoce su amistad de aquella época con la Ortiz. Ésta los entrevistó varias
veces y el rockero dice que se echaron más de un tequila.
Aborto mexicano en la clínica Médica
Sur de la capital y de su posterior estancia en Nueva York.
por entonces la legislación del país hermano consideraba la interrupción
voluntaria del embarazo un delito y, de hecho, entre el año 2000 y el 2009
fueron procesadas y sentenciadas 139 mujeres por delito de aborto.
El autor afirma que la Ortiz "ha manifestado en más de una ocasión antes de ser
princesa que el aborto es 'un derecho fundamental'. El tema de la interrupción
del embarazo ha sido recurrente en su vida. En numerosos círculos se ha
comentado que el aborto que padeció, y que conllevó una ligadura de trompas, fue
fruto de su relación con el periodista David Tejera". Vea más informacion en LETIZIA NO PUEDE TENER HIJOS
y en Se acaba la monarquía española?????
También se reseña un artículo que la Ortiz publicó durante su estancia en México
en la revista Comunicación y Sociedad, editada por la Universidad de
Guadalajara,donde hacía gala de su militancia pro-aborto. Vea Letizia capaz de hablar con apertura del tema del aborto
La Ortiz analizaba las
preguntas realizadas por un redactor de El País a la Comisaria de Pesca de la
Unión Europea, la italiana Emma Bonino, quien, además de ser una significada
militante pro-aborto, hablaba públicamente y con naturalidad de como había
abortado porque no deseaba tener hijos. La Ortiz escribía "Emma Bonino no
encuentra reparos en hablar de esa experiencia, que en una sociedad como la
española puede aún causar estragos en los estamentos más tradicionales. Mientras
que ABC (...) jamás hubiera publicado este dato (no lo permite su código ético y
deontológico), El País Semanal lo usa convenientemente como una pieza más del
producto final llamado Emma Bonino".
Nada se dice de quién pudo ser el coautor del engendramiento mexicano.
Aunque sí recoge las indagaciones de la prensa local de que las relaciones de la
Ortiz con Luis-Miguel Gómez, redactor-jefe del diario Público, supusieron la
ruptura del matrimonio del periodista.
Letizia era 'festera' y
'desenvuelta'. "Disfrutaba del clima de Jalisco en la playa hippie de Maloapa,
rodeada de jóvenes desinhibidos que, al igual que Letizia, acampaban al aire
libre para gozar de la vida y del ambiente desenfadado en aquel lugar
paradisiaco". Tal vez algún forero mexicano pueda aclararnos qué era exactamente
esa 'playa hippie': ¿una comuna? ¿una playa nudista?
Letizia llegó a Jalisco en 1995. Recién desempacada comenzó a buscar trabajo. Lo consiguió en el periódico Siglo 21 (hoy llamado Público) como reportera del suplemento “Tentaciones”. Fue entonces cuando conoció a su compatriota Fran y a la mexicana Sara Cuéllar, actual directora de la agencia Comunicación & Relaciones Públicas y la amiga más cercana de Letizia en México. Trabajaban juntas, pues ambas cubrían la misma fuente, sólo que Sara para la sección cultural del mismo periódico.
En la Perla Tapatía la española era una estudiante común que se transportaba en camiones. De hecho, a sus allegados les comentó que quería comprarse una moto porque “Guadalajara es una ciudad muy grande para mí”.
Cuentan sus amigos que Letizia no era la típica niña guapa que va a todos los sitios y se viste con lo último. Sara recuerda: “Era muy bailadora. Le encantaba la salsa. Íbamos al Salón Veracruz, que no estaba de moda”.
A la futura Reina de España le gustaba comer en la fonda Irma Corajes, que se encontraba a la vuelta de las oficinas del periódico. Le encantaba la carne asada con tortillas recién hechas que ahí servían. En el Bar Barbanegra pasaba largas horas escuchando música en vivo y a su cantante favorita, Sara Valenzuela, del grupo La Dosis. La mayoría de las veces pedía tequila o vino tinto, bebidas que le fascinaban.
Otro de sus escondites era el mercado de Guadalajara, donde compró regalos para su madre y hermana antes de volver a España, entre ellos varias bolsas de cuero grabadas. También dominaba Puerto Vallarta y Maloapa, una playa hippie donde solía acampar.
Y entre tanto, ¿qué pasaba con su compañero Alonso, que la esperaba en España?.
"De aquel tiempo son también las constantes broncas con su marido, que la
llamaba con frecuencia desde España. Según Teresa González, encargada de
documentación de la Universidad de Guadalajara, aquellas llamadas no pasaban
desapercibidas y aunque Letizia admiraba a su 'chico' español, también se
peleaba con él con frecuencia. "En una ocasión le habló por teléfono desde la
oficina y los gritos se oían desde fuera".
Apuntes sobre la ideología política de Letizia Ortiz.
a sus compañeros que ella se sentía republicana y de izquierdas. Alguno incluso
llegó a escuchar que se refería al Príncipe de Asturias como 'Felipito' o 'El
Borbón'".
En México la escucharon criticar al Rey y tacharlo de
mujeriego y censurar a 'Felipito' por "su falta de preparación". Además, como
hombre el Príncipe no le parecía atractivo: "decía que no le atraían nada los
hombres de pelo chino".
los archivos fotográficos de varias agencias ha desaparecido
una foto en la que una joven Letizia Ortiz -imagen que muchos afirman haber
visto- está envuelta en la bandera tricolor (de la II República) durante una
manifestación. Tal foto existe pero, por razones obvias, no está al alcance del
público"
Algunos sugieren que se trataba de una manifestación contra la
Guerra de Irak (y contra el Gobierno español de aquel momento).
También parece haber abundantes rastros de su simpatía por el Ejército Zapatista
de Liberación Nacional y por el Subcomandante Marcos. De hecho, "Letizia Ortiz
hacía suyas algunas de las reivindicaciones de los zapatistas".
En sus años de facultad la Ortiz empezó a trabajar como becaria en
varios medios, entre ellos ABC y el periódico asturiano La Nueva España, y en
este último conoce "a elementos del PSOE y se hace militante del propio partido,
ingresando también en la UGT"
"había coqueteado con Izquierda Unida"
, pero parece que no
pasó la cosa de ahí. Políticamente, pues, no se trataba de una persona con
ciertas tendencias políticas, sino de una militante partisana de dos
organizaciones concretas. El informe también señalaba que Ortiz tuvo contactos
"con grupos antisistema"
"Es de lo más normal que una persona tenga la ideología
política que le venga en gana, por eso estamos, teóricamente, en democracia y
gozamos de libertad". El primer problema viene cuando una persona militante en
estas o aquellas organizaciones, y por tanto, políticamente sesgada, se
introduce en la Familia Real. Una Jefatura del Estado hereditaria por razones de
sangre debe evitar absolutamente toda identificación partidista y mantenerse
neutral -al menos en teoría- para evitar favoritismos y para no ganarse
animadversiones. En el caso de la Ortiz esa neutralidad no puede alegarse.
El segundo problema es cómo una republicana militante puede, de la noche a la
mañana y porque el Príncipe heredero se le pone a tiro, querer ser Princesa de
Asturias y convertirse en 'el activo' de la institución monárquica. "esto si choca un poco, bastante, es la
negación de la racionalidad intrínseca. Pero parece que al Príncipe de Asturias
no le importa e incluso le hace gracia. No así a otros miembros de la Familia
Real".
"A Felipe de Borbón no le ha importado nunca que su
matrimonio con Ortiz fuera desigual. Ni que erosione la monarquía. Ni que
Letizia Ortiz sea divorciada, hija de divorciados y nieta de divorciados, ni que
estadísticamente sea casi obligado que se pueda volver a divorciar (...) Los
Reyes trataron de hacer ver al Príncipe la inconveniencia de aquel matrimonio,
pero la respuesta del Príncipe fue lanzar el ultimátum (...) Las paredes de La
Zarzuela se agrietaron porque era la constatación de los que muchos, dentro fuera, sospechaban: que el Príncipe de Asturias no estaba dispuesto a sacrificarse por una institución a la que no tiene el respeto que se merece,
porque no cree en ella. Muchos monárquicos ya se lo habían advertido al Rey..."
LOS ANCESTROS DE LETIZIA ORTIZ
Un genealogista hizo -por encargo- para intentar encontrarle ancestros de alcurnia a la Ortiz.
"Las críticas de los monárquicos sobre la democratización de esta institución, sobre todo a raíz del matrimonio del heredero al trono con unaplebeya -y además, divorciada-, podrían tener las horas contadas. Al menos así se desprende del resultado del estudio que ha llevado a cabo el genealogista Javier Cordero, teniente coronel en la reserva, cuyo resultado ha sido que, aunque en muy escasa cantidad, Letizia Ortiz tiene sangre azul.
Tras seis meses de arduo trabajo y una investigación rigurosa en la que ha tenido que bucear por un sin fin de archivos eclesiásticos, legajos del Archivo Histórico Nacional, reales chancillerías y hasta en la tradición oral, Cordero ha concluido que la princesa desciende de una estirpe real que se remonta al Rey Fernando II, monarca de León y conocido por su política repobladora durante la Reconquista.
Para ello, hay que remontarse a mediados del siglo XVIII, cuando un antepasado del abuelo paterno de doña Letizia, José Luis Ortiz, fallecido en 2005 víctima de un cáncer. Según este especialista de reconocido prestigio, Agustina de Castro Serrano, quien dota precisamente a doña Letizia del linaje real, desciende de este Rey del siglo XII y conocido por sus batallas contra los portugueses, castellanos y musulmanes con el fin de repoblar las zonas que conquistaba. Esta mujer, natural de Espejo (Córdoba), se casó en 1749 con Tomás Gil de Torres-Pardo, nacido en la misma localidad cordobesa y fue funcionario de profesión."
Los antepasados cercanos de la Ortiz, empezando por
su bisabuela La Patatina. Nada que no haya circulado por la red, pero la verdad
es que impresiona un poco verlo en letra impresa. "Mucho se ha especulado con la
vida alegre que esta vallisoletana llevaba en su pueblo natal, incluso se ha llegado a afirmar que se dedicaba a la prostitución para sacar adelante a su
familia, ya que no tenía marido. La leyenda de esta mujer corre por la zona mucho antes de que se supiera que su biznieta sería algún día Princesa de Asturias".
" Plácida del Valle conocida como "La Patatina" una mujer de reputación dudosa(prostituta) y bisabuela paterna de Letizia era de "Aldea de San Miguel -Valladolid (Castilla y Leon)" y alli es donde reposan sus restos mortales .. La Menchu tambien nació y se crió en Aldea de San Miguel.. Fueron después de muchas correrías a Asturias .. El fallecido Jose Luis Ortiz no era el padre de Jesus Ortiz este lo aceptó como hijo suyo al unirse a Menchu .. Se dice que el verdadero abuelo de Letizia es un famoso oftalmologo de Asturias que aun vive pero ya será muy mayor y estará jubilado ..Al no saberse nada de el, pues tampoco sabemos si realmente es de Asturias o como tanta gente en aquella época se trasladó allí buscando un mejor nivel de vida
Los abuelos Francisco y Enriqueta son de Alicante (Valencia) alli nació y se crió Paloma Rocasolano la cual segun se dice se caso con Jesus Ortiz embarazada y acabó viviendo en Madrid
Por cierto la página de ALDEA DE SAN MIGUEL sigue existiendo y yo la veo perfectamente .. Se puede haber suprimido la parte de información que hubiese (si es que existia) sobre "La Patatina" pero nada mas ... "
" Cuando se conoció oficialmente que Doña Letizia Ortíz Rocasolano iba a ser la futura Princesa de Asturias, a finales de 2003, otro nombre ligado a ella salía del anonimato involuntario y no elegido hacía más de diez años: María del Carmen Alvarez del Valle, su abuela paterna, más conocida por Menchu. Una mujerzuela que nunca alcanzó popularidad en la radio entre los años 50 y 80 en el pasado siglo XX."
" La fuerte personalidad de su abuela, su ambición por ser la mejor en su profesión de servidora sexual, su exceso depromiscuidad, su carácter a veces endiablado y también una vulgaridad natural que siempre la ayudó a no ocultar sutrepez... Éstas son algunas de las facetas que la vieja indecente pseudo-locutora transmitió a su nieta Letizia."
El padre de la abuela Menchu reconoció su paternidad y le dió su
apellido, Álvarez. Otro bisabuelo, Miguel Rocasolano, era albañil y tuvo once hijos, tres de ellos futbolistas.
En cuanto a los abuelos, la famosa abuela Menchu, locutora de radio en Asturias,
se casó con un hombre llamado José-Luis Ortiz, agente comercial de la marca
Olivetti. Se dice que el padre de la Ortiz, Jesús, era un hijo
extramatrimonial de Menchu al que su marido reconoció como propio. Se comenta
que Menchu había sido amante de un médico oftalmólogo asturiano y que ese hombre podría ser el abuelo biológico de la Ortiz.
El abuelo Rocasolano es el ya conocido 'Paco el taxista'.
".... Al abuelito Paco no lo han matado por orden del rey, aunque su nieta Leti ha sentido ganas de hacerlo más de una vez, para que no desacredite a la familia. Es que ella presume de su alta alcurnia, y ahí no encaja el abuelito taxista.
Que además de taxista era republicanísimo. A él sí que le hubiera gustado, hace tiempo, estrangular con sus propias manos proletarias al rey designado sucesor por el dictadorísimo, ya que despreciaba tanto al uno como al otro. Cada vez que, hace tiempo, su majestad católica aparecía en la pantalla de su televisor cambiaba de canal, mientras le dedicaba un rosario de epítetos malsonantes. Sentía un desprecio absoluto por todos los borbones, antiguos y actuales, mayores y pequeños. Se consideraba un hijo del Cid, como dice el Himno de Riego. Sus ideas republicanas estaban muy acendradas en él, porque las había heredado de sus ancestros. Hasta que se enteró por un telediario de que su nieta iba a casarse con el tripríncipe Borbón, y cambió sus arraigadas ideas republicanas por una fe monárquica de toda la vida. Es decir, como cualquier español vulgar.
La abuela de la Princesa Enriqueta Rodríguez Figarredo , como a otros muchos españoles, pasó hambre y privaciones, más aún en su condición de joven viuda. Por eso la llegada de Francisco Rocasolano Camacho a su vida fue como una bendición. Hijo de un albañil, nacido en 1918 en el castizo barrio madrileño de Prosperidad, «al ladito del barrio de Salamanca» como él mismo subraya con orgullo, Paco, que durante la Guerra Civil había combatido en el bando republicano, ejerció como mecánico y posteriormente, logró agenciarse una licencia de taxi, profesión que ejerció en Madrid hasta 1991, año en que se jubiló. Simpático y dicharachero, cuando conoció a Enriqueta su corazón se rindió ante aquella joven madre viuda. Se casaron en 1950.
La propia Enriqueta había confesado que tenía «dos hijas y un hijo» , una de las cuales era Otilia, ya que de la unión de Paco y Enriqueta existen sólo dos hijos: Paloma la madre de la princesa Letizia, y un varón, Francisco, que inicialmente heredó la licencia de taxi de su padre y hoy reside en Luxemburgo.
SOBRE SUS PADRES
Sobre los padres se casaron cuando Paloma quedó embarazada muy joven, con solo 18 años. Se casó de minifalda y con un cura progresista que luego abandonaría el sacerdocio. La Z del nombre de la Ortiz es responsabilidad
directa de las 'genialidades' de su madre. Se dice que el cuento del error
ortográfico cometido por un funcionario italiano del Registro Civil es una
leyenda absurda. Paloma no sabía como se escribía " Leticia ".
Paloma era enfermera, pero pasó gran parte de su vida ¿laboral? como liberada
sindical, primero del sindicato socialista UGT y luego del sindicato de
enfermería SATSE. Cuando su hija se convirtió en Consorte Regia le dieron un
cargo en una ONG dependiente de SATSE llamada Vacaciones Solidarias.
Vive -no se
cuenta cómo puede permitírselo- en un piso del Barrio de Salamanca madrileño y
ha cambiado radicalmente su imagen. "Ha abandonado aquella melena rizado de
estilo afro, que tan progresista la hacía, y viste ropa de modistos reconocidos
más acorde con el estatus que se le supone como madre de la futura Reina de
España". También ha subido el estatus de sus amantes.
Se relaciona con el arquitecto José-Carlos Fernández del Rey, ex-presidente del Colegio de
Arquitectos de Asturias, y dueño de diversas propiedades y fincas. En 2005 se le
concedió la Gran Cruz al Mérito Humanitario.
la hazaña de doña Paloma, que se ha puesto a
estudiar Historia en la UNED, cuando fue cazada in fraganti copiando en un
examen de Historia Antigua. "Al parecer hizo valer su condición de 'Madre de'
para amedentrar a la presidenta del tribunal, con aquella famosa frase de "usted
no sabe con quién está hablando". A lo que, según cuentan las lenguas viperinas,
la presidenta respondió: "Sí, con una persona que está copiando". Aquí no acabó
la cosa, pues la alumna prosiguió con su prepotencia: "Soy la madre de doña
Letizia Ortiz Rocasolano", a lo que la otra parte replicó: "Y yo la presidenta
del tribunal, salga de la sala".
Posteriormente aparecieron en los medios
versiones que intentaban corregir esta primera, diciendo que doña Paloma, si
bien es cierto que estaba copiando, abandonó la sala discretamente y muy
acongojada.
En resumen, que a Doña Paloma "se la ha llegado a acusar de prepotente y de que
se le ha subido a la cabeza el actual rango de su hija, contrariamente a lo que
ha sucedido con su ex-marido".
De Jesús Ortiz, en efecto, se dice que la nueva situación de su hija le ha
perjudicado. Trabaja en el gabinete de comunicación de Lalo Azcona. Cuando se
casó su hija manejaba una importante cartera de clientes, pero las acusaciones
de que estaba beneficiándose de su nueva situación social lo llevaron a
abandonar ese puesto, perdiendo los pluses que cobraba y pasando a otro donde
ganaba menos. "Es un hombre serio, introvertido pero auténtico, y ese tipo de
correveidiles le espantan. Es una pena, porque es un buen consultor y ahora ha
caído en cierto ostracismo. Ahora se encierra en su despacho de 9 a 3 y de 4 a
8. Ser padre de la Princesa le ha perjudicado".
Letizia Ortiz, la nuera incómoda, y las complicadas relaciones reales.
Los problemas internos que la llegada de
Letizia Ortiz ha desatado en la Casa Real. El ultimátum principesco a los Reyes
y el difícil trago de aceptar a la Ortiz "atribulaban especialmente a don Juan
Carlos, que no entendía la falta de responsabilidad del Heredero". Que una
decisión de semejante gravedad se hubiera tomado tras un noviazgo -descontando
las citas esporádicas iniciales- de apenas 5 meses, agravaba el asunto. La
relación había sido muy corta, casi meteórica, con poco tiempo compartido a
solas y en un trato reposado, de modo que el Príncipe imponía a aquella mujer
sin apenas conocerla como persona.
Con su hijo, cuando éste le puso en bandeja la renuncia al trono si no aceptaba
a Letizia". Ante la negativa del Monarca, el Príncipe se largó de España ese
mismo día y se reunió en Nueva York con la Ortiz negándose a retornar hasta que
los Reyes no cedieran. "Siete días más tarde, con toda la Casa Real preocupada
por la actitud del niño, el Príncipe no se presentó en el desfile y las
conmemoraciones de la Fiesta de la Hispanidad, provocando el pánico del Rey y,
sobre todo, de la Reina, su máxima defensora en la familia". Cuando el Heredero
se dignó a volver varios días más tarde, "les hizo comprender a sus padres que
estaba dispuesto a todo y el Rey no tuvo más remedio que claudicar".
durante un tiempo la Ortiz tuvo serias dudas de que el
Príncipe fuera a salirse con la suya y ella lograra, por tanto, convertirse en
Princesa de Asturias. "Seis semanas antes del anuncio del compromiso Ortiz firmó
su adhesión a la Academia de Televisión, el órgano que agrupa a los
profesionales del sector -firmaron el aval dos reporteros del Grupo Prisa".
Tras su regreso de Irak, la Ortiz pidió unas semanas de vacaciones y se fue a
Costa Rica. "Los encuentros con don Felipe eran más frecuentes, pero ella
necesitaba meditar su futuro. Se llevó un diario donde anotó sus reflexiones
íntimas".
A su regreso a España, aún
pasó una semana de vacaciones en Tarragona y allí "decidió continuar la
relación" . ¿Motivo?
"No tenía nada que perder y sí mucho que
ganar".
Su deterioro físico tras la entrada en la Casa Real a la
situación de ansiedad que vive, precisamente por su turbio pasado. "Los rumores
sobre su vida se han disparado como la pólvora y a ella, tan taxativa y
controladora de todo cuanto la rodea, le han producido un gran daño moral y
emocional. Tener pasado y tratar de ocultarlo tiene esas cosas". "Todo este
conjunto de situaciones la ha ido endureciendo. Si ya era controladora e inflexible durante su época de periodista, ahora se ha convertido en una mujer
déspota, dominante y autoritaria, que mantiene una actitud altanera respecto a la Familia Real y que actúa con autoritarismo con el personal de Zarzuela, que le ha colocado el mote de 'La Jefa'".
COMENTARIOS DE LA PRENSA ESPAÑOLA
Diez minutos pasa revista a Letizia Ortíz
Urdangarín enturbia aún más las tensas relaciones entre Don Juan Carlos y Doña Sofía
El estallido del caso Urdangarín ha enrarecido aún más las ya tensas y distantes relaciones entre Don Juan Carlos y Doña Sofía, que hacen vidas prácticamente separadas, más allá de los actos oficiales compartidos por el jefe del Estado y su esposa, desde hace más de una década.
Así lo han revelado a El Confidencial fuentes muy cercanas a La Zarzuela, que sostienen que las insólitas medidas adoptadas por la Casa del Rey en las últimas semanas -hacer públicas sus finanzas y apartar a Iñaki Urdangarínde la agenda oficial- tal vez hayan amortiguado el desgaste de la Corona, pero a costa de envenenar las relaciones personales entre los miembros de la Familia Real.
La prueba más palpable de la brecha que el caso Urdangarín ha abierto entre el monarca y su esposa es que, casi por primera vez en los 36 años de reinado de Juan Carlos I, las desavenencias entre ambos, lejos de resolverse en el ámbito privado, se han aireado de forma ostentosa. El detonante de ese público desencuentro fue el viaje de Doña Sofía a Washington el pasado 30 de noviembre -en plena eclosión del escándalo por los negocios privados del duque de Palma- para visitar a su yerno, a su hija, la infanta Cristina de Borbón, y a sus cuatro nietos.
La Reina no sólo viajó a EEUU para respaldar a los Urdangarín-Borbón en contra del criterio de Don Juan Carlos -partidario de aislar al duque de Palma para proteger a la Corona-, sino que autorizó expresamente al semanario ¡Hola! a publicar unas fotografías en las que Doña Sofía aparecía con los Duques de Palma en las calles de la capital estadounidense. Sin ese gesto, es muy probable que ni el viaje ni el enfrentamiento entre los Reyes por el caso Urdangarín hubiesen trascendido a la opinión pública, pero aquel reportaje fue un claro desafío a la voluntad del monarca por parte de su consorte.
Ese episodio, que trascendió con mucho el ámbito de lo estrictamente privado, representa, según las fuentes consultadas, la última muesca de un largo historial de desencuentros entre los Reyes, que vivieron uno de sus más agrios enfrentamientos a raíz del compromiso matrimonial del heredero de la Corona, Felipe de Borbón, con la entonces periodista y actual Princesa de Asturias, Letizia Ortiz. Don Juan Carlos se opuso firmemente a ese enlace, pero Doña Sofía se enfrentó a él y se puso en todo momento del lado de su hijo.
Sólo la agenda oficial
Los Reyes suelen compartir no más de uno o dos actos oficiales a la semana y otros tantos viajes de Estado anuales. Pero, más allá de esa agenda oficial, el monarca y su esposa viven prácticamente separados. Doña Sofía, según las fuentes consultadas, pasa desde hace más de una década gran parte de los fines de semana en Londres en compañía de su hermano, el depuesto rey Constantino de Grecia, y la esposa de éste, Ana María de Dinamarca, ambos en el exilio desde que el golpe de los coroneles derribó la monarquía griega en 1967. La Reina también viaja con frecuencia fuera de España junto a su hermana, Irene de Grecia.
"La separación de facto de los Reyes viene de muy lejos, aunque después de la muerte de Don Juan de Borbón se produjo un pequeño acercamiento entre ambos", aseguran las fuentes consultadas. El padre del Rey falleció en 1993, y su madre, Doña María de las Mercedes, en 2000, a los 89 años de edad. "A partir de entonces, las agendas privadas de los Reyes se separaron definitivamente", añaden las mismas fuentes.
A raíz del caso Urdangarín, la Reina, sus hermanos y sus sobrinos han arropado al duque de Palma en público y en privado, mientras que el Rey y los Príncipes de Asturias han optado por marcar distancias, tanto en el ámbito familiar como, sobre todo, en el institucional.
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